Rusia y Uruguay apuestan por la cooperación tecnológica

Vladímir Putin y Tabaré Vázquez en Moscú, el 16 de febrero, 2017.

Vladímir Putin y Tabaré Vázquez en Moscú, el 16 de febrero, 2017.

Michael Klimentyev/RIA Novosti
Existen buenas perspectivas para el desarrollo de la cooperación en los sectores energético, informático y agrario, sobre todo tras la firma de los acuerdos entre Vladímir Putin y Tabaré Vázquez el pasado febrero. Las compañías rusas Gazprom y Silovye Mashiny, interesadas en la modernización de centrales hidroeléctricas.

Uruguay es uno de los socios más antiguos de Rusia en Latinoamérica. No obstante, desde 2014 el intercambio comercial entre ambos países ha empezado a decaer. No es de extrañar que durante la visita del pasado febrero del presidente Tabaré Vázquez a Moscú se analizasen las posibilidades de fortalecer las relaciones económico-comerciales y darles un nuevo impulso. Las partes han llegado a la conclusión de que la cooperación técnico-científica puede contribuir a esta tarea.

Esta colaboración incluye el diseño y la construcción de fábricas y otras instalaciones industriales, la realización de trabajos geológicos, hidrológicos y geodésicos, el desarrollo de tecnología innovadora para el sector agrario e industrial, el intercambio de experiencia en la formación de científicos y especialistas técnicos y otro tipo de actividades conjuntas.

Reparación de la central Salto Grande

Durante su reciente encuentro los mandatarios de ambos países reconocieron que existen buenas perspectivas para el desarrollo de la cooperación en los sectores energético, informático y agrario.

“Hemos discutido las posibilidades de realización de proyectos conjuntos en el campo energético. En particular, las compañías rusas Gazprom y Silovye Mashiny podrían participar en la modernización de las centrales hidroeléctricas de Uruguay”, afirmó entonces el presidente ruso, Vladímir Putin.

Dicho y hecho. La empresa Silovye Mashiny y la entidad interestatal argentino-uruguaya Comisión Técnica Mixta (СТМ) de Salto Grande firmaron un contrato para la reparación de 20 polos de rotores de los grupos generadores de la central  de Salto Grande, situada en la zona fronteriza entre Argentina y Uruguay.

Según el contrato firmado, Silovye Mashiny transportará los polos a una plataforma en San Petersburgo donde estos serán renovados (se les cambiará el aislamiento) y a continuación serán devueltos a Uruguay. El primer lote de diez polos será entregado durante el tercer trimestre de este año, el siguiente lote llegará a Uruguay en 2018.

El objetivo del proyecto consiste en renovar las piezas de recambio para realizar una reparación general de la central de Salto Grande. El nuevo contrato da continuidad a la colaboración de Silovye Mashiny con una de las mayores centrales hidroeléctricas de América Latina que genera hasta un 80% de la energía eléctrica que se consuma en Uruguay.

“Todas las unidades generadoras de la central de Salto Grande están equipadas con los generadores de nuestra empresa”, cuenta a RBTH el subdirector general de Silovye Mashiny, Yuri Suniáiev. “A lo largo de más de 30 años de su funcionamiento las instalaciones han demostrado su seguridad y altas características de explotación”, añade el experto.

¿Cómo fue la cooperación en la época soviética?

Las turbinas, los generadores, transformadores y todo tipo de documentos e instrucciones para Salto Grande fueron enviados desde la Unión Soviética.

“En 1972 en Uruguay, igual que en muchos otros países de la región, los militares llegaron al poder”, cuenta a RBTH el colaborador científico jefe del Instituto de América Latina de Academia de Ciencias de Rusia, Alexander Sizonenko.

“Los militares arrestaban a aquellos que se graduaron en las universidades soviéticas y en esa época no fueron pocos. Sin embargo, las represiones no impidieron a las autoridades de Uruguay colaborar con Moscú. En 1979 la URSS suministró a la central de Salto Grande 14 turbinas Kaplan, cada una de ella tenía potencia de 135.000 kW. La última instalación de la central fue puesta en marcha en 1982”, concluye el científico.

Nuevos proyectos

Más tarde los especialistas rusos realizaron el diagnóstico de las instalaciones de Salto Grande en varias ocasiones. Así, en 2012 Silovye Mashiny y la Comisión Técnica Mixta (СТМ) de Salto Grande firmaron un contrato para el diagnóstico de la unidad generadora №9, y la compañía de San Petersburgo ya ha realizado los trabajos necesarios.

Teniendo en cuenta, por un lado, el interés de la compañía de San Petersburgo en desarrollar esta cooperación y, por otro lado, el interés de Montevideo en la tecnología rusa en el sector energético, los expertos consultados por RBTH creen que Rusia y Uruguay podrán llegar a una cooperación bilateral fructífera y duradera.

En 2013, cuando el expresidente de Uruguay, José Mujica recibió una delegación de San Petersburgo, destacó que en la ciudad del Nevá producen “maravillosas turbinas” que pueden ser instaladas en los ríos de Uruguay.

“Aquí las empresas de San Petersburgo pueden encontrar un buen mercado y estamos dispuestos a invitar a sus empresas. Uruguay puede ofrecer tres plataformas para la construcción de pequeñas centrales eléctricas”, subrayó entonces Mujica.

La empresa Silovye Mashiny también expresa su interés en participar en la modernización de la represa de Baygorria. Así lo anunció el viceministro de industria y comercio de Rusia, Gleb Nikitin, tras su reciente viaje a Uruguay, donde trató este asunto con el subsecretario de Industria, Energía y Minería, Guillermo Monsecchi.

Durante este encuentro se analizaron las perspectivas de cooperación entre Rusia y Uruguay en el campo de la infraestructura ferroviaria y portuaria. “Se trata de los planes del gobierno de Uruguay para el desarrollo de los territorios costeros del país, con la participación de los socios de Brasil y China”, comentaron a RBTH en el Ministerio de Industria y Comercio.

Por su parte, Gazprom está considerando la posibilidad de participar en el proceso de licitación para la explotación de yacimientos de petróleo y gas en la plataforma continental de Uruguay.

Por su parte, Rusia puede aprender mucho del sector agrario de Uruguay, sobre todo, en ganadería. Como afirmó el presidente Vladímir Putin, Rusia “está interesada en la avanzada tecnología de Uruguay en el complejo agrario-industrial”. Una de las muestras de este interés es el acuerdo de cooperación que fue firmado entre el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) y la Academia de Ciencias Agrarias de Rusia.

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