5 artistas rusos infravalorados que tienes que conocer

Cultura
OLEG YEGÓROV
Muchos rusos no conocen a estos creadores, pero en realidad produjeron una serie de cuadros que han enriquecido la cultura mundial.

En la cultura rusa hay grandes pintores como Iliá Repin, Isaak Levitán, Valentín Serov o Kazimir Malévich, que eclipsan a otros pintores con talento. Sin embargo, hay otros muchos que vale la pena tener en cuenta.

Te presentamos una breve lista de artistas rusos poco conocidos que trabajaron en diferentes géneros y que nos parece que merecen ser difundidos. Su arte es indudablemente importante, y sus destinos, como sucede a menudo con los artistas, fueron turbulentos y alejados de lo común.

1. Mijaíl Sokolov (1885 - 1947)

Sus obras de aspecto impresionista recuerdan a los cuentos de hadas, a los caballeros y a los mosqueteros. En realidad, Mijaíl Sokolov no encaja en ninguna escuela de arte. En la época estalinista se negó a seguir el estilo aprobado por el Estado, el realismo socialista. Las autoridades no podían permitir que su obstinada pintura romántica fuera como él quisiera, así que destruyeron su vida.

“Debido a que algunos idiotas lo consideran un formalista vive en condiciones indescriptibles y se muere de hambre... Es un gran pintor que abrazó las nobles tradiciones de los artistas franceses del siglo XIX”, escribió en una carta un amigo de Sokolov.

En 1938 lo enviaron a un campo de trabajo por su “actividad contrarrevolucionaria”, donde pasó cinco años. Murió cuatro años después de su liberación. Sin embargo, incluso en el campo, Sokolov siguió pintando.

2. Víktor Bart (1887 – 1954)

Uno de los maestros de la vanguardia rusa, Víktor Bart llevó una vida desafortunada, aunque llena de aventuras. Fue alférez del Ejército zarista durante la Primera Guerra Mundial y sirvió con los aliados en Francia. Tras el final de la guerra, Bart vivió en París, trabajando como pintor, y conoció los estilos modernos. De hecho pasó tiempo con Pablo Picasso y con genios de la vanguardia rusa, como Mijaíl Lariónov y Natalia Goncharova.

Sin embargo, a diferencia de esos gigantes, Bart nunca tuvo éxito ni se hizo rico. Echaba de menos su país, por lo que regresó a la Rusia soviética en 1936 y estuvo viviendo en Moscú. Escribió: “Me mantengo al margen de las contradicciones de los estilos modernos... y encontré las ideas que constituyen la base de la pintura”.

3. Gueli Kórzhev (1925 - 2012)

Gueli Kórzhev nació poco después de la fundación de la URSS y todo su arte está profundamente arraigado en la cultura soviética, aunque sigue siendo realista. Kórzhev representó al pueblo soviético tal como era. Por ejemplo, en una de sus obras más destacadas, Huellas de la guerra, muestra a veteranos rusos lisiados, que han sido heridos durante la Segunda Guerra Mundial, de una forma diferente al pomposo estilo oficial.

La caída de la URSS supuso un grave trauma para Kórzhev. Siguió trabajando, pero condenó los vicios sociales de la nueva Rusia. En la década de los 90 rechazó un premio estatal otorgado por el Gobierno y declaró: “Nací en la Unión Soviética y creí sinceramente en las ideas e ideales de la época. Hoy en día se consideran un error histórico... La aceptación de un premio estatal equivaldría a una confesión de mi hipocresía”.

En los años 90, Kórzhev estaba casi olvidado y hace pocos años Zelfira Tregúlova, directora de la Galería Estatal Tretiakov, que lo considera un gran artista, comenzó a exponer sus obras.

4. Anatoli Zvérev (1931 - 1986)

Otro artista soviético, Anatoli Zvérev, pero con un estilo completamente diferente al de Kórzhev. Creó obras ligeras y pintorescas y se ajustó a la idea de “vive rápido y muere joven”. De hecho falleció a los 55 años. “Era un bon vivant”, dice la historiadora de la cultura Paola Vólkova sobre él. Casi siempre estaba con una copa en la mano, pintaba, escribía poemas y discutía con cualquiera. Hacía todo para tener una vida pintoresca.

Pablo Picasso llamó a Zvérev “el mejor pintor ruso”. Trabajaba a toda velocidad y creó alrededor de 30.000 obras a lo largo de su corta vida. Las pinturas de Zvérev combinan diferentes estilos del siglo XX: el fovismo, el arte abstracto y el expresionismo.

5. Oleg Lang (1950 - 2013)

Oleg Lang comenzó su carrera artística en la década de 1980, cuando Rusia estaba cambiando rápidamente, como maestra de complejas composiciones abstractas. “Cada artista buscaba su camino. Algunos abrazaban las tradiciones nacionales, mientras que otros elegían el arte occidental. Me parece que Lang combinó ambas tendencias”, dice el crítico Dmitri Butkévich.

Las obras de Lang a veces parecen creaciones absurdas o infantiles. Están llenas de citas, desde poemas rusos hasta chistes. Esto hace que sean como manifiestos oníricos de la visión del propio autor, que no representan el mundo exterior, sino su fondo oscuro y divertido.

Aquí te contamos cómo parecer un experto en arte ruso.