Sabes que eres ruso cuando...

Nikolái Guingázov/Global Look Press
Suponemos que la mayoría de vosotros no sois rusos. Así que compartimos con vosotros alguna información sobre cómo es la vida aquí. Al fin y al cabo, quizá descubras que eres más ruso de lo que esperabas. ¿Lo intentamos?

“Así son las cosas”, es la respuesta universal a cualquier cosa que parezca “ligeramente” extraña. Sin embargo, si algo de esto te suena un poco, entonces quizá...

Sabes que eres de Rusia cuando:

Para ti, la Nochevieja es mucho más importante que la Navidad. Esta es “otra fiesta más”, ni siquiera hay que celebrarla. Mientras que la víspera de Año Nuevo es donde hay que echar el resto.

No te gusta la charla y te parece una pérdida de tiempo.

¿Café? No, gracias. ¿Podría tomar una taza de té negro muy fuerte con limón y algo dulce?

Tienes miedo de sentarte en superficies frías y en invierno vistes con tanta ropa a tus hijos, que parecen astronautas en trajes espaciales (y apenas se pueden mover).

Tienes miedo del frío pero nadie te cree. Los extranjeros se sorprenden genuinamente cuando dices: “Me estoy congelando”.

Tú o algún amigo vive en una jrushchovka, un bloque de apartamentos prefabricado (y feo), de los que se construyeron en todo el país entre 1950 y 1960.

Es normal limpiar la habitación de hotel o del propio apartamento antes de que llegue un limpiador. De lo contrario, te avergonzarías del “desorden”.

Cuando estás con otras personas, bebes alcohol solo después de que se ha propuesto un brindis.

En casa, te pones tu ropa de casa. No te quedas con los vaqueros que llevabas en el trabajo y en el metro.

Y otra cosa, adoras los chándales de Adidas (crees que son la ropa ideal para llevar en casa o para ir a comprar tabaco).

Cuando te preparas para un largo viaje en tren (24 horas o más), planeas llevar huevos hervidos, pepinos, pollo asado y un chándal Adidas.

No te parece extraño usar un abrigo de piel (natural), preferiblemente largo, todos los días de invierno, incluso cuando sales a hacer compras.

En casa, tienes un maletín lleno de medicamentos para cualquier eventualidad.

Tienes una alfombra colgada en la pared.

Te encanta la mayonesa y la añades donde te apetezca: la mezclas con pasta, la pones en el pan, la usas como aderezo para ensaladas, o incluso puedes hacer un “pastel” de mayonesa.

Te quitas los zapatos o las botas antes de entrar en la casa de alguien.

Dejas el árbol de Año Nuevo decorado (no de Navidad) durante un tiempo muy, muy largo. Tal vez hasta la primavera. Nadie quiere molestarse en quitarlo.

Incluso 75 años después del final de la Segunda Guerra Mundial, celebras este evento cada año. El Día de la Victoria se celebra en Rusia un desfile militar en el que participan docenas, incluso cientos, de piezas de material militar.

Tus amigos y tú vais a una bania y os turnáis para azotaros entre vosotros los cuerpos desnudos con esto.

Este es una escobilla de baño, generalmente está hecha de ramas de abedul.

Cuando se muestra por la televisión El Lago de los Cisnes de Chaikovski, esto provoca ansiedad y pensamientos de muerte (porque en la época soviética, esto es lo que se mostraba en la televisión en los días de luto, y es lo que se mostró durante el golpe de Estado de agosto de 1991).

Crees que pasear por el bosque durante cinco horas recogiendo setas es un pasatiempo excelente.

¿Sentarte en el suelo cuando estás en el metro, en el aeropuerto o en cualquier otro lugar? ¡Solo si soy físicamente incapaz de aguantar más tiempo y estoy a las puertas de la muerte!

Cuando te invitan a la casa de un amigo, llevas un pequeño obsequio o algo de comida.

Conoces de memoria algunos fragmentos de los poemas de Pushkin y ni siquiera recuerdas cuándo se alojaron en tu memoria.

En la víspera de Año Nuevo preparas suficiente comida para que te dure por lo menos los próximos tres días. En esto consisten en realidad las celebraciones de Año Nuevo para ti.

En general, el típico plan para Nochevieja consiste en comer mucho (a partir de la medianoche), beber champán y ver viejas películas soviéticas (todos los años lo mismo). Y no te parece aburrido.

...Y cada año, el 1 de enero, ves Solo en casa con Macaulay Culkin y la película original de la Guerra de las galaxias.

Si la temperatura exterior es de -30℃, esto no es excusa para no ir a la escuela, al trabajo o a una reunión con amigos. No es excusa para nada.

Siempre aplaudes a los pilotos cuando el avión aterriza. Por supuesto, no eres consciente de que no pueden oírte.

Crees que es descortés preguntarle a una mujer su edad y, además, puede ofenderla.

Escupes tres veces sobre el hombro izquierdo si has expresado en alto una perspectiva desagradable y no quieres que ocurra.

Del mismo modo, no te parece extraño usar zapatos de tacón alto y botas, no solo cuando vas a una fiesta. Este es tu calzado preferido cuando vas a trabajar, de compras o a dar un paseo por el parque.

Cuando invitas a alguien a tu casa, preparas un banquete apropiado. Como aquí:

Todo el tiempo es para comer y charlar. Nadie se levanta de la mesa, excepto para ir al baño.

Hay una fiesta nacional que se llama el Día del Defensor de la Patria. Las mujeres felicitan a los hombres y, como si formaran parte de la misma conspiración, les dan de regalo a todos ellos espuma de afeitar y calcetines

Nunca sonríes a extraños. Tu sonrisa está reservada para personas que conoces.

Y, finalmente, piensas que solo tú y tus compatriotas pueden criticar a tu país. ¡Y nadie más!

Aquí te presentamos 20 características del carácter de los rusos.

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