Detienen a activista por usar gafas de realidad virtual en la Plaza Roja

Katrín Nenásheva detenida por la policía.

Katrín Nenásheva detenida por la policía.

Natalia Budántseva
La activista Katrin Nenasheva fue detenida en la Plaza Roja cuando paseaba con sus gafas de realidad virtual. A través de ellas estaba viendo cómo es la vida en un internado psiquiátrico.

Parece que esta es la primera vez en la historia de Rusia que se detiene a una persona por el uso de la realidad virtual en el espacio público. Al menos, estas han sido las declaraciones tras la performance de la artista Katrin Nenasheva celebrada en la Plaza Roja el pasado 22 de junio.

La artista llegó a los muros del Kremlin en el marco de la acción “Entre aquí y allí”. Desde el 12 de junio paseaba por Moscú con unas gafas de realidad virtual que le mostraban la vida en los internados psiquiátricos de Moscú. Nenasheva ya ha pasado por el metro de Moscú, por la calle Arbat, por el anillo de jardines y por el puente Krymski. Todas las actividades y las rutas, según las condiciones de su performance, se las indican los internos de estos centros. En esta ocasión le habían propuesto la Plaza Roja, pero una patrulla de policía consideró que el lugar no era el más adecuado.

Katrín Nenásheva cerca del Kremlin. Fuente: Archivo personalKatrín Nenásheva cerca del Kremlin. Fuente: Archivo personal

“'Estando en la realidad virtual no se puede invadir en ningún caso el espacio público. Aquí el mundo es real’ –me dijeron los agentes de policía agarrándome de los brazos”, escribe Nenasheva en su Facebook.

Según comenta a RBTH, solo tuvo tiempo de pasear por la plaza con sus gafas de realidad virtual durante cinco minutos.

Después de ello se la llevaron a la comisaría, donde pudo leer el informe policial. En este se indicaba que Nenasheva corría por la Plaza Roja y se lanzaba contra la gente.

“¿Enqué realidadseencuentrausted? ¿En esta o en aquella?”, “¿Cómo puede moverse con los ojos cerrados? Usted provoca daño a los que le rodean, ¿es consciente de ello?”, le preguntaron durante el interrogatorio. La policía no valoró el contenido de las gafas hasta que llegó a la comisaría. Finalmente llegó una unidad psiquiátrica que se llevó a la artista a un hospital para examinarla.

Katrín Nenásheva en las gafas de realidad virtual . Fuente: Natalia BudántsevaKatrín Nenásheva en las gafas de realidad virtual . Fuente: Natalia Budántseva

Allí le pusieron una bata de colores y la enviaron a una consulta con un médico. El psiquiatra dictaminó que “es una persona creativa que escribe poesía”, no vio ninguna razón para hospitalizar a Nenasheva, pero le aconsejó que “no siguiera buscando los límites”.

Según Nenasheva, después de esto le devolvieron la ropa y la dejaron salir, la policía no ha presentado hasta ahora ningún cargo.

Por qué lo hace

Anteriormente, Nenasheva y Nadezhda Tolokónnikova, miembro del grupo de protesta Pussy Riot, tejieron una bandera de Rusia en sus uniformes de detenidas tras los eventos en la plaza Bolótnaya, en el centro de Moscú. Además, la joven se rapó el pelo en la Plaza Roja intentando llamar la atención sobre el problema de la rehabilitación de las mujeres tras haber pasado por la cárcel.

El proyecto “Entre aquí y allí”, según la idea de su autora, tiene como objetivo centrar la atención en la vida de los internos de los psiquiátricos, que a menudo acaban aislados para siempre del mundo exterior. “En los internados psiquiátricos de Rusia viven unas 150.000 personas. Estos centros en nuestro país siguen basándose en una normativa de 1978 que, entre otros principios, impone el aislamiento de los internos del mundo exterior, que queda al otro lado de un muro de hormigón –explica Nenasheva-. ¿Qué es lo que queda de una persona que, debido a su forma de ser o a determinadas circunstancias, vive aislada? ¿Qué sucede con su percepción, con su cuerpo, con su relación con el espacio? … Junto con los habitantes de los centros psiquiátricos de Rusia estudiaremos estas cuestiones diariamente en las calles de Moscú”.

Katrín Nenásheva en el centro de Moscú. Fuente: Natalia BudántsevaKatrín Nenásheva en el centro de Moscú. Fuente: Natalia Budántseva

Los internos que participan en el proyecto también ven a través de estas gafas una realidad opuesta, totalmente inaccesible para ellos: espacios de la ciudad a los que hace mucho tiempo que no van o en los que no han estado nunca.

Una de estas protagonistas es Irina, de 50 años, que vio el metro por primera vez gracias a Nenasheva:

“Dios mío, nunca había estado en el metro, ¿has visto qué lámparas? Y la gente, hay gente de pie por todas partes”.

“¿Y qué imágenes recuerdas de la ciudad? Siempre se puede imaginar algo.”

“No puedo recordar nada. No conozco nada de la ciudad, ni me imagino nada. Solo algunas cosas que enseñan por la televisión. La Plaza Roja. Pero no he estado allí en mi vida.”

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