Datos que seguramente desconocías de las relaciones ruso-estadounidenses

El líder sovietico Mijaíl Gorbachiov y el presidente de EE UU Ronald Reagan, 1985.

El líder sovietico Mijaíl Gorbachiov y el presidente de EE UU Ronald Reagan, 1985.

Reuters
Para la mayoría de los rusos EE UU es el mayor enemigo del país y son también muchos estadounidenses que miran con suspicacia a Rusia. El proyecto educativo Arzamas ha decidido mirar más de cerca a esta relación. RBTH ofrece un resumen del estudio.

La primera disputa entre Rusia y EE UU

La primera vez que los políticos y periodistas de EE UU se metieron con Rusia fue en 1813, poco después de derrotar a Napoleón. EE UU estaba en guerra con Inglaterra, que había bloqueado las rutas marítimas y estaba ahogando el comercio con EE UU.

Los intereses comerciales de muchas empresas poderosas de Nueva Inglaterra se vieron afectados, así que decidieron hacer un gesto público para mostrar su enfado sobre la guerra y sus simpatías a favor de los ingleses. Organizaron una serie de lujosos banquetes para celebrar la victoria rusa sobre Francia.

Sin embargo, una serie de periódicos decidieron tomar una posición contraria y criticaron a Rusia, afirmando que Napoleón había sido derrotado por el invierno y no por la destreza militar rusa.

Aunque hubo algunos políticos que salieron en defensa de Rusia y aplaudieron la actuación del monarca Alejandro I y el progreso que el país había realizado desde la época de Pedro el Grande.

En realidad nadie estaba especialmente interesado en Rusia. Se trataba de una disputa de política interna. EE UU y Rusia no eran vecinos así que no tenían nada por lo que discutir.

Democracia vs. Autocracia

Finalmente el Reino Unido se convirtió en un importante aliado de EE UU, mientras que Rusia siguió estando lejos del imaginario estadounidense. A medida que EE UU se iba identificando consigo misma como una democracia liberal, Rusia se consideraba una autocracia.

La actitud de EE UU hacia Rusia cambió a peor en 1849, cuando Rusia ayudó a Austria a aplastar el levantamiento húngaro y volvió a mostrar su apoyo a las monarquías absolutas.

A pesar del antagonismo, merece la pena señalar que en estos 200 años de relaciones, Rusia y EE UU nunca han estado en guerra el uno con el otro. Hay una excepción, cuando EE UU envió tropas a Rusia durante la guerra civil de 1917-19 para luchar contra el Ejército Rojo.

¿Qué piensan los rusos sobre EE UU?

El líder sovietico Mijaíl Gorbachiov y el presidente de EE UU Ronald Reagan, 1992. Fuente: APEl líder sovietico Mijaíl Gorbachiov y el presidente de EE UU Ronald Reagan, 1992. Fuente: AP

1. Un país de nobles salvajes

Durante el siglo XVIII la idea roussoniana sobre el 'buen salvaje' estaba muy en boga en Rusia. En el país euroasiático se imaginaban a los nativos de EE UU como gente no manchada por la civilización. Rusia tenía simpatía por los nativos que habían sido oprimidos por los europeos.

Durante el siglo XIX, James Fenimore Cooper escribió mucho sobre los indígenas y se convirtió en el primer escritor estadounidense en ser popular en Rusia. Incluso el zar Nicolás I preguntaba a menudo a los embajadores de EE UU si Cooper había escrito algún libro nuevo.

Durante la época soviética los niños veían películas del estudio alemán DEFA en el que se mostraban a los nativos como gente noble que luchaba contra los hombres blancos.

2. ¿El país de la libertad?

Los primeros revolucionarios rusos vieron en la guerra de la independencia de EE UU un ejemplo de libertad y gobierno justo.

Los años de la guerra civil en EE UU quizá fueron los mejores en las relaciones bilaterales. Rusia apoyó al norte y en 1867 le vendió Alaska como un acto de amistad.

Cuando durante los años 90 muchos rusos visitaron EE UU por primera vez se sintieron decepcionados y quedó claro que el país no era tan libre como se lo habían imaginado.

3. Un país de progreso técnico

EE UU siempre ha sido una fuente de inventiva para Rusia. Durante el reinado de Nicolás I, expertos rusos que viajaron por EE UU para investigar cómo era sus sistema de ferrocarriles y decidieron construir uno en su país siguiendo el modelo norteamericano, es decir, con un ancho de vía superior al europeo. El zar incluso invitó a los ingenieros de EE UU al país para que construyeran la primera vía férrea del país, que unía Moscú y San Petersburgo.

También se les invitó a que construyeran las líneas de telégrafos. Hubo armeros de EE UU, particularmente Samuel Colt, que ayudó a Rusia durante la guerra de Crimea de 1853-56. 

Anuncio de máquinas de coser de la compañía Singer, principios del siglo XX. Fuente: Biblioteca Estatal RusaAnuncio de máquinas de coser de la compañía Singer, principios del siglo XX. Fuente: Biblioteca Estatal Rusa

También contribuyeron a la industrialización, con la construcción de estaciones hidroeléctricas y fábricas. La famosa compañía textil Singer, construyó una enorme fábrica en Podolsk, a las afueras de Moscú.

Algunos líderes soviéticos tomaron prestadas cosas de EE UU. Nikita Jrushchov volvió obsesionado con el maíz tras su viaje a EE UU y ordenó que lo plantaran por millares en las granjas rusas.

Nikita Jrushchov volvió obsesionado con el maíz tras su viaje a EE UU. Fuente: RIA NovostiNikita Jrushchov volvió obsesionado con el maíz tras su viaje a EE UU. Fuente: RIA Novosti

4. Una amenaza de muerte

A lo largo del siglo XX se creó una imagen del país, sobro todo, a través de libros y películas. A pesar de que ambos fueron aliados en la lucha contra los nazis, la propaganda estatal hizo que la imagen cambiara rápidamente en las mentes de los ciudadanos soviéticos.

Mientras el gobierno soviético trataba de estabilizar el país, EE UU era percibido paulatinamente como un importante factor desestabilizador.

Adaptación del artículo publicado originalmente en Arzamas.academy.