Los tres escándalos sexuales más sonados de la URSS

Foto de archivo; Víktor Shandrín/TASS; Serguéi Gunéiev/Sputnik; МАММ/MDF/russiainphoto.ru
Desde un burdel clandestino frecuentado por hombres en el poder a una polémica acusación de violación de un futbolista. Repasamos estos escándalos en el país donde “no había sexo”.

1. Un burdel para un ministro soviético

Un día de febrero de 1955, el líder soviético Nikita Jrushchov recibió una carta anónima de una “madre y ciudadana soviética”. La autora de la carta describía algo inaudito en la URSS: hablaba de un burdel clandestino frecuentado por múltiples oficiales de alto rango, que atraía a jóvenes estudiantes. La mujer afirmó que su hija era una de las víctimas y pidió al líder soviético que cerrara el establecimiento y castigara a sus fundadores y patrocinadores.

La autora de la carta decía que su hija había nombrado a Gueorgui Alexándrov, ministro de Cultura de la URSS y a Alexánder Yegolin, crítico literario soviético y funcionario del Partido, entre otras destacadas personalidades.

La misiva fue muy oportuna para Jrushchov, ya que los potenciales culpables eran también sus enemigos políticos. El líder soviético exigió una investigación inmediata.

La investigación reveló que las acusaciones eran legítimas y que Alexándrov no era la única figura poderosa involucrada. En el contexto del escándalo sexual se revelaron los nombres de otras figuras políticas, de poderosos ideólogos y propagandistas, de famosos académicos e incluso de un exministro de Educación bajo el mando de Stalin, Serguéi Kaftánov.

Todos ellos eran invitados frecuentes en una casa del dramaturgo relativamente desconocido, Konstantín Krovoshéin, que reclutaba a jóvenes de las diversas escuelas de teatro y coreografía para sus fiestas sexuales.

El ministro de Cultura de la URSS, Gueorgui Alexándrov.

Cuando fue acusado, el ministro de Cultura Alexándrov confesó y rogó a los líderes del Partido Comunista una oportunidad para redimirse. Nadie fue encarcelado, excepto Krovoshéin, el fundador nominal del burdel. Alexándrov perdió su cargo ministerial y fue transferido a Bielorrusia, donde trabajó como jefe de departamento en el Instituto de Filosofía de la Academia de Ciencias local.

El mayor escándalo sexual de la historia de la URSS se conoció como “caso gladiador”, porque, según una versión, uno de los acusados se defendió diciendo que era culpable de acariciar a alguien (lo cual es gládit en ruso). A partir de entonces, los implicados en el caso fueron denominados “gladiadores”.

2. Escándalo de violación en el fútbol

Eduard Streltsov, jugador de fútbol soviético y delantero del Torpedo de Moscú, debutó internacionalmente a la edad de 18 años, Streltsov fue un buen jugador, y fue el cuarto mayor goleador de la selección nacional.
Poco antes del Mundial del fútbol de 1958, la brillante carrera de la joven estrella de fútbol descarriló, cuando Streltsov fue acusado de violar a una mujer en una fiesta.

Según la fiscalía, Streltsov y sus amigos estaban celebrando una fiesta en una dacha y conocieron a unas jóvenes, que se unieron a su fiesta. Supuestamente, Streltsov tuvo sexo con una de ellas, una mujer llamada Marina Lébedeva.

La madre de Lébedeva llamó a la policía al día siguiente cuando su hija regresó a casa. Streltsov fue arrestado y acusado de violación.

Aunque las pruebas contra Streltsov no eran concluyentes, el deportista confesó, ya que supuestamente se le prometió que podría seguir jugando al fútbol si admitía su culpabilidad. A pesar de la promesa, el tribunal condenó al jugador a 12 años de prisión.

La sentencia desató todo tipo de rumores, como que se trataba de una estratagema de un club de fútbol competidor o una venganza personal de la madre de la joven, que podría haber querido que Streltsov se casara con su hija. En cualquier caso, Brasil ganó el Mundial de 1958 y Pelé se convirtió en el mejor jugador joven del campeonato.

Streltsov fue liberado cinco años después y regresó a su club de fútbol, el Torpedo de Moscú. Sorprendentemente, también volvió al equipo nacional soviético y fue nombrado el mejor jugador de fútbol soviético en 1968.

Después de su muerte en 1990, se informó de que Lébedeva fue vista en la tumba de Streltsov en 1997, donde depositó flores el día después de la ceremonia anual en el aniversario de su muerte.

3. Yeltsin mojado

Borís Yeltsin concediendo una entrevista a los periodistas.

En septiembre de 1989 la carrera política del futuro primer presidente de Rusia estaba ganando impulso: Yeltsin había ganado las elecciones de los diputados del pueblo en el distrito electoral de Moscú y encabezaba el Comité del Sóviet Supremo sobre construcción y arquitectura.
Un mes después se vio envuelto en un escándalo ampliamente discutido en la prensa soviética.

Todo comenzó cuando Yeltsin llegó con la ropa empapada y llena de barro a una comisaría de policía situada en una zona de dachas del gobierno. Explicó a los policías que había sido secuestrado y metido en un coche por varios hombres y luego lo arrojaron al río Moscova desde un puente. Sorprendentemente, Yeltsin también pidió a los policías que no revelaran la historia.

A pesar de la promesa, los policías denunciaron el incidente y los dirigentes soviéticos se enteraron de un escándalo político que podría haber sido utilizado para desacreditar a Yeltsin y hacer fracasar su carrera política.

Mijaíl Gorbachov exigió una investigación del secuestro, probablemente con la esperanza de que el suceso nunca hubiera ocurrido y que la investigación revelara el oscuro secreto de Yeltsin, tal vez una amante.
De hecho, la investigación demostró que la historia de Yeltsin no se sostenía. Si hubiera sido arrojado al río desde el puente que decía, habría sufrido graves heridas ya que el puente estaba demasiado alto y el río era poco profundo. El chófer de Yeltsin también se negó a corroborar la historia. Además, se recuperó un ramo de flores del lugar de la escena.

Mijaíl Gorbachov exigió una investigación del secuestro.

Aunque no había nada criminal en el comportamiento de Yeltsin esa noche, sus oponentes políticos usaron el escándalo para desacreditar al político. A su vez, Yeltsin desestimó las acusaciones y los rumores: “Se celebró una reunión especial en el KGB para dar instrucciones de difundir rumores en los que Yeltsin estaba bebiendo y saliendo con mujeres. Cruzaron todos los límites cuando la ira eclipsó su razón. Su amargura no tiene límites, y se ha convertido en un claro acoso dirigido a comprometer y desacreditar al diputado que durante mucho tiempo ha sido como un hueso en su garganta”.

Independientemente de lo que ocurriera en realidad, el incidente no fue suficiente para acabar con la carrera política de Yeltsin y el entonces diputado asumió el cargo más alto de la Rusia recién independizada pocos años después.

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