¿Por qué Rusia es tan grande?

Razones históricas explican el gran tamaño del pais
Razones históricas explican el gran tamaño del pais / Ekаterina Lobánova
Rusia es el país más grande del mundo, con una superficie de 17,1 millones de kilómetros cuadrados: en territorio caben, por ejemplo, 56 Italias o 47 Alemanias. Las causas de estas enormes dimensiones se ocultan en la historia.

Hemos reunido las búsquedas de los usuarios más populares relacionadas con Rusia. En la serie de búsquedas “Por qué Rusia...” respondemos con detalle a cada pregunta. La primera de ellas tiene que ver con las dimensiones de Rusia.

Inicialmente Rusia se formó como suelen hacerlo los países europeos. Hasta los siglos XV-XVI sus numerosos principados luchaban entre ellos y, más tarde, Moscú se hizo con el poder. Este principado logró vencer a todos sus oponentes y unificar los territorios en los que hoy en día viven los rusos.

El avance hacia el este

Lo más interesante vino después. Ya durante la época de Iván IV el Terrible (1533-1584) los cosacos rusos comenzaron a avanzar conquistando las tierras más allá de los montes Urales: Siberia y el Extremo Oriente. En la actualidad, los territorios de la parte asiática de Rusia comprenden el 77 % de su territorio, por lo que fue precisamente la conquista de Siberia lo que convirtió a Rusia en el país con el mayor territorio del mundo.

Moscú fue anexionándose y conquistando los territorios orientales sin grandes problemas, y en 1645 los rusos llegaron a las costas del océano Pacífico. Vladímir Kólosov, presidente de la Unión Internacional Geográfica, indica las dos causas principales de la poca resistencia que encontraron los rusos en su expansión hacia Siberia y el Extremo Oriente.

En primer lugar, estas tierras, enormes y heladas, estaban muy poco pobladas. “Incluso ahora la densidad de población es de 2 personas por kilómetro cuadrado, y en el siglo XVII era incluso menor”, comenta Kólosov a RBTH. En segundo lugar, la mayoría de las tribus que a pesar de todo decidieron asentarse en Siberia no veían ningún problema en anexionarse a Rusia.

Un imperio gigante

“Los rusos no deseaban oprimir a las tribus locales. Les interesaban básicamente las pieles, un bien muy valioso en el comercio con los europeos”, explica el experto. Las tribus podían conservar tranquilamente su estilo de vida, y Rusia les garantizaba la seguridad a cambio de un impuesto. Según Kólosov, esto favorecía a todos, por lo que la conquista de Siberia tuvo en general un carácter pacífico.

Al mismo tiempo, hacia el oeste y hacia el sur Rusia creció bastante más despacio, ya que por estos territorios tuvo que luchar contra Polonia, Turquía y otras potencias influyentes. No obstante, el Imperio ruso alcanzó unas dimensiones gigantescas, mayores incluso que las de la Rusia actual; 21,8 millones de kilómetros cuadrados.

El funcionario ruso Alexander Pólovtsov señaló en 1865 que Rusia era tan grande que gobernarla era muy difícil. En ocasiones era complicado comprender lo que sucedía en las fronteras: “Hoy ha llegado un comunicado que informaba de que el general Cherniáyev ha tomado Tashkent [actual capital de Uzbekistán]. Nadie sabe por qué ni con qué objetivo. Lo que sucede en las fronteras de nuestro imperio tiene algo de erótico…”.

Mucho territorio, poca población

La Unión Soviética, que relevó al Imperio ruso, era todavía mayor: su territorio ocupaba 22,4 millones de kilómetros cuadrados. Rusia adquirió su aspecto moderno tras la caída de la URSS, cuando el país, que finalmente fracasó en su intento de construir el comunismo, se dividió en 15 países independientes.

A pesar de las enormes dimensiones de Rusia, en el número de población es el 9º país del mundo (146 millones de personas), superando en solo 10 millones de personas a Japón, cuyo territorio es 45 veces menor. Vladímir Kólosov recuerda que una parte considerable de Siberia y del Extremo Oriente, especialmente la más septentrional, son territorios no poblados con un clima muy severo en los que hasta ahora sigue siendo muy difícil vivir.