El origen de la bandera rusa

La evolución de la bandera rusa a lo largo de la historia.

La evolución de la bandera rusa a lo largo de la historia.

Varvara Grankova
La tricolor apareció en Rusia en el siglo XVIII, pero recorrió un largo camino antes de convertirse en la bandera estatal.

La evolución de la bandera rusa a lo largo de la historia. Fuente: Varvara GrankovaLa evolución de la bandera rusa a lo largo de la historia. Fuente: Varvara Grankova

Los colores rojo, blanco y azul de la bandera rusa no tienen ningún significado oficial (o al menos la legislación no lo indica), por lo que existen distintas explicaciones de origen popular. La más famosa tiene que ver con la heráldica europea y consiste en que el color blanco simboliza la nobleza y la abertura, el azul la fidelidad y la sabiduría y el rojo la valentía, la generosidad y el amor.

Existe una versión más “geográfica”: a principios del siglo XVIII el Estado ruso estaba formado por tres regiones históricas: la Gran Rusia (la parte occidental de la actual Rusia), la Rusia Blanca (Bielorrusia) y la Rusia Menor (una parte de la actual Ucrania). Cada una de ellas estaba representada por un color: rojo, blanco y azul, porque el zar Pedro I (que gobernó entre 1682 y 1725) llevaba estos colores en su estandarte.

Una bandera de uso naval

Una de las tareas principales de Pedro I fue la construcción de una flota para Rusia y la conquista del mar, al que el país no tenía salida cuando subió al trono. Según escribe el presidente del Consejo Heráldico de Rusia, el historiador Gueorgui Vilinbájov, Pedro I ya utilizaba la bandera tricolor antes de que se creara la flota marítima, en sus travesías en los primeros barcos rusos por los ríos.

Existe una versión que asegura que el zar tomó los colores para la bandera de Holanda, que entonces era una potencia naval que Pedro visitó en sus viajes de aprendizaje por los países europeos. Gueorgui Vilinbájov, sin embargo, señala que el joven zar utilizaba la tricolor antes de su viaje a Holanda y por ello concluye que Pedro se basó en tradiciones rusas para su elección. Gracias a él, la bandera tricolor se convirtió en la bandera oficial de la flota rusa y se llevaba en todos los barcos comerciales.

Un imperio, una bandera

En la época de los sucesores de Pedro de la dinastía Románov en Rusia hubo una “dualidad de poderes” de banderas: además de la bandera blanca, azul y roja, considerada más comercial, se utilizaba también una de color negro, amarillo y blanco, llamada también “heráldica” (actualmente se la llama “imperial”). Esta bandera fue aprobada como símbolo nacional por Alejandro II (que gobernó de 1855 a 1881): los colores negro y amarillo se tomaron del escudo de Rusia, en el que entonces figuraba un águila bicéfala sobre un fondo dorado, y el blanco era el color de san Jorge de Capadocia, patrón de Rusia.

El experto en heráldica Vladímir Medvédev señala en una entrevista para Izvestia que en el Imperio ruso no existía una única bandera estatal. Los zares nunca se pusieron de acuerdo: por ejemplo, Alejandro III (1881-1894) invalidó la decisión de Alejandro II y ordenó utilizar la bandera blanca, azul y roja en las ceremonias solemnes, ya que la consideraba una bandera “exclusivamente rusa”. A menudo se utilizaban las dos banderas: en las fiestas de las instituciones estatales se erigía la “imperial” y en las instituciones comerciales la blanca, azul y roja.

Vilinbájov escribe que la bandera comercial rusa ganó importancia en la década de 1840, cuando los participantes del Congreso Paneslavo de Praga (representantes de países eslavos que luchaban por su independencia) escogieron los colores blanco, azul y rojo para sus banderas. Esto simbolizaba su cercanía a Rusia y la unidad de los pueblos eslavos. Actualmente estos colores se encuentran en las banderas de muchos países que ya son independientes: República Checa, Eslovaquia, Serbia, Croacia, Eslovenia, etc.

De la bandera roja a la nacional

A partir de la Revolución de Octubre de 1917 las dos banderas de la época zarista se prohibieron y fueron sustituidas por la bandera roja con la hoz, el martillo y la estrella, que se convirtió en uno de los símbolos del poder soviético. Y los emigrantes que rechazaban el comunismo empezaron a utilizar la tricolor blanca, azul y roja. Por esta razón, a finales de los 80 y principios de los 90 la tricolor se convirtió en el símbolo de las protestas democráticas contra el poder soviético, que vivía entonces sus últimos años.

En la nueva Rusia de 1991, la tricolor se convirtió en la bandera estatal. No obstante, en las manifestaciones políticas hoy en día puede encontrarse tanto la bandera roja soviética (con la que se manifiestan los comunistas) como la bandera “imperial” negra, amarilla y blanca (utilizada por los monárquicos y los partidos de la derecha). Los diputados del LDPR proponen con frecuencia adoptar la bandera imperial, argumentando que con ella se lograron “brillantes victorias”, pero todos sus intentos han fracasado. Según señala Vladímir Medvédev, la bandera tricolor blanca, azul y roja tiene un largo recorrido como bandera oficial.