Historias de la cripta: 4 famosos cementerios históricos de Moscú

Olaf Jandke/Global Look Press
Los cuatro cementerios más antiguos de Moscú están cerca del centro de la ciudad y son refugios seguros en los que aislarse del bullicio urbano. Visite las tumbas de Solzhenitsin, Gógol, Chéjov, Stanislavski o Yeltsin… y si le quedan energías, eche un vistazo al fantasma de la secretaria de Yesenin y visite el único cementerio de Moscú para los "infieles"

1. Donskoie: el más completo

Situado en el monasterio Donskói del siglo XVI, en el siglo XIX este cementerio se convirtió en el camposanto de las familias nobles de Moscú. Después de la Revolución de 1917, gracias a los esfuerzos de los historiadores y restauradores, casi todas las tumbas se salvaron de la destrucción. En la década de 1930, Donskoie fue un lugar de almacenamiento de esculturas y adornos exteriores tomados de edificios demolidos de Moscú (como las esculturas de la fachada de la Catedral de Cristo Salvador). Todos estos todavía están disponibles en exhibición cerca de las paredes del monasterio.

Entre las tumbas más famosas de Donskoie se encuentran los lugares de enterramiento del escritor Alexánder Solzhenitsin, el artista Vasilii Perov, y el padre de la aerodinámica, Nikolái Zhukovski, y su familia. En 2005, los restos de dos figuras prominentes del movimiento blanco de Rusia, el general Antón Denikin y el filósofo Iván Ilyin, fueron enterrados aquí. Una visita de este lugar le dará una mejor comprensión de lo que era un cementerio aristocrático ruso del siglo XIX.

2. Novodévichie: de las zarinas a la nomenklatura soviética

El convento de Novodévichi fue fundado a principios del siglo XVI por Vasili III, padre de Iván el Terrible. Más tarde, muchas mujeres de la nobleza rusa y las familias reales fueron monjas en este claustro, incluida la hermana mayor de Pedro el Grande, Sofía, quien terminó su vida encarcelada en el convento. Era muy prestigioso entre la élite de Moscú el ser enterrado dentro de las paredes de este monasterio, y para el comienzo del siglo XX, el espacio para los entierros se había agotado. Por lo tanto, se abrió un nuevo cementerio detrás de las paredes que se convirtió en parte de la necrópolis. El monasterio Novodévichi fue declarado como bien del Patrimonio Mundial por la UNESCO y permanece conservado tal como era durante su apogeo en el siglo XVII.

El cementerio Nuevo Novodévichie fue el cementerio más prestigioso de Moscú en la época soviética. Aquí hay magníficas lápidas de funcionarios soviéticos y personas prominentes, diseñadas por famosos escultores soviéticos. Algunos han sido recientemente restaurados. Tome nota de las tumbas de Nikolái Zhembrovski y Nikolái Polikárpov, así como del monumento a Nadezhda Alilúieva, la segunda esposa de Stalin. El primer presidente de Rusia, Borís Yeltsin, está enterrado aquí, y el monumento sobre su tumba se asemeja a una bandera rusa gigante.

Entre los sepultados prerrevolucionarios se encuentran las tumbas de famosos rusos de las artes y la literatura: Antón Chéjov, Konstantín Stanislavski, Fiódor Chaliapin, etc. Aquí también descansan los restos de Nikolái Gógol, que fueron transferidos a Donskoie en 1931 y marcados con una lápida nueva, mientras que la original permaneció en el taller de Novodévichie. Dedel Tras la muerte del escritor Mijaíl Bulgákov, su esposa localizó la lápida de Gógol y la colocó en la tumba de Bulgákov, donde todavía está en Novodévichie.

3. Cementerio de Vagánkovo: el  fantasma de la secretaria de Yesenin

Vagánkovskoie está a tan solo cinco minutos en metro del centro, pero cuando se abrió en la década de 1770 no era para nada prestigioso. Aunque era uno de los cementerios más grandes de la ciudad, solo lentamente se convirtió en un cementerio prominente para artistas, actores y la multitud bohemia. Muchas lápidas son exquisitas obras de arte, incluyendo más de 250 monumentos de patrimonio cultural (incluidas las lápidas de la familia Levenson y las tumbas del famoso arquitecto Fiodor Shéjtel y su familia). Hoy en día, una parcela de tierra aquí cuesta tanto como un apartamento en Moscú.

Entre las personas más famosas enterradas aquí están el pintor Vasili Súrikov, el bardo Vladímir Vysotski y el poeta Serguéi Yesenin. Un año después de la muerte de Yesenin, Galina Benislávskaia, amiga y secretaria del poeta, se pegó un tiro en la tumba. Yesenin había vivido con Benislávskaide vez en cuando, dejándola repetidas veces por otras mujeres, y con frecuencia le pedía que hiciera recados. Devastada porque ella y Yesenin no lograron reconciliarse, Galina se quitó la vida. Una leyenda popular afirma que a veces se puede ver su fantasma cerca de la lápida del poeta.

4. Vvedénskoie: el cementerio 'infiel'

El más "extraño" de los antiguos cementerios de Moscú es el Vvedénskoie, en el distrito de Lefórtovo, conocido como "alemán" o "cementerio de Infieles", debido a su ubicación en las afueras del antiguo barrio alemán. Fue un sitio de entierro para católicos y luteranos. Arquitectónicamente, el cementerio se asemeja a los de Europa, con una majestuosa entrada de estilo gótico por la calle Gospitalni val, con imponentes lápidas de familias extranjeras adineradas. En 1999, la capilla del cementerio se transformó en la Iglesia Luterana de la Santísima Trinidad.

Los compañeros del joven Pedro el Grande, Franz Lefort y el general Patrick Gordon, están enterrados aquí, al igual que Lucien Olivier, el famoso chef que creó la ensalada olivier (también conocida como rusa, o Stolichni). Otra piedra sepulcral prominente es la de Friedrich Haass, un médico moscovita nacido en Alemania, famoso como el profesor de anatomía de Johann Goethe y un gran filántropo que abogó por el trato humano de los convictos en Rusia. Además, no te pierdas las espectaculares lápidas de Lion Georg, con su reproducción de la "Isla de los Muertos" de Arnold Böcklin y la tumba de la familia Baudelot hecha de mármol negro. Estas son verdaderas maravillas en este oasis de serenidad.

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