Así se borraba a la gente de las fotografías en la propaganda estalinista (Imágenes)

Alexánder Kislov
Muchos rivales políticos de Stalin no solo perdieron la vida, sino que las autoridades trataron de borrar todas las huellas de su existencia, lo que incluía las fotos en las que aparecían.

Cuando George Orwell publicó su distópica obra maestra, 1984, en parte se inspiró en la URSS de Iósif Stalin. Hay muchos paralelismos entre el mundo de 1984 y la Rusia de Stalin, y uno de ellos está relacionado con la ocupación del protagonista, que trabaja en el “Ministerio de la Verdad”, donde “se revisa” la historia y se borran los rastros de los que caían en desgracia.

Esto también ocurría en la URSS de Stalin. Si bien un día el mandatario podía estar apoyándote, al siguiente te podías ver frente a un pelotón de fusilamiento como enemigo del pueblo. En la Rusia soviética, se sacaba a la gente de los libros de historia, literalmente. Aquí mostramos algunos ejemplos

Isaac Zelenski defendió el Partido Bolchevique desde 1906. La lealtad que había mostrado a Stalin no salvó a Zelenski, exjefe del Partido en Uzbekistán, de ser fusilado en 1938. Además quitaron todas las fotos en las que había aparecido. El famoso artista soviético, Alexánder Ródchenko, se vio obligado a eliminar a Zelenski de una de sus fotos y lo tuvo que cubrir con pintura negra.

Las fotos oficiales se retocaban de manera más cuidadosa. En este histórico cuadro aparecen los jóvenes socialistas en 1897, décadas antes de que algunos de ellos llegaran al poder. Reconocerás a un joven Vladímir Lenin (en el medio), que mantuvo su lugar. Alexánder Málchenko (de pie, a la izquierda) no tuvo tanta suerte: en 1930 fue acusado de ser un espía, ejecutado y reemplazado por una mancha blanca.

En ocasiones los retoques implicaban añadir algo en vez de eliminarlo. Por ejemplo, esta imagen de una manifestación de 1917 no se consideró lo suficientemente revolucionaria para los órganos de poder: el cartel de la tienda de la izquierda dice “Relojes. Oro y plata” y el texto de una de las banderas es ilegible. Entonces, los bolcheviques hicieron algo de magia y en el nuevo letrero pone: “Tomarás lo que es tuyo a través de la lucha” y la bandera reza: “¡Abajo la monarquía!”.

Algunas figuras estaban condenadas a desaparecer de todas partes. Lev Trotski, que había sido la mano derecha de Lenin antes de convertirse en el archienemigo de Stalin, sufrió este trágico destino. Un ejemplo clásico: en esta foto de 1920, Trotski está de pie cerca de Lenin con una gorra. En la versión posterior, Trotski no aparece. Trotski se fue al exilio en 1929, pero continuó su lucha política contra Stalin desde el extranjero, antes de ser asesinado por un esbirro del georgiano en 1940.

Lenin se convirtió en una especie de santo socialista después de morir en 1924. Y aparecía en todas las fotos, pero no pasaba lo mismo con los que le rodeaban. Esta foto de grupo de 1920 contenía tantos “enemigos del pueblo” (Grigori Zinóviev, Nikolái Bujarin, Karl Rádek, todos fusilados en los años 30) que las autoridades solo dejaron a Lenin y al escritor proletario Maxim Gorki (detrás de Lenin, con bigote).

He aquí otro caso de una imagen a la que le añadieron varios detalles. Lenin estaba hablando a una multitud en 1920, pero cuatro años más tarde, antes de publicar la imagen, los editores decidieron aumentar la audiencia, así que utilizaron la multitud de otra foto.

Se hicieron muchas trampas con las fotografías de Stalin. La imagen original de 1924 no oculta adecuadamente su piel marcada por la viruela, enfermedad que sufrió cuando era niño. No es de extrañar que una versión impresa de esta foto, publicada en 1939, cuando Stalin era un líder todopoderoso, fuera completamente retocada. Se puede apreciar que su piel se muestra lisa, su pelo y su bigote sedosos.

Parece que están muy unidos. La foto se hizo en 1926 y en ella aparece Stalin con los jefes del Partido, Nikolái Antípov, Serguéi Kírov y Nikolái Shvérnik (de izquierda a derecha). Uno por uno, todos excepto Stalin, desaparecieron de la foto. El caso de Antípov fue paradigmático: le arrestaron en 1938 y fusilaron en 1941. Los otros dos, Kírov y Shvérnik, ni siquiera cayeron en desgracia, pero no importó. Stalin aparece solo y él ordenó los disparos.

Si hay algo paradójico en el terror de Stalin (que se cobró al menos 786.000 vidas) es que los organizadores de la represión, acabaron sufriendo la misma suerte que sus víctimas. Nikolái Yezhov (a la derecha), Comisario del Pueblo para Asuntos Internos, dirigió la máquina represiva entre 1936 y 1938, cuando las purgas llegaron a su punto álgido. Fue arrestado en 1939 y fusilado, por lo que desapareció de todas las fotos oficiales.

¿Quién mató a Stalin? Te contamos tres teorías acerca del supuesto asesinato del líder soviético.

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