Este fue el material militar con el que la URSS logró la victoria en la Segunda Guerra Mundial

Ciencia y Tecnología
ANNA SORÓKINA
En ningún otro enfrentamiento militar hubo tantos vehículos blindados, aviones y armas. Los sistemas de armamentos tuvieron que ser mejorados todo el tiempo a pesar de la gran escasez de tiempo y materiales. ¿Qué equipo militar prestó un servicio destacado en el campo de batalla y es considerado hoy en día como un símbolo de la victoria sobre el fascismo?

El legendario avión de combate 'Ishachok'...

Al principio de la guerra el principal avión de combate del Ejército Rojo era el Polikarpov I-16. Con sólo seis metros de largo, era uno de las aeronaves más pequeñas de la época. Puesto en servicio a mediados de la década de 1930, durante su vida operativa fue testigo de un gran número de conflictos militares: La Guerra Civil de España, la Segunda Guerra Sino-Japonesa, las batallas en Jaljin Gol, la Guerra de Invierno Soviética-Finlandesa... Los españoles lo apodaron “Mosca”, los chinos lo llamaron “Golondrina” y los japoneses “Abu” (Tábano). Pero en la Unión Soviética el caza era conocido como “Ishachok” (Burro). Fue el primer avión soviético con tren de aterrizaje retráctil. Durante los primeros vuelos de prueba, el piloto Valeri Chkalov tuvo grandes dificultades para retraerlo, el avión era bastante difícil de dirigir y fue bastante crítico con él. Posteriormente el caza fue mejorado, y en los primeros días de la guerra los “Ishachoks” se enfrentaron a los aviones alemanes de la Luftwaffe y a menudo los embistieron. El piloto del I-16 Iván Ivanov fue el primero en hacerlo…¡ sólo 25 minutos después de que la guerra comenzara [22 de junio de 1941]!

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Volando un I-16, el piloto Viktor Talalijin usó la táctica de embestida “taran” que pasaría a la historia. En la noche del 6 al 7 de agosto de 1941, el joven teniente de 22 años recibió órdenes de despegar para interceptar unos bombarderos alemanes. Cerca del pueblo de Kuznechiki, literalmente a unos pocos kilómetros de Moscú, se encontró con el fuego de las ametralladoras de un Heinkel He 111 y decidió embestirlo. Talalijin impactó contra la cola del bombardero alemán pero se las arregló para saltar en paracaídas y salir con vida de su hazaña. Por su acto heroico fue premiado con el título de Héroe de la Unión Soviética.

El caza más fácil de volar

En junio de 1945, los pilotos del regimiento aéreo Normandie-Niemen aterrizaron en el aeródromo de Le Bourget en Francia pilotando sus cazas Yak-3. Estos últimos eran los más fáciles de volar y maniobrables entre los aviones de la época, y los franceses querían volar sólo con ellos. Pilotando sus cazas Yak-3, los pilotos franceses habían participado en la liberación de Lituania en noviembre de 1944 y en los combates sobre Prusia Oriental en 1945. Al final de la guerra, la URSS donó 40 de estos aviones a Francia, y hoy en día uno de ellos está expuesto en el Museo del Aire y del Espacio de Le Bourget.

El fantasma blindado

El tanque KV-1 (llamado así por el Comisario de Defensa del Pueblo de la URSS, Kliment Voroshílov) fue apodado “Gespenst” (El Fantasma) por los alemanes. De hecho, el tanque fue una gran sorpresa para ellos. Con un peso de 47 toneladas, el KV estaba protegido por un blindaje de 7,5 cm de espesor, que resultaba impenetrable en aquellos momentox. Los tanques KV se utilizaron, durante 1941 y 1942, para detener a los alemanes en el Frente Occidental. En la batalla de Raseiniai (en la actual Lituania), en junio de 1941, un tanque KV detuvo durante dos días a todo un convoy militar alemán. Por la noche, los germanos intentaron volar el tanque, pero todo lo que consiguieron fue dañar sus orugas. El tanque, inmovilizad,  se convirtió en un punto fijo de tiro. Sólo un cañón antiaéreo logró destruirlo, junto con su tripulación.

El tanque que cambió el curso de la guerra

El T-34 es uno de los símbolos más reconocibles de la guerra y fue el tanque más producido en serie de la URSS. Sólo en los Urales (en Nizhni Tagil, Cheliabinsk y Sverdlovsk/actual Ekaterimburgo), se produjeron unos 25.000 tanques T-34 entre 1942 y 1944. También se montaron tanques T-34 en Gorki (Nizhni Nóvgorod), Stalingrado (actual Volgogrado) y Omsk.

En el norte de la región de Moscú hay un museo del T-34, único museo del mundo dedicado a un solo tanque. Fue aquí, cerca del pueblo de Sholojovo, a sólo 30 km del Kremlin, donde se detuvo el avance de las tropas alemanas en diciembre de 1941. En el contraataque del Ejército Rojo, desempeñó un papel especial el nuevo tanque mediano soviético T-34, que logró hacer retroceder al enemigo a casi 250 km de la capital. Una sola tripulación, bajo el mando del Teniente Mayor Dmitri Lavrinenko (un “as tanquista”), destruyó unos 50 tanques alemanes en dos meses durante la defensa de Moscú.

El punto de inflexión de la guerra se produjo después de la Batalla de Kursk, la mayor batalla de tanques de la historia, en la que participaron unos 2 millones de personas, 6.000 tanques y 4.000 aviones. Dos tercios de los tanques soviéticos eran del modelo T-34.

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"Los cañones del T-34 también se instalaron en otros equipos, por ejemplo en los barcos fluviales blindados del Proyecto 1124 y del Proyecto 1125 de las flotillas del Danubio y del Volga que, por esta misma razón, recibieron el nombre de ‘tanques fluviales’", nos explicó Grigori Pavliukov, jefe del departamento de excursiones del Museo de Equipos Militares y Civiles de la UMMC.

Durante los años de la guerra, muchas fábricas, granjas colectivas e incluso asociaciones creativas recaudaron fondos para la fabricación de equipo militar. En 1944, el dinero donado por los feligreses de la Iglesia Ortodoxa Rusa pagó la construcción del Convoy Dmitri Donskói que consistía en 40 tanques T-34. Participaron en el cruce del Dniester, la liberación de Viena y Praga, y en la lucha en las calles de Berlín. Después de la guerra, varias versiones del T-34 estuvieron en servicio en 46 países.

El cañón sobre un chasis con orugas

En la batalla de Kursk, los obuses pesados autopropulsados SU-152 (calibre 152 mm), montados en el chasis del KV-1, se utilizaron por primera vez contra los nuevos tanques alemanes Tiger y Panther. Fueron apodados “Abrelatas” por el enemigo. En 1944, cuando, como reemplazo del obsoleto KV-1, el Ejército Rojo adquirió el tanque más potente de la Unión Soviética, el IS-2 (llamado así por Iósif) Stalin), que tenía un blindaje de 12 cm de espesor y un cañón principal de 122 mm, se empezaron a fabricar obuses autopropulsados para montarlos en su chasis. Así fue como nacieron el ISU-122 (con un cañón de 122 mm de calibre) y el ISU-152 (de 152 mm de calibre).

Katiusha y Andriusha

“Katiusha salió a la orilla del río, la orilla era empinada y alta”, dice la canción soviética sobre una chica que añora a su amado, que está sirviendo en el ejército. Después del 14 de julio de 1941, cuando una batería comandada por el capitán Iván Fliorov, situada en una orilla empinada, llevó a cabo un ataque contra una concentración de equipo y armamento enemigos en un cruce ferroviario cerca de Orsha (Bielorrusia), se dio el apodo de “Katiusha” al sistema de lanzacohetes múltiples BM-13. “El ataque con cohetes fue como un huracán”, como los periódicos alemanes describieron el poder destructivo de Katiusha. El fuego de cohetes tiene un efecto temible. Las ondas expansivas de varios cohetes se cruzan, destruyendo todo a su paso. El Katiusha también emitía un aullido muy reconocible, impulsando a los alemanes a acuñar el apodo de “órgano de Stalin”. Los Katiushas se usaron durante todo el transcurso de la guerra desde Moscú a Berlín, y se convirtieron en verdaderos símbolos de la victoria.

Inicialmente, los proyectiles propulsados por cohetes se utilizaron en la aviación, pero en los años 1938-41 los diseñadores soviéticos idearon un lanzador múltiple que podía montarse en varias plataformas. El BM-13 (con proyectiles de 132 mm de calibre) se montó predominantemente en camiones Studebaker US6 americanos que habían sido suministrados a la URSS bajo el programa "de Préstamo y Arriendo " y el BM-8 (calibre 82 mm) se montó en tanques T-60 (sustituyendo a la torreta),  en tractores de remolque; y en cañoneras. Lanzadores BM-31-12 más potentes, que disparaban cohetes de calibre 310, mm entraron en servicio en 1944. Los cohetes pesaban 90 kg cada uno (!) y se les apodaba “Andriushas”. El ejército soviético también tenía apodos para la artillería de cohetes enemigos, refiriéndose a los lanzadores de mortero Nebelwerfer como ‘Vaniushas’.

El principal tanque de Hollywood en la URSS

En la película Fury, el protagonista interpretado por Brad Pitt comanda un Sherman, que era el tanque más famoso de los Estados Unidos. Pero no sólo los americanos usaban estos blindados: A partir de 1942, alrededor de 4.000 de estos tanques fueron entregados a la URSS bajo el programa de Préstamo y Arriendo. Las fábricas de armas americanas escondían regalos en los tanques para las tripulaciones soviéticas, dejando por ejemplo botellas de whisky en el alma de los cañones. Esto fue descubierto cuando uno de los regalos se rompió durante la limpieza de uno de ellos (“¡el comandante del tanque, Viktor Akulov, casi rompió a llorar cuando se dio cuenta de que la botella se había roto!”), recordaría Dmitri Loza en su libro “Tripulante en un tanque de fabricación extranjera”. Después de aquello, una hoja de lona se utilizó como precaución cuando cualquier otro “regalo” americano era extraído de las bocas de las armas. Los tanques tuvieron su bautismo de fuego en la Batalla de Kursk, y fueron empleados en todos los frentes de la guerra.

De la granja colectiva al frente

Equipo civil adaptado a las necesidades militares fue llevado al frente durante la guerra. Los camiones GAZ-AA y la versión modificada del GAZ-MM (conocida como la “Polutorka” - el "Uno y Medio” por su capacidad de carga de 1,5 toneladas) se convirtieron en un símbolo de la época de guerra. Se construyeron en enormes cantidades: alrededor de un millón se habían ensamblado antes de la guerra para las necesidades de la economía nacional. La producción de camiones continuó a buen ritmo durante la conflagración, pero, en un intento de ahorrar metal, se utilizaron pantallas de tela en lugar de puertas, la cabina se hizo de madera y sólo estaban equipados con un único faro…o ninguno. Los vehículos sobre ruedas se necesitaron todo el tiempo: Incluso en el marco del Préstamo y Arriendo, los vehículos de carretera se suministraban en mayor número que cualquier otra categoría de equipo (más de 400.000 vehículos frente a 11.000 aviones y 12.000 tanques).

Los “Polutorka” se utilizaban para transportar tropas y municiones, y se empleaban para el montaje de armas.

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Durante el asedio de Leningrado el único vínculo de la ciudad con el resto del país era la vía de 30 km de hielo a través del lago de Ladoga, el “Camino de la Vida”, como se la llegó a conocer. La ruta se abrió a los vehículos en noviembre de 1941, cuando las primeras docenas de "Uno y Medio” se aventuraron a cruzar el hielo todavía frágil. Avanzaron con los faros apagados para evitar ser atacados ya que el frente estaba cerca. Sólo en ese primer invierno, 360 toneladas de carga fueron entregadas a la ciudad asediada, mientras que medio millón de habitantes fueron evacuados de Leningrado, sobre todo niños.

El tren blindado impulsado por la locomotora “Corderita”.

Las locomotoras de vapor y los trenes civiles también sirvieron en el frente. Sin los ferrocarriles, habría sido imposible evacuar 2.500 fábricas, museos y teatros (una gran parte de ellos, además, en sólo los tres meses siguientes al estallido de la guerra) ¡Imagínate lo que implicaba mover toda una empresa con sus máquinas, herramientas y laboratorios y transportarla a una distancia de 2.000 kilómetros!

La locomotora de vapor más utilizada en aquellos años era la Ov, cariñosamente conocida como el “Corderita” (en ruso: “ovechka”). Parecía diminuta en comparación con los gigantes de las series E y FD. Se usaba para transportar vagones de evacuación, hospitales e incluso vagones blindados. Se descubrió que poner un blindaje protector en otros tipos de locomotoras simplemente aplastaba los rieles bajo ellas.

Borís Perlin (comandante de un tren blindado): "Durante tres días sin descanso nuestro tren blindado contuvo a los tanques Tiger y los destructores de tanques Ferdinand,  repeliendo numerosos ataques aéreos enemigos con nuestros cañones antiaéreos. El 7 de julio fue el día más intenso para nuestros hombres. Como resultado de los incesantes disparos enemigos, el calor se hizo insoportable dentro del tren, y toda la tripulación se quitó las camisas de servicio e incluso los chalecos. El sudor se nos metía en los ojos, haciendo difícil apuntar con precisión. Los humos de combustión hacían complicado respirar. No era una prueba para obtener un diploma de secundaria, sino una lucha a vida o muerte. Los tanques fascistas no lograron abrirse paso en nuestro sector. Pero el tren quedó completamente fuera de combate, con todos sus vagones blindados y su locomotora destrozados."

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