Cómo la propaganda soviética trató de conseguir que las tropas alemanas se rindiesen

La Unión Soviética no sólo luchó contra el Tercer Reich en el campo de batalla. Enormes recursos fueron dedicados también a la guerra propagandística, en un intento de forzar a los nazis a rendirse… o incluso a que tomasen las armas contra Hitler.

Este cartel de propaganda apelaba al sentimiento patriótico de los austriacos, pidiéndoles que se rebelasen para luchar por su independencia. Representa a los partisanos soviéticos junto a los guerrilleros del Tirol de las Guerras Napoleónicas. El cartel asegura que ambos grupos hicieron lo mismo: lucharon “por el honor y la libertad de su patria”.

Este cartel asegura que la victoria aliada es inevitable. “¡Se acerca la apertura de un segundo frente!”, dice. 

Los soldados alemanes no tienen nada que temer en el caso de caer prisioneros de los soviéticos, muestra este cartel. Aparentemente los nazis capturados pasarían su tiempo comiendo bien, jugando al ajedrez y charlando con los locales o sus amigos... Es digno de mención que este ejemplo de propaganda surgió en julio de 1943, durante la culminación de la Batalla de Kursk, cuando la guerra estaba aún lejos de terminar.

En el caso de entregarse voluntariamente a las tropas soviéticas, los soldados alemanes podrán disfrutar de una vida ideal consistente en pescar e incluso coquetear con las chicas soviéticas. Demasiado bueno para ser verdad.

“Los generales alemanes no acaban muriendo, sino en cautiverio”. Si sus comandantes no quieren morir, “¿por qué querría el soldado alemán común?”, pregunta este cartel.

Este panfleto intentaba abrir una brecha entre el soldado alemán y las tropas de las SS, pero insinuando que el primero es usado como carne de cañón. Muestra a un nazi herido en el frente de combate, mientras un soldado de las SS es entretenido por su mujer, en la retaguardia.

Los alemanes están condenados a luchar desesperadamente y cubrir los agujeros en las líneas del frente, mientras que sus antiguos “hermanos de armas” (los italianos) regresan felices a casa.

Este cartel muestra a los fantasmas de Stalingrado, que siguen a los soldados alemanes vivos, recordándoles la desastrosa derrota y advirtiéndoles de lo que les guarda el destino si siguen luchando.

“¡Culpo a Hitler!”, dice el cartel, mientras intenta usar la rabia y la desesperación de los soldados alemanes, dirigiéndola hacia su líder.

“Así o así”. Aquí los soviéticos muestran las dos opciones que los nazis pueden elegir, o se rinden y salvan sus vidas o sufren una muerte espantosa en el campo de batalla. 

Para socavar el espíritu de las tropas alemanas en el frente oriental, los soviéticos les distribuyeron información sobre derrotas del Ejército alemán en los otros frentes, como las sufridas por el famoso Afrika Korps de Erwin Rommel en Egipto y Libia. 

Este cartel fue hecho para tropas alemanas que se encontrasen rodeadas. La idea es simple: seguir resistiendo y morir, o rendirse y volver a casa.

Aquí hay otro ejemplo de cómo los soviéticos describían a los soldados normales de la Wehrmacht como simples chalecos antibala para los oficiales de las SS. “La necesidad y la muerte no cesarán hasta que Hitler desaparezca para siempre”.

¿Cómo participaron los generales alemanes en la guerra propagandística a favor de la Unión Soviética? Descúbrelo pinchando aquí

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