¿Qué unidades extranjeras lucharon codo con codo con el Ejército soviético contra los nazis?

Sputnik
Cientos de miles de extranjeros lucharon en las filas del Ejército soviético durante la Gran Guerra Patria. La contribución más significativa fue hecha por los polacos, que incluso participaron en la conquista de Berlín.

Docenas de formaciones militares formadas por ciudadanos extranjeros fueron creadas en el territorio de la Unión Soviética para luchar contra los nazis: rumanas, polacas, yugoslavas, francesas, checoslovacas y húngaras. En 1945, el número de soldados que las formaban llegó a medio millón.

Formalmente, estas unidades estaban bajo el mando de los gobiernos de sus países, pero en la práctica seguían integradas en el sistema militar soviético y obedecían las órdenes de comandantes y estado mayor de la URSS.

Los primeros en luchar

Después de que Checoslovaquia fue anexionada por el Tercer Reich en 1939, muchos de sus ciudadanos emigraron, incluso a la Unión Soviética. El 27 de septiembre de 1941, el Kremlin y el Gobierno checoslovaco en el exilio firmaron un acuerdo sobre la creación de una unidad militar formada por checos, eslovacos y rutenos que habían logrado llegar a la URSS.

Enfermeras y señalizadoras de la unidad checa, el 1 de mayo de 1943.

Así nació el Primer Batallón Independiente Checoslovaco, sobre cuya base se formó el Primer Cuerpo del Ejército Checoslovaco en 1944. Este batallón recibió su bautismo de fuego el 8 de marzo de 1943, cerca de la ciudad de Sokólovo en Ucrania, convirtiéndose en la primera unidad extranjera del Ejército soviético en entrar en combate contra los nazis.

Comandante del Cuerpo y futuro Presidente de Checoslovaquia (1968-1975) Ludvík Svoboda recordaría lo importante que era este acuerdo para los checoslovacos en la Unión Soviética: “Parece que todas las puertas se han abierto para nosotros. Hubo innumerables solicitudes, una afluencia de aplicaciones sin precedentes” (Ludvik Svoboda, en el libro Z Buzuluku do Prahy, 1970).

Como dijo Svoboda, los checoslovacos exiliados tuvieron la oportunidad de ayudar a su pueblo a eliminar la vergüenza de Múnich, en referencia a los Acuerdos de Múnich de 1938, cuando su país fue entregado a Hitler por las potencias occidentales.

Más de 30.000 personas sirvieron en el Primer Cuerpo del Ejército Checoslovaco, la División Aérea Checoslovaca Independiente y en diversos servicios auxiliares de retaguardia. Participaron en la liberación de su país, apoyaron el levantamiento nacional eslovaco y estuvieron entre las primeras unidades en entrar en Praga en mayo de 1945.

Los habitantes de Praga dan la bienvenida a los soldados checos que, junto al Ejército soviético, liberaron el país de la ocupación fascista, el 9 de mayo de 1945.

Los alemanes a menudo ejecutaban a los checoslovacos capturados, sin previo juicio. Siendo formalmente ciudadanos del Protectorado de Bohemia y Moravia, eran considerados como traidores al Tercer Reich.

Un ejército dentro de un ejército

La historia del Ejército Popular Polaco comenzó con la creación de la 1ª División de Infantería Tadeusz Kościuszko el 6 de mayo de 1943. A ella se unieron polacos que se encontraban en el territorio de la URSS (soldados internados, refugiados, etc.), así como ciudadanos soviéticos de origen polaco.

El Comandante del Primer Ejército Polaco, el General Stanislav Poplavski, escribió en sus memorias Camaradas en los Caminos del Frente que la Unión Soviética proporcionó a las tropas polacas todas las nuevas armas y municiones que necesitaron, pero el problema principal era la falta de oficiales, ya que la mayoría de ellos habían abandonado la Unión Soviética en 1942 con el llamado Ejército de Anders para luchar en el frente occidental.

General Zygmunt Henryk Berling, Comandante del Ejército Popular Polaco, en 
un campamento de entrenamiento cerca de Riazán. el 1 de julio de 1943.

Se decidió entonces transferir oficiales soviéticos de origen polaco al Ejército Popular Polaco desde todas las partes del país. Poplavski, que también era ciudadano soviético, dejó su puesto de mando en el 45º Cuerpo Soviético de Fusileros para unirse a las tropas polacas.

En 1945, el Ejército Popular Polaco, conocido también como Ejército Berling (en honor a su comandante Zygmunt Berling), estaba formado por dos ejércitos que incluían, entre otras cosas, 15 divisiones de infantería, unidades acorazadas, cuatro divisiones de aviación y unidades de artillería, ingeniería y caballería. Con un total de 330.000 efectivos, fue la formación extranjera más grande que luchó contra los nazis en el frente de batalla soviético-germano.

Más de 185.000 soldados polacos participaron en la Batalla de Berlín, con la División Kościuszko asaltando el centro de la capital alemana. Las banderas polacas ondearon en los edificios capturados de Berlín, junto con las soviéticas.

Soldados del Ejército Popular Polaco (a la izquierda) y el Ejercito soviético (derecha), ondean un bandera polaca en la Varsovia liberada, el 17 de enero de 1945.

Ases franceses en suelo soviético

La escuadrilla aérea Normandie (designada regimiento a partir de julio de 1943) se creó en virtud de un acuerdo entre Stalin y el Gobierno en el exilio de la Francia Libre de Charles de Gaulle en 1942. Algunos pilotos franceses tuvieron la oportunidad de luchar contra los alemanes en el espacio aéreo soviético y en aviones fabricados en la URSS.

Todos los desacuerdos ideológicos y políticos fueron dejados de lado, y los pilotos voluntarios fueron enviados al escuadrón sin importar sus puntos de vista políticos. Como escribió François de Geoffre, uno de los pilotos de la escuadrilla, en sus memorias, “Francia quería estar representada allí donde se libraba la lucha por la libertad” (François De Geoffre, Normandie Niemen: Souvenirs d'un pilote, París, 1958).

El 28 de noviembre de 1944, el regimiento fue elogiado por su exitosa participación en la liberación de Lituania y el cruce del río Niemen, después de lo cual pasó a ser conocido como el Regimiento de caza Normandie-Niemen.

Soldados rusos y franceses durante la Ofensiva de Prusia oriental, el 26 de enero de 1945.

Los pilotos franceses cazaban a los alemanes no sólo en el cielo, sino también sobre el terreno. De Geoffre escribió sobre cómo, armados con ametralladoras y granadas, ayudaron a los soldados soviéticos a tender emboscadas a unidades de infantería alemana que, tras quedar rezagadas, que se escondían en los bosques de Bielorrusia y Lituania.

Hubo una idea para establecer otro regimiento soviético de pilotos franceses que se llamaría París, escribió François de Geoffre. Sin embargo, debido a dificultades de organización, este plan nunca vio la luz, y los nuevos pilotos continuaron llenando las filas del regimiento Normandie-Niemen.

A lo largo de su historia, la Normandie-Niemen ocasionó 273 bajas al enemigo, perdió a su vez 46 pilotos.

En junio de 1945, el regimiento aéreo Normandie-Niemen regresó a casa a bordo de 37 aviones de combate Yak-3 que la Unión Soviética permitió conservar a la renaciente Fuerza Aérea Francesa.

¿Sabías que 3 cubanos lucharon en la segunda guerra mundial, vistiendo el uniforme del Ejército soviético? Pincha aquí para conocer la historia.

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