Las claves de la presencia militar rusa en el Ártico

Moscú refuerza su posición en la región desde hace dos años .

Moscú refuerza su posición en la región desde hace dos años .

Lev Fedoseyev/TASS
La región subártica para Rusia no es solo un importante territorio para reforzar su defensa antimisiles, sino también un centro para prometedoras rutas comerciales. ¿A qué ritmo avanza la conquista de la región?

Hace dos años, en diciembre de 2014, Moscú reanudó su política de presencia militar en el Ártico. ¿Qué ha conseguido el Ministerio de Defensa en este tiempo?

Se han creado seis nuevas bases:

en las islas Kotelni (archipiélago de las islas de Novosibirsk);

- en la Tierra de Alexandra (archipiélago Tierra de Francisco José);

- en Sredni (archipiélago Tierra del Norte);

- en Rogachovo (Archipiélago Tierra Nueva);

- en el cabo Schmidt;

- y en la isla de Wrangel.

BasesBases

“Las instalaciones militares se crean para reforzar nuestra defensa antimisiles y antiaérea en estas zonas”, explica a RBTH el observador militar del periódico Izvestia Dmitri Litovkin. Según este, si se lanza un misil de crucero desde la región del Ártico contra Moscú, este alcanzará su objetivo en menos de 15 minutos.

Existen varias empresas rusas del sector de defensa construyendo modelos “árticos” de armamento, informa Dmitri Litovkin. Entre ellos destaca la versión “polar” del helicóptero Mi-8-AMTSh-VA, así como sistemas antiaéreos y antimisiles Tor-M2E y Pantsir.

Beneficios económicos del Ártico

Según el exgeneral mayor y director adjunto del Instituto de EE UU y Canadá de la Academia Rusa de Ciencias, Pável Zolotariov, además del componente militar existe también el económico.

“Cerca de un 40 % de las reservas de petróleo del Ártico  se encuentran en territorio ruso. Además, dentro de 10-15 años, la Ruta Marítima del Norte se convertirá, debido al calentamiento global, en una de las principales rutas navales que unen Europa y Asia”, señala el experto.

Entre los principales aspectos de la conquista del Ártico se encuentra la creación de nuevos rompehielos atómicos que sustituirán a los buques anticuados de construcción soviética. No se trata de un cambio radical de la flota, sino de su actualización.

“La base la forman los rompehielos atómicos. Se planea construir tres rompehielos de nueva generación que junto con los buques de los años 90 modernizados podrán garantizar la seguridad de los viajes en las zonas del permafrost”, comenta a RBTH el profesor de la Academia de Ciencias Militares Vadim Koziulin.

En estos momentos se están construyendo varios buques atómicos del proyecto LK-60 (la cifra se corresponde con la potencia del motor en megavatios). Además, el buque insignia Arktika se botó este año.

Sviatoslav Akimov/RIA NovostiSviatoslav Akimov/RIA Novosti

“Además, se está construyendo otro de estos rompehielos y se planea construir un buque de mayor tamaño. El nuevo barco se denominará con el índice LK-110Ya Líder. En comparación con el Arktika, su velocidad en el hielo se incrementará de 6 a 14 nudos (unos 24 km/h)”, añade.

Según los constructores, el rompehielos podrá abrir un canal navegable de hasta 50 m. de ancho. “Gracias a su gran tamaño, capaz de romper una capa de hielo de hasta 4,4 m. de grosor, el Líder garantizará el paso de grandes buques por la Ruta Marítima del Norte en cualquier época del año”, añade Koziulin.

Según una fuente de RBTH en el complejo industrial militar, el proyecto del nuevo buque ya está acordado y el constructor comenzará a trabajar en él el año que viene.

El nuevo rompehielos comenzará a prestar servicio en la década del 2020.

“Solo queda por decidir varias tareas técnicas menos importantes que no influyen en los datos económicos del buque: la optimización del espacio interior y del espacio para los equipos”, comenta la fuente.

El Líder podrá acompañar a los buques de transporte de mayor tamaño, como los Aframax, por la Ruta Marítima del Norte.

“Se trata de embarcaciones de entre 80.000 y 120.000 toneladas y de 45 m de ancho. Estos buques forman la base del parque de transporte marítimo de los países del Sudeste Asiático”, añade la fuente de RBTH.

Funciones análogas de los rompehielos

Además de acompañar a los buques, los rompehielos pueden encargarse de realizar tareas de rescate.

En 1983 un buque del proyecto 10520 Arktika rescató del hielo a 50 embarcaciones, entre ellas el primer rompehielos atómico Lenin.

Además los buques del proyecto 10520 pueden transformarse en crucero militar nuclear: el rompehielos Unión Soviética lleva siempre a bordo el equipamiento necesario para ello.

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