Ekranoplanos: las armas secretas de la URSS adquieren una nueva vida

Ciencia y Tecnología
BORÍS YEGÓROV
Se retoman los proyectos de estos vehículos, una especie de híbrido entre avión y barco. Se utilizarán tanto en el ámbito miltiar como civil.

Un ekranoplano es un vehículo que combina las características de un avión y de un barco y que vuela a pocos metros de altitud gracias de la interacción aerodinámica entre las alas y la superficie, el conocido como “fenómeno suelo”.

Las autoridades soviéticas daban mucha importancia al desarrollo de este tipo de vehículos, que iban a convertirse en las armas del futuro.

Los ekranoplanos son invisibles a los radares y a los localizadores mediante mapas de calor. Al volar sobre la superficie del agua evitan la minas marinas.

Aunque también tiene desventajas. La mayoría de estos aparatos no puede volar sobre una superficie que no sea plana, tienen un bajo nivel de maniobrabilidad, poco blindaje y son muy vulnerables ante los sistemas antiaéreos.

“Monstruo Marino del Caspio”, es el adecuado nombre que recibió el primer ekranoplano experimental en 1966. Mide 92 metros de largo y tiene un ancho de alas de 77,7 metros. Fue el aparato volador más grande hasta la aparición del An-225 Mria en 1988. El “Monstruo del Mar Caspio” realizó pruebas a lo largo de quince años, hasta que en 1980 sufrió un accidente. El proyecto no prosperó pero sirvió de base para futuros ekranoplanos.

El ´Orliónok´ (pequeño águila, en ruso) fue uno de los aparatos que surgió después. Era un barco de aterrizaje y contaba con una tripulación de 150 hombres o dos vehículos de infantería. El Orliónok era capaz de despegar y aterrizar hasta en una tormenta de nivel 5.

El ekranoplano clase ´Lun´ apareció en 1986 y provocó mucha preocupación en el ejército de EE UU. Con una longitud de 73 metros, tenía una velocidad de crucero de 500 km/h. Era tan poderoso como un crucero de misiles, solamente que cinco veces más rápido. El Lun armado con misiles de crucero antibarco Moskit P-270 era capaz de causar estragos a cualquier grupo de ataque.

La producción de ekranoplanos continuó tras la caída de la URSS. Sin embargo había pocos vehículos y tenían unas capacidades limitadas. En la actualidad Rusia baraja la idea de fabricar ekranoplanos de uso múltiple, tanto para objetivos civiles como militares.

El ekranoplano ´Chaika-2´ (gaviota, en ruso) estará listo en 2019-2020. El primer ´Chaika´ se diseñó en los años 70. La idea es utilizar el nuevo aparato tanto en el sector civil como en el militar. La compañía Radar MMS ha diseñado el vehículo y espera exportarlo a India, donde podrá ser equipado con misiles BrahMos.

El ´Chaika-3´ es un proyecto para el futuro. Apenas se conocen detalles pero se sabe que será más pesado que sus predecesores y tendrá una capacidad de carga al despegar de 100 toneladas.