El debate sobre la prohibición del aborto vuelve a Rusia

La Iglesia ortodoxa cuestiona las leyes vigentes.

La Iglesia ortodoxa cuestiona las leyes vigentes.

Shutterstock/Legion Media
La Iglesia ortodoxa lanza un documento público para la recogida de firmas en contra del aborto. Los organismos públicos, en general, apoyan la legislación actual que permite la interrupción voluntaria del embarazo.

El tema de la prohibición del aborto vuelve a la palestra en Rusia. Todo empezó con la firma del Patriarca Kirill, cabeza de la Iglesia ortodoxa rusa, de la “Solicitud de los ciudadanos a favor de la prohibición del aborto” el pasado 27 de septiembre, que ya ha recaudado 300.000 firmas. En el documento divulgado por los ortodoxos se dice, entre otras cosas: “Nosotros, ciudadanos de la Federación de Rusia, estamos a favor de interrumpir la práctica de asesinar legalmente a los niños antes de su nacimiento”.

Del texto de la petición se desprende que sus autores se pronuncian a favor de la prohibición total del aborto: los activistas proponen que se considere al ser humano vivo desde el momento de la concepción y a prohibir la interrupción del embarazo por medios químicos o quirúrgicos.

Sin embargo, el secretario de prensa del patriarca, Alexander Vólkov, aclaró posteriormente que “no se trata de una solicitud de prohibición del aborto, sino de su eliminación del sistema del seguro médico obligatorio”. Según Vólkov, Kirill firma esta petición para llamar la atención de la sociedad sobre este problema.

El aborto en Rusia

— Según el Ministerio de Sanidad, en 2015 en Rusia se practicaron 746.000 abortos, un 8 % menos que el año anterior. El número de abortos se ha ido reduciendo desde 1991, con excepción de 2014, cuando este índice fue 50.000 casos mayor en comparación con 2013.

“No se debe prohibir, pero sí restringir”

El llamamiento del Patriarca contra la interrupción artificial del embarazo no ha sido algo inesperado. La Iglesia ortodoxa, como otras ramas del cristianismo, considera el aborto un infanticidio. El periodista Iván Davydov ironizaba en Twitter sobre la reacción de los blogueros que se sorprendían o se indignaban por las declaraciones de Kirill:

“A juzgar por la reacción de la gente, muchos se esperaban que el Patriarca apoyara la revolución sexual. Menuda decepción”.

Vladímir Legoida, director de la sección sinodal para la relación de la Iglesia con la sociedad y los medios de comunicación, aclaraba a la agencia TASS la postura de la Iglesia ortodoxa: lo principal actualmente es la exigencia de eliminar los abortos de la seguridad social para que no se practiquen con el dinero de la gente que no está de acuerdo con ellos. Eso sí, Legoida espera que la prohibición de su financiación pública se convierta en un primer paso hacia una sociedad sin abortos.

Otros enemigos del aborto

Cartel de una campaña en contra del aborto. En el texto se lee: "Un país que mata a sus hijos no puede prosperar". / Alexey Kudenko/RIA NovostiCartel de una campaña en contra del aborto. En el texto se lee: "Un país que mata a sus hijos no puede prosperar". / Alexey Kudenko/RIA Novosti

Los representantes de la comunidad musulmana de Rusia también apoyan la lucha contra el aborto. El muftí supremo, Talgat Tadzhuddin, se ha mostrado de acuerdo con el Patriarca, calificando el aborto de “asesinato de niños”

A los representantes de las religiones más extendidas se ha unido la defensora de los derechos del niño Anna Kuznetsova. “Todo el mundo civilizado lleva muchos años pronunciándose en contra del fenómeno del aborto y nosotros apoyamos esta postura”, opina la defensora de los niños. Kuznetsova señala la importancia y la eficacia de la política estatal para prevenir los abortos: según ella, el año pasado se logró hacer cambiar de opinión a 67.000 mujeres que pensaban abortar.

Los organismos públicos, a favor del derecho al aborto

Ni Ministerio de Sanidad ni la defensora del pueblo han apoyado la iniciativa de la Iglesia. La ministra de Sanidad, Verónika Skvortsova, declaraba en la emisora Habla Moscú que la introducción de restricciones para el aborto puede ser peligrosa para las mujeres.

“La limitación del acceso al aborto puede provocar ciertos problemas a las mujeres con rentas más bajas, como las menores de edad”, señalaba Skvortsova.

Según ella, la tarea del Ministerio de Sanidad es no permitir el aumento de la mortalidad infantil y maternal, algo que podría suceder si se introducen restricciones en el aborto.

Otros críticos contra la restricción de los abortos también indican que las medidas de prohibición no permitirían resolver el problema del aborto sino que se limitarían a sacarlo del ámbito legal, volviéndolo más peligroso para la salud de la mujer.

Por ejemplo, Víktor Radzinski, vicepresidente de la Sociedad Rusa de Obstetricia y Ginecología, opina que el deseo de prohibir el aborto se debe a una falta de información y que ello no tendría resultados positivos.

“En nuestro país el aborto estuvo prohibido entre 1936 y 1955. Las madres morían por infecciones provocadas “, comenta Radzinski a Lenta.ru. El médico recuerda que durante este periodo las mujeres que necesitaban deshacerse del feto utilizaban métodos poco seguros que a menudo provocaban la muerte. El portavoz presidencial, Dmitri Peskov, consideró, al ser preguntado por los periodistas, que no es tarea del Kremlin inmiscuirse en este debate.


Según la legislación vigente, el aborto es libre y gratuito hasta las 12 semanas de la gestación, y sólo está sujeto "a la voluntad de la mujer".

El plazo se amplia hasta las 22 semanas "en caso de enfermedad grave, viudedad, minoría de edad, pérdida de trabajo o vivienda, falta de recursos económicos para mantener al niño, violación" y otra media docena de supuestos.

La ley señala, además, que "en caso de prescripción facultativa, el aborto se realiza en cualquier momento de la gestación" y "el Estado se hace cargo de todos los gastos derivados del aborto".

 

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