5 novelas rusas que te ayudarán a encontrar el sentido de la vida

Goskino, Telekanal Rossiya, 2005
Los escritores rusos son maestros a la hora de hablar sobre las grandes cuestiones de la existencia humana. Así que si estás en busca de respuestas, asómate a estos libros.

El psiquiatra y superviviente de Auschwitz, Viktor Frankl, explica en su libro El hombre en busca de sentido que cualquiera puede sobrevivir al sufrimiento si encuentra sentido a su vida. Solamente tiene que encontrar ese sentido, incluso aunque sea estar solo en el universo.

Si lees alguna novela rusa clásica del siglo XIX seguro que encuentras personajes que piensan mucho sobre y están buscando cuál es su misión en la tierra. Muchos encuentran el sentido en diferentes tipos de servicio: a Dios, a la sociedad o a la familia.

1. Oblómov, Iván Goncharov (1859)

La vagancia y la ociosidad eran los rasgos definitorios de Oblómov y su vida carecía absolutamente de sentido. Tumbado en el sofá durante años, se acabó convirtiendo en una metáfora de la desgana. Su oponente, Andréi Shtolts es ambicioso y encuentra el sentido de la vida en la realización y superación personales. Pero este comportamiento se vuelve mecánico y no puede sentir amor real. Como resultado, en su búsqueda del éxito y de la prosperidad a Shtolts le acaban faltando valores humanos.

El único personaje fuerte y honesto de la novela, que además puede amar, es Olga. Una mujer capaz de hacer que Oblómov salga de su zona de confort. Y esto es lo que él acaba diciendo sobre el amor y su visión de la vida: “¡Pobre ángel! ¿Por qué se preocupa tanto por mí? ¿Por qué me gusta tanto? Mejor habría sido que nunca nos hubiéramos encontrado. El culpa de Shtolts. Él vertió el amor sobre nosotros como si de una enfermedad se tratara. ¿Qué tipo de vida es esta? No hay nada más que ansiedad y emoción. ¿Cómo puede conducir esto a una felicidad tranquila y al descanso?”

Aquí te mostramos una edición en español.

2. Padres e hijos, Iván Turguéniev (1862)

Turguéniev fue el primero en tratar el eterno problema de padres e hijos, cómo las generaciones más mayores nunca entenderán a las jóvenes. La principal cuestión en la que difieren sus opiniones tiene que ver con el sentido de la vida.

La generación más mayor ve el amor, la felicidad, el disfrute del arte y de la naturaleza como las cosas más importantes de la vida. Mientras que los hijos rechazan el “viejo mundo”, incluido el amor, y quieren dedicarse a algo útil. El protagonista es el nihilista Bazárov, que desea ser doctor. Está dispuesto a dejar el amor para evitar convertirse en un esclavo de la pasión.

Cuando su amada, Anna Odintsova, le pregunta qué futuro ve para sí mismo y quién es, simplemente le dice que es un doctor. Intencionadamente no discute sobre el objetivo principal de la vida, porque no necesita “esas abstracciones... para llevarse un pedazo de pan a la boca”.

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3. Los hermanos Karamázov, Fiódor Dostoievski (1880)

Escribimos recientemente que esta novela es uno de los principales libros de la literatura rusa que trata sobre la búsqueda de Dios. De hecho, la búsqueda del sentido de la vida es uno de los temas predilectos de este autor. Su depresión en San Petersburgo hizo que reflexionara mucho sobre los motivos que la gente tiene para vivir. También tuvo mucho tiempo en la prisión de Siberia para reflexionar sobre estas cuestiones.

Los hermanos Aliosha (un monje) e Iván (un ateo) discuten sobre lo divino y lo humano.

“En cuanto [Aliosha] reflexionó seriamente se convenció acerca de la existencia de Dios y de la inmortalidad, y al instante se dijo instintivamente: ‘Quiero vivir para la inmortalidad, y no aceptaré un término medio’. Al mismo tiempo, si hubiera decidido que Dios y la inmortalidad no existían, se habría convertido en un ateo y socialista”.

4. Resurreción, Lev Tolstói (1899)

Tolstói consideraba que era su novela más lograda y se enfadada cuando la gente lo elogiaba por Guerra y paz. El autor pensó y trabajó en ella durante más de diez años.

Una mujer es sentenciada a una prisión en Siberia por error. El miembro del jurado, el príncipe Nejliúdov se percata de la injusticia e intenta ayudar a la mujer. Lo que ocurre es que la había seducido diez años antes, luego la abandono y ahora quiere expiar su pecado.

Tolstói define aquí una de sus ideas principales: no luches contra el mal con el mal.

“Y a Nejlúdov le ocurrió lo que habitualmente les ocurre a los hombres que viven una vida espiritual. El pensamiento, que un primer momento parecía extraño y paradójico, incluso un chiste, se fue confirmando por la experiencia y, de repente, le pareció el pensamiento más simple, la certidumbre más cierta. En este sentido, la idea de que los únicos medios de salvación contra el terrible sufrimiento de los hombres era que reconocieran siempre que estaban pecando contra Dios y entonces, los hombres serían incapaces de castigar o corregir a otros hombres, porque eran estimados por Él. Se le hizo patente que todos los terribles males de los que había sido testigo en las prisiones y la callada autosatisfacción de los hacedores de esos males, no eran más que las consecuencias de hombres que trataban de hacer lo imposible: corregir el mal siendo malos ellos mismos”.

Te mostramos aquí una edición en español de esta novela.

5. El maestro y Margarita, Mijaíl Bulgákov (1940)

¿Qué ocurre si un libro se convierte en el fin de la vida? Si un maestro escribe algo que realmente le importa, entonces puede convertirse en un asunto de vida y muerte, incluso cuando tu Margarita firma un contrato con el demonio para hacer que tu libro viva. “Los manuscritos no arden” y los personajes están más vivos que la gente muerta espiritualmente.

Como resultado, los poderes eternos deciden el destino del maestro y su labor es recompensada con el descanso y la vida eterna.

“‘Él [Jesus] ha leído las palabras del maestro’, dijo Mateo al Levita, ‘y pregunta que tomes al maestro contigo y lo premies concediéndole la paz. ¿Será difícil para ti hacer esto, espíritu del mal?’ 'Nada es duro para mí', respondió Woland, 'como bien sabéis'. Paró durante un tiempo y luego añadió: ‘¿Por qué no lo tomas tu mismo a la luz?’ ‘No se ha ganado la luz, sino el descanso’, dijo tristemente el Levita”.

Aquí te mostramos una edición en español de esta novela. 

Si quieres leer literatura rusa pero no sabes bien por dónde empezar, te ayudamos con esta sencilla guía.

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