3 armas secretas de Hitler que acabaron al servicio de la URSS

Con la caída de la Alemania nazi, los pilotos soviéticos tuvieron acceso a las Wunderwaffen (‘armas maravillosas’) de Hitler. Tres revolucionarios cazas alemanes, creados por los ingenieros germanos para impedir la derrota del III Reich, acabaron luciendo la estrella roja en sus fuselajes.

1. Messershmitt Me 262: la golondrina del Führer

Apodado “Schwalbe” (“golondrina”, en alemán) fue el primer avión de combate de reacción del mundo en entrar en servicio operativo, en 1944. Originalmente diseñado como caza, este avión, que aterrorizó a las tripulaciones de los bombarderos aliados que convirtieron al “Reich de los mil años” en un amasijo de escombros, desempeñó también tareas de ataque a tierra o reconocimiento.

Después de la guerra, entre los muchos tipos de aviones capturados por el Ejército Rojo a la defenestrada Luftwaffe germana, había también ejemplares del Me 262. Para evaluarlos técnicamente, se les cambió el camuflaje y se las pintaron las escarapelas de la Fuerza Aérea de la URSS. Estos aviones influyeron en el desarrollo de los primeros cazas soviéticos a reacción de posguerra, como el Sujói Su-9 y el Su-11.

2. Messerschmitt Me 163: la escoba del Diablo

El Me 163 Komet” (“cometa”, en alemán) fue el único avión propulsado por cohete que entró en combate durante la Segunda Guerra Mundial. Pese a su diseño revolucionario, y con algunas capacidades inalcanzables para los demás aviones de su época (el piloto de pruebas Rudy Opitz alcanzó en 1944 los 1.123 km/h con este aparato), resultó poco efectivo como caza, debido a la poca duración de su combustible. Además, era altamente corrosivo e inestable. “La escoba del Diablo”, como era llamado por los pilotos aliados, solo derribó unos 16 aviones enemigos.

Según el Ejército Rojo iba ocupando los aeropuertos enemigos, los cazas alemanes que no fueron incendiados cayeron en poder de la URSS. En los vuelos de prueba de los pilotos soviéticos, el Me 163 voló como un planeador, debido a la peligrosidad y a la falta del combustible C-Stoff. Un Tu-2 lo remolcaba hasta la altura necesaria y lo soltaba. En la fase del descenso, el piloto hacía las pruebas. Estas pruebas eran peligrosas porque el Me 163 era mucho más pesado que un planeador normal, por lo que descendía a mucha más velocidad.

3. Heinkel He-162: el caza del pueblo

El Heinkel He 162 “Volksjäger”(“caza del pueblo”, en alemán) fue el tercer caza a reacción en entrar en servicio en la Luftwaffe durante la Segunda Guerra Mundial  Estaba construido, en gran parte, en madera, un material disponible en la Alemania nazi, sometida a la escasez de gran cantidad de otros materiales. Entró en combate en abril de 1945, tan solo un mes antes del final de la guerra en Europa, consiguiendo algunas victorias frente a los cazas aliados, aunque varios ejemplares se perdieron por fallos estructurales.

En mayo de 1945, tras firmarse la rendición de todas las fuerzas armadas alemanas en Holanda, Dinamarca y el noroeste de Alemania, todos los aviones capturados fueron trasladados a EE UU, Francia, Reino Unido y la URSS para ser evaluados y probados.

¿Cómo utilizaron las tropas soviéticas y alemanas las armas capturadas al enemigo? Te lo contamos aquí.

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