5 increíbles tanques rusos que nunca llegaron al campo de batalla

¿Has oído alguna vez hablar de los tanques voladores? ¿Y sobre uno capaz de sobrevivir en caso de ataque nuclear? Estos proyectos eran demasiado ambiciosos y nunca llegaron a realizarse.

1. Tanque Zar

Este enorme monstruo fue diseñado para aterrorizar a los soldados enemigos y para superar cualquier obstáculo. El Tanque Zar, también conocido como el “Murciélago” o “Mamut”, iba camino de convertirse en una potente arma rusa durante la Primera Guerra Mundial, pero nunca llegó a materializarse.

Cuando ya estaba a punto, en 1915, y comenzaron las pruebas, se descubrieron grandes desventajas. A pesar de que el tanque aplastaba con sus gigantescas ruedas árboles como si fueran cerillas, se atascaba con facilidad en el lodo y requería ayuda para ponerse de nuevo en marcha. 

Las ruedas eran su punto más débil: un proyectil de artillería podía acabar con ellas con demasiada facilidad. El proyecto se abandonó y el gigante quedó pudriéndose en el bosque hasta 1923, cuando fue desmantelado para hacer chatarra. 

2. Tanque aerodeslizador

En los años 30 se hicieron los primeros aerodeslizadores y los tanques anfibio aerodeslizadores. Entonces los diseñadores soviéticos tuvieron la idea de crear el vehículo de combate ideal, capaz de ir con facilidad por el desierto, el hielo, la nieve profunda, los ríos y los pantanos.

El tanque volador anfibio estaba basado en el primer aerodeslizador del mundo, el L-1. Estaba previsto que tuviera 10 metros de largo, dos tripulantes y una ametralladora.

Sin embargo, el proyecto fue abandonado por razones desconocidas. También se eliminaron los planes para realizar el primer vehículo blindado aerodeslizador soviético.

3. MAS-1

El MAS-1 estaba destinado a convertirse en el primer tanque soviético volador. El diseño del MAS-1 tenía un elegante casco con alas plegables además de una hélice. Se basaba en el tanque BT-7.

Este tanque volador iba a estar armado con varias ametralladoras. La tripulación estaba formada por el conductor y el comandante, que ejercía también de tirador y operador de radio.

Sin embargo, resultó ser un proyecto demasiado ambicioso y caro, por lo que se canceló en 1937.

4. A-40

Durante la Segunda Guerra Mundial el tanque volador tuvo una segunda oportunidad. Los planos del A-40 recuerdan a un objeto híbrido entre el tanque de exploración T-60 y un planeador.

Se necesitó un bombardero pesado Túpolev TB-3 para remolcarlo al cielo, antes de desengancharlo a 20-25 km del punto de destino previsto. Después de aterrizar, las alas de la máquina se desprendían y podía empezar a enfrentarse al enemigo.

Sin embargo, las pruebas que se realizaron fueron un fracaso. El TB-3 no era capaz de levantar el tanque volador a más de 40 metros, incluso después de reducir su peso. Debido a que ningún avión era lo suficientemente potente como para remolcarlo, el proyecto cayó en saco roto.

5. Objeto 279

Este pesado tanque soviético se parece más a un ovni sobre las vías. Fue diseñado a finales de la década de 1950 para participar en una posible guerra nuclear.

Su inusual forma en elipse evitaba que el tanque volcara en caso de que, por ejemplo, fuera alcanzado por la fuerte onda expansiva de una explosión nuclear.

Sin embargo, a causa de la gran cantidad de fallos técnicos, el proyecto se paralizó. Solo se construyó un tanque, que ahora se encuentra en el Museo de tanques de Kúbinka, en la región de Moscú.

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