Diez animales únicos de Rusia

Todo el mundo ha oído hablar del oso ruso, del tigre siberiano o del leopardo del Amur, que está en peligro de extinción. Pero existen otros animales originarios de Rusia que no son tan simbólicos, como el desmán ruso, la grulla siberiana o el ciervo almizclero siberiano. La mayoría de estos animales son especies endémicas, es decir, que viven en un solo territorio. Casi todos los animales que aparecen en este artículo se encuentran al borde de la extinción.

El desmán ruso (Desmana moschata)

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Hábitat: Parte europea de Rusia, cuencas del Don, el Ural y el Volga.

El desmán existe desde antes que el mamut, aunque hoy en día se encuentra al borde de la extinción. En la antigua Rusia las colas de los desmanes, que tienen unas glándulas que segregan un líquido con fuerte olor a almizcle, se usaban para guardar la ropa. El almizcle se utiliza en perfumería para intensificar el aroma de los perfumes. Además, la piel de estos animales se valoraba más que la del castor.

El nerpa o la foca del Baikal (Pusa sibirica)

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Hábitat: lago Baikal.

En los pueblos nativos de la zona del Baikal y de Siberia existe la leyenda de que el lago más profundo de Rusia, el Baikal, está unido por un canal con el océano Ártico.

La leyenda cuenta que hace mucho tiempo llegaron focas desde las latitudes del norte. Lo más probable es que el nerpa llegara al lago a través del sistema fluvial ya en la edad de hielo. Su tamaño es menor que el de su pariente del océano y se pesca para el consumo no comercial. Los pueblos antiguos que se asentaron en el Baikal veneraban al nerpa como una deidad, aunque, lamentablemente, no se conserva mucha información sobre ello.

La golomianka (Comephorus)

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Hábitat: lago Baikal.  

La golomianka es un pequeño pez completamente transparente sin escamas ni vejiga natatoria. A través de su piel se ve perfectamente su columna vertebral y sus vasos sanguíneos. Al menos un 35% de su cuerpo es grasa. En el pasado se utilizaba su grasa como aceite para lámparas, y los mongoles y los chinos la utilizaban en la medicina.

La gaviota de Ross (Rhodostethia rosea)

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Hábitat: Siberia oriental, desde el delta del río Lena hasta las tierras bajas de Chaun.

La gaviota debe su nombre a su descubridor británico James Carl Ross, aunque los rusos la llaman “gaviota rosada” debido al delicado color de su plumaje. Debido a la escasa población de esta ave, pocos viajeros podrán encontrarse casualmente con ella.

La barnacla cuellirroja (Branta ruficollis)

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Hábitat: península de Yamal y Taimyr, bosques-tundra de Siberia.

La barnacla únicamente anida en la tundra y los bosques-tundra de Siberia, entre la cuenca baja del Ob y los afluentes del río Játanga, estableciéndose en las zonas secas de los inclinados valles de los ríos, las pendientes costeras y los barrancos. Estas barnaclas no se encuentran en otros países, excepto en invierno en las aguas frías del norte de Irán e Irak. La mayor parte de ellas pasa el invierno en la costa meridional del mar Caspio. Las barnaclas cuellirrojas forman pequeñas colonias y varias parejas y se mantienen aisladas de otras especies de gansos.

El pigargo gigante (Haliaeetus pelagicus)

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Hábitat: península de Kamchatka, litoral del mar de Ojotsk. 

El pigargo gigante es una de las aves más grandes del mundo y sin duda uno de los falconiformes de mayor tamaño. Muchos han oído hablar acerca de otro miembro de su familia, el águila calva, el símbolo de Estados Unidos. Es imposible confundir estas dos aves. La cabeza del águila rusa es negra, y su plumaje es blanco en la cola, las patas y los pliegues de las alas.

La oveja de las nieves  (Ovis nivicola)

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Hábitat: Kamchatka, Chukotka.  

La oveja de las nieves es un auténtico habitante siberiano que prefiere las rocas más inaccesibles, las colinas y las laderas montañosas más inclinadas y escarpadas. Tanto los machos como las hembras tienen cornamenta. La de las hembras es de menor tamaño, apenas alcanza los 30 centímetros. La de los machos es grande y pesada. Desgraciadamente, son un valioso trofeo para los cazadores. Las regiones en laa que viven, Kamchatka  y Chukotka son auténticos paraísos naturales.

El leopardo del Amur (Prionailurus bengalensis euptilurus)

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Hábitat: Extremo Oriente, en la cuenca del río Amur y en la costa del mar del Japón.

Población: el leopardo del Amur se encuentra en la Lista Roja de Especies Amenazadas de la Federación Rusa.

A pesar de su apariencia de gato encantador e inofensivo, con un tamaño apenas mayor que el de un gato doméstico, a ningún cazador le gustaría enfrentarse a él. Tiene parientes en países cálidos como el tigre de bengala, muy conocido por los habitantes de India y Pakistán. Aunque vive en las duras condiciones climáticas del Extremo Oriente, no está en absoluto adaptado al invierno y prácticamente no puede moverse por la nieve.

La grulla siberiana (Grus leucogeranus)

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Hábitat: en el sur de Siberia Occidental, en Yakutia, región de Arjánguelsk, república de Komi y el distrito autónomo de Yamalia-Nenetsia.

Las grullas siberianas son una especie en peligro de extinción que únicamente vive en territorio de Rusia: al sur de Siberia Occidental y en Yakutia. Esta especie pasa el invierno en India, Irán y China Suroriental: las grullas son capaces de cubrir volando distancias de casi 6000 kilómetros.

La especie está en peligro de extinción sobre todo en la parte más occidental de Siberia, en la que únicamente quedan en libertad unos 20 ejemplares. Para salvar esta especie en otros países se han creado incubadoras especiales en las que crían a los polluelos y más tarde los ponen en libertad.

El ciervo almizclero siberiano (Moschus moschiferus)

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Hábitat: desde el Himalaya Oriental y el Tíbet hasta Siberia Oriental, Corea y Sajalín, la región de Amur y Primorie.

En territorio de Siberia Oriental, así como en el macizo de Altái, vive un ciervo con unos colmillos poco habituales. En lugar de cuernos, a los machos les crecen desde el labio superior unos prolongados colmillos curvos. Parece un animal un poco desmañado, sus patas traseras son bastante más largas que las del ciervo común. Esto le convierte en un excelente saltador: al galope puede hacer giros de 90º. Del mismo modo que las liebres, es capaz de alterar sus huellas para que un cazador o un depredador no pueda encontrarlo.

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