Cómo los ratones ayudaron al Ejército Rojo a derrotar a los alemanes en Stalingrado

Historia
BORIS EGOROV

La 22ª División de Tanques del 48º Cuerpo de Tanques de la Wehrmacht fue víctima de los roedores. Mientras se libraban feroces batallas callejeras en Stalingrado, esta división estaba cerca de la ciudad en reserva.

Durante varios meses sus tanques ligeros Pz. 38(t) de fabricación checoslovaca permanecieron inactivos en los campos, resguardados en profundas trincheras y protegidos con paja de las inminentes heladas. Se ahorraba combustible y no se encendían los motores.

El 19 de noviembre de 1942 las tropas soviéticas iniciaron la operación Uran para cercar a la agrupación alemana empantanada en Stalingrado, golpeando a los débiles rumanos en sus flancos. La 22ª División de Tanques recibió la orden de acudir inmediatamente en ayuda del III Ejército rumano, que se encontraba al borde del desastre. 

Sin embargo, una parte de los tanques simplemente no arrancó, la otra quedó averiada justo en la marcha. Resultó que los culpables de las averías eran los ratones que vivían en la paja: mordisqueaban parte del cableado eléctrico.

Como resultado, en el momento más crítico solo había una treintena de tanques listos de un total de un centenar. La división alemana no pudo conectar con la 1ª División Panzer rumana y, tras una escaramuza en la zona de Peschanyi, se retiró.

Los alemanes se tomaron muy en serio el incidente con los ratones de la 22ª División Panzer.

En la directiva del mando del Grupo de Ejércitos "Don" del 5 de diciembre de 1942 se decía: "Es necesario cuidar de que un incidente así no vuelva a repetirse y, en particular, comprobar constantemente la capacidad de servicio de los tanques y otros vehículos blindados. Todas las unidades sin excepción deben ser instruidas en consecuencia".

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