Cuando la guerra informativa era por la radio

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Hace 70 años, la radio Voz de América comenzó a retransmitir en la Unión Soviética. Durante las décadas de la Guerra Fría el gobierno soviético y las emisoras de radio occidentales disputaron una batalla invisible: el gobierno ensordecía la radiotransmisión, pero quien quería seguía escuchando la “propaganda enemiga”.

Grupo de presentadores tras una retransmisión a Moscú desde Nueva York, el 17 de febrero de 1947. Fuente: APGrupo de presentadores tras una retransmisión a Moscú desde Nueva York, el 17 de febrero de 1947. Fuente: AP

“¡Oigan, oigan! ¡Al habla Nueva York! Están escuchando la primera retransmisión de la Voz de América”, estas palabras sonaron en la radio de la URSS el 17 de febrero de 1947, un año después del inicio de la Guerra Fría. La Voz de América fue la primera emisora de radio estadounidense que retransmitía diariamente y en ruso.

En la primera retransmisión los presentadores anunciaron la misión de su radio: “ofrecer a los oyentes de la URSS una imagen sobre cómo es la vida en EE UU” y establecer una amistad entre los pueblos soviético y estadounidense. Sin embargo, el Partido Comunista no se creyó este altruismo de Washington y en 1948 comenzó a ensordecer la retransmisión de esta emisora.

Abrirse paso a través del ruido

La postura del gobierno soviético era inequívoca: las emisoras de radio occidentales llenan las mentes de propaganda y el pueblo soviético no puede escucharlas. Por eso en todo el país comenzaron a construirse “amortiguadores”, es decir, estaciones especiales que obstruían las frecuencias en las que emitían las “voces enemigas” con potentes interferencias. Hacia finales de los años 60 el número de amortiguadores alcanzó las 1400.

Según recuerda el periodista Oleg Rógov, que vivió en aquella época, los amortiguadores funcionaban peor de noche que de día. Por eso, quienes deseaban tener acceso a una información alternativa encendían la radio al anochecer intentando encontrar una frecuencia en la que poder captar alguna cosa.

Otra forma de escuchar la radio occidental era alejarse de las grandes ciudades: en las zonas rurales había menos amortiguadores. La Voz de América, Radio Svoboda y BBC se podían escuchar en las aldeas e incluso en la playa. Y otra posibilidad era comprar una radio que recibiera señales de onda corta (en las que la retransmisión no se veía afectada), pero estos aparatos eran más caros que los transistores habituales, por lo que no todo el mundo podía permitirse tener uno.

Esta caricatura titulada "Radioactividad" apareció en el periódico "Sovetskaya Estonia" el 24 de enero de 1970 como parte de una campaña de la prensa soviética contra retransmisiones diarias de la Voz de América. Fuente: APEsta caricatura titulada "Radioactividad" apareció en el periódico "Sovetskaya Estonia" el 24 de enero de 1970 como parte de una campaña de la prensa soviética contra retransmisiones diarias de la Voz de América. Fuente: AP

Guerra ideológica

“La retransmisión estadounidense no era ningún regalo para conseguir la paz. Era un instrumento de política internacional, ya que se dedicaba a promover los valores de la 'democracia”, opina el analista experto en medios de comunicación Donald Jensen, que reconoce que, como cualquier otra emisora de radio occidental, la Voz de América fue un arma en la lucha contra el comunismo.

En la URSS las “voces enemigas” se percibían como un punto de vista alternativo, y esto era algo interesante. “No confiábamos en los medios de comunicación soviéticos, leer los periódicos soviéticos no era interesante ni necesario –recuerda el profesor de la facultad de Periodismo de la Universidad Estatal de Moscú Pável Balditsyn-. Evidentemente, era muy interesante escuchar otras voces, aunque estas también se percibían como propaganda”.

Según Balditsyn, quienes escuchaban la radio occidental en secreto en la URSS y debatían sobre ella también cuestionaban esta información, ya que estaban acostumbrados a la propaganda rusa. “Pero lo que retransmitía la Voz de América se percibía como información más o menos veraz”, reconoce el experto. Según informa Lenta.ru citando un estudio estadounidense, de todas las “voces enemigas” la Voz de America era la más popular, con una audiencia que alcanzaba los 30 millones de personas semanales.

Solzhenitsyn y jazz

La Voz de América no solo era interesante por ofrecer otra opinión política: los oyentes cuentan cómo sintonizaban la emisora en sus radios para poder escuchar programas musicales o literarios. Pável Balditsyn recuerda cómo, estando en el ejército, durante sus guardias nocturnas escuchaba la lectura de Archipiélago Gulag, del escritor disidente Alexander Solzhenitsyn que no se publicó legalmente hasta 1990.

Borís Pustyntsev, activista defensor de los derechos humanos, atribuye las retransmisiones de la Voz de América con el nacimiento de un nuevo amor por el jazz: “El swing, el bebop temprano, etc. Yo era incapaz de dormir sin haber escuchado el programa musical”.

“El swing, el bebop temprano, etc. Yo era incapaz de dormir sin haber escuchado el programa musical”, comenta Borís Pustyntsev. Fuente: TASS“El swing, el bebop temprano, etc. Yo era incapaz de dormir sin haber escuchado el programa musical”, comenta Borís Pustyntsev. Fuente: TASS

¿Qué ocurrió tras la desaparición de la URSS?

El destino de la Voz de América en la URSS estuvo estrechamente ligado con el de la política. En cuanto se inició el deshielo en las relaciones con EE UU, los amortiguadores comenzaron a funcionar con menos intensidad o se desconectaron por completo. Así sucedió durante la descarga de la tensión entre las dos superpotencias durante la segunda mitad de la década de los 70 hasta la entrada de la Unión Soviética en Afganistán, cuando las relaciones volvieron a empeorar y la retransmisión volvió a verse afectada por las interferencias.

La URSS dejó de luchar contra las “voces enemigas” durante el mandato de Mijaíl Gorbachov: en 1986 un decreto oficial del Comité Central del Partido legalizó la retransmisión de la Voz de America en la URSS. Cinco años después, en 1991, la URSS cayó y con ella cayó también la emisora de radio en otros tiempos ilegal. Surgieron nuevas fuentes alternativas para obtener información y el interés por la radio disminuyó. En julio de 2007 el servicio ruso de la Voz de América abandonó las ondas de radio y comenzó a emitir únicamente a través de internet.