Valentín Bloj/Teatro Mijáilovski
El Teatro Mijáilovski abre sus puertas a los fotógrafos para que puedan asistir al ensayo.
Valentín Bloj/Teatro Mijáilovski
La escuela rusa de ballet está considerada como una de las más finas del mundo y es fácil reconocer a las bailarinas rusas. Cada paso e inclinación de la cabeza se lleva a la perfección mediante un entrenamiento constante.
Svetlana Tarlova/Teatro Mijáilovski
Entre 2011 y 2013 el español Nacho Duato dirigió el ballet del Teatro Mijáilovski.
Svetlana Tarlova/Teatro Mijáilovski
Cuando las bailarinas están en el escenario se olvidan las dietas duras, las lesiones en los pies y otras dificultades.
Svetlana Tarlova/Teatro Mijáilovski
Su movimientos son impecables y sus cuerpos recuerdan el ideal estético de la antigüedad.
Serguéi Misenko/Teatro Mijáilovski
El Teatro Mijáilovski se fundó por orden del zar Nicolás I en 1833 y contaba con uno de los mejores elencos que actuaba ante la corte imperial.
Serguéi Misenko/Teatro Mijáilovski
Actualmente el Teatro Mijáilovski se encuentra en un palacio que era utilizado como residencia del hermano del emperador Pablo I.
Mijaíl Braun/Teatro Mijáilovski
Tras el mito de las bailarinas que se mueven como cisnes parece que no se ve el trabajo del día a día.
Mijaíl Braun/Teatro Mijáilovski
Incluso después de miles de actuaciones, el momento antes de saltar al escenario es de lo más estresantes.
Si estás interesado en la tradición del ballet ruso, te lo contamos aquí.
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