¿Cómo conducir cuando en la calle hace -50ºC?

Iliá Pítalev/Sputnik
En las regiones más frías de Rusia los conductores hacen mantas a las baterías o dejan el coche en marcha a lo largo de todo el invierno. Por cierto, tienen un chiste sobre ruedas cuadradas, que no es una broma.

Los inviernos duros son lo habitual para los que viven en muchas de las regiones rusas. Tanto ellos como sus coches tienen que adaptarse. En ocasiones Yakutsk, Norilsk o Vorkutá son lugares tan fríos que parece increíble que la vida no se detenga en invierno. 

En Yakutsk, por ejemplo, las temperaturas pueden descender hasta -30°C a mediados de octubre, por lo que la mayoría de los habitantes locales sacan la batería de sus coches y los dejan fuera hasta la primavera. En ese periodo utilizan el transporte público. Y si piensas que todo el mundo allí tiene un garaje con calefacción, estás equivocado. Debido al permafrost, en Yakutsk no hay aparcamientos subterráneos. Algunos edificios de apartamentos de nueva construcción tienen plazas de garaje en la planta baja, pero es lo menos habitual. Como en todas partes, los residentes de la ciudad aparcan sus coches en la calle, así que su principal problema es cómo arrancar el coche. ¿Cómo lo hacen cuando hace -50°C?

Calefactores de estacionamiento

En el norte, los conductores instalan en sus motores calefactores de estacionamiento como los de Webasto, lo que cuesta unos 32.000 rublos (unos 532 dólares). El sistema se enciende de forma remota y una hora u hora y media después podrás arrancar el coche.

En Novi Urengói la gente instala tomas de corriente en sus aparcamientos, pero esto se considera menos seguro.

Mantener el motor en marcha desde el otoño hasta la primavera

El método más radical es no apagar el motor a partir de otoño. Es lo que hacen muchos propietarios de coches. De octubre a abril aparcan el vehículo con el motor en marcha, dejando la llave en el interior y la alarma encendida, y utilizando una segunda llave para abrir el coche.

La gente no tiene miedo de que se lo roben. “¿Quién lo robará a temperaturas de -50°C? No hay mucha gente cuando hace tanto frío”, explica Serguéi Permiakov, arquitecto de Yakutsk.

Yakutsk.

Es mejor dejar el coche en un lugar con poca pendiente para que el agua no se acumule en el sistema de escape, de lo contrario el motor se detendrá y el arranque será un problema.

Obviamente, el hecho de tener el motor funcionando todo el tiempo supone un mayor consumo de combustible. Además, si está aparcado en el frío durante mucho tiempo las ruedas se deforman. Se vuelven cuadradas, bromean los lugareños.

La noche bajo techo

Los garajes portátiles y calientes no son baratos pero son muy útiles. Las fundas de edredón se estiran sobre la carrocería del coche para evitar que se congele. Cuestan entre 6.000 y 20.000 rublos (91 y 300 dólares, aproximadamente), dependiendo del tamaño del vehículo.

“Cuando un coche no se utiliza durante mucho tiempo, se coloca sobre él una cubierta que se aprieta en la parte inferior. En el tubo de escape se coloca un pedazo de goma para ventilar los gases de escape. El coche no se enfría y, por lo tanto, se puede usar a lo largo de todo el invierno”, explica Larisa de Yakutsk, que comparte su experiencia en el sitio web de Drom.ru. “La cubierta de mi coche (un Toyota Vitz) cuesta 11.000 rublos (unos 167 dólares). Se tarda entre cinco y diez minutos en colocarla y menos aún en quitarlo”.

Doble parabrisas

¡Mira qué bonito es Yakutsk en invierno! Cuando las temperaturas descienden por debajo de los -40°C, la ciudad se cubre de una niebla helada y parece que conduces a través de la leche.

Y además, cuando hay tan poca visibilidad, los conductores cubren sus ventanas laterales desde el interior con una película especial para mantener el calor dentro. Hay que reconocer que no se pueden abrir las ventanas con la película puesta, pero ¿quién querría hacerlo cuando la temperatura es de -50°C?

Yakutsk.

Muchos conductores instalan un segundo parabrisas externo para evitar que el principal se agriete al conducir. Y muchos dejan de usar los limpiaparabrisas en invierno.

Manta para el motor

Cuando la temperatura exterior es de -50/-60°C, un coche desprotegido se congela en cuestión de minutos: sus líquidos se espesan, las partes de goma se vuelven frágiles y se rompen y las ventanas se congelan. Muchos conductores empiezan a aislar su coche ya en otoño.

En los centros de servicio de automóviles este trabajo cuesta alrededor de 500 rublos (7,6 dólares), explica Larisa. “El tubo de escape se cubre con lana de roca y la parte inferior con lona. El motor se protege con fieltro o con una ‘manta automática’, lo que le permite que se caliente más rápido y evita que se enfríe tan rápidamente. Algunos entusiastas del bricolaje incluso hacen mantas para la batería. El fieltro también se utiliza para mantener caliente el suelo del interior del coche”.

Aprende a disfrutar del invierno como un ruso. Estas fotos te dejarán helado.

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