10 raros manjares gastronómicos que sólo puedes encontrar en Rusia

Cocina
MARÍA AFÓNINA
No sólo se extinguen algunas especies animales: los alimentos, las variedades de plantas y las viejas recetas también lo hacen. Hemos seleccionado 10 de los productos más interesantes del catálogo internacional de alimentos patrimoniales en peligro de extinción ‘The Ark of Taste’.

Hay 76 productos rusos en el catálogo de Internet The Ark of Taste, que reúne alrededor de 5.000 alimentos respetuosos con el medio ambiente y en peligro de extinción de todo el mundo. Russia Beyond ha elegido diez de los más deliciosos que sólo se pueden encontrar en el país eslavo.

1. Sal negra de Kostromá

En la vieja Rus, la sal negra se cocinaba antes de Pascua, junto con los dulces y huevos de Pascua, el Jueves Santo. Está hecha de sal de roca, mezclada con pan de centeno o residuos de la fabricación del kvas, hojas de col y hierbas aromáticas. La mezcla se coloca en una bolsa de tela y se hornea a alta temperatura en el horno, donde se deja varias horas. El cristal resultante es entonces molido. La sal negra es menos salada que la sal de mesa y tiene un sutil aroma a hierbas.

2. Ómul del Baikal

El ómul del Baikal es una especie rara de pescado blanco que vive principalmente en el lago del que recibe su nombre y en los ríos que desembocan en él. De media, un ómul pesa unos 1,5 kg, aunque hay algunos que llegan hasta los 7 kg.

El ómul salado y ahumado es uno de los suvenires más populares que los turistas compran en el lago Baikal. Su carne delicada no es demasiado aceitosa, por lo que los que prefieren el pescado más jugoso quizás deberían elegir el ómul fresco salado.

3. Pescado yutu de los nenets

El yutu es un plato tradicional de los nenets, un pueblo indígena que vive en el norte de Rusia. Se elabora a partir de diferentes especies de pescado blanco, como el esturión, el lucio o el ómul. El pescado se corta en rodajas y se seca al sol, luego se ahúma al aire libre o en una ahumadora. El yutu tiene un sutil sabor salado y ahumado.

4. Queso y requesón de Tuvá

En la república de Tuvá hay unas 250 familias que crían yaks. La leche de yak es más rica en grasa que la leche de vaca y por lo tanto tiene un sabor más suave. En Tuvá, se utiliza para producir varios productos lácteos, como el bishtak (queso de leche entera), aarzha (cuajada) y el kurut (requesón).

5. Carne ahumada de Altái

Durante mucho tiempo, el ahumado fue la principal tecnología por los pueblos indígenas locales para preservar la carne de yak y de ciervo. La carne ahumada sabe un poco a carne magra, y es muy fácil de hacer. La carne se corta, se espolvorea con sal, azúcar, pimienta, se frota con ajo y se ahúma entre 6 y 24 horas.

Hoy en día, la producción de carne ahumada en Altái es bastante modesta: menos de una tonelada al año. Esto tiene que ver con una caída en el número de cabezas de ganado y el cambio de estilo de vida en la región.

6. Mantak de Chukotka

El mantak está hecho de piel y grasa de ballena. Este plato tradicional de Chukotka no se puede comprar, sólo se puede probar como una delicia ofrecida por los residentes locales, porque bajo la convención internacional pertinente, los chucotos y esquimales están autorizados a cazar ballenas sólo para consumo personal y en cantidades limitadas. El mantak, cortado en rodajas, se come crudo, hervido, marinado o ahumado como tentempié. Sabe a grasa de cerdo curada con hongos.

Descubre aquí cómo viven los esquimales en Chukotka.

7. Col de Kolomna

El repollo de Kolomna es una variedad de col blanca que se cultivaba en el siglo XVIII en el pueblo de Kolómenskoye, no lejos de Moscú. Más tarde, comenzó a ser ampliamente cultivado en toda Rusia central. Sus grandes cogollos, de hasta 16 kg de peso, son bastante fláccidos, lo que hace que esta variedad no sea apta para un almacenamiento prolongado. Sus hojas, especialmente las del interior, tienen un sabor tierno y ligeramente dulce. La col de Kolomna es ideal para ser encurtida o fermentada.

8. Habas negras rusas

Las habas negras rusas aparecieron en la región de Leningrado a partir de habas cultivadas en la época de la antigua Rus. Las habas negras son únicas por su resistencia a las heladas y a las epidemias. Pueden crecer en áreas cercanas al círculo polar ártico.

Con su sabor dulzón, casi azucarado, las habas negras rusas se utilizan guisadas, hervidas, fritas y enlatadas para preparar los primeros y segundos platos.

9. Mos, la gelatina dulce

Se llama mos a una variedad de gelatina dulce roja y blanca hecha de pescado seco, aceite de foca, bulbos de martagón hervidos y diferentes bayas. Es un postre tradicional del pueblo indígena Nivj que vive en la isla de Sajalín. Este plato se congela y puede conservarse durante mucho tiempo, manteniendo sus útiles cualidades. La mos sólo se puede probar a nivel local, durante la Fiesta del Oso. Su receta se mantiene en secreto y se transmite de generación en generación.

10. Sbiten de Súzdal

Antes de la llegada del té, la sbiten era la única bebida caliente en Rusia. Fue mencionada por primera vez en crónicas que datan del año 1128. Está hecha de agua, miel (que debe ser local), y varias especias como canela, cardamomo, jengibre, hojas de laurel, clavo y hojas de grosella negra.

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