“La gente se ha cansado de la realidad virtual y viene a los museos”

Zelfira Tregúlova, directora de la prestigiosa Galería Tretiakov.

Zelfira Tregúlova, directora de la prestigiosa Galería Tretiakov.

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Zelfira Tregúlova, directora de la prestigiosa Galería Tretiakov, explica los planes más recientes de la pinacoteca más importante de Rusia.

— La galería Treatiakov ha anunciado un gran proyecto para esta temporada: Roma Aeterna. ¿En qué consiste?

— Un total de 41 obras de la exposición permanente de la Pinacoteca del Vaticano. Se trata de objetos de exposición únicos. Que yo recuerde, no ha habido ninguna exposición en el mundo de este museo con tal cantidad de obras de tan alto nivel y tan importantes para la historia del arte y de toda la humanidad.

El Sacrificio de Isaac de Caravaggio, El martirio de San Erasmo de Nicolas Poussin, La visión de Santa Elena de Paolo Veronese, La lamentación sobre Cristo Muerto de Giovanni Bellini, dos pequeños retablos de madera de Rafael (Fe  y Caridad), así como increíbles obras de Fra Angélico, Ercole de Roberti, Carracci, Guido Reni, Artemisia Gentileschi, Guercino…

— La galería Tretiakov está especializada en arte ruso. ¿Por qué de repente se presentan obras italianas?

— Forma parte de un proyecto de intercambio. Durante el encuentro del presidente Vladímir Putin y el papa Francisco I se presentó la idea de organizar una exposición en el Vaticano con colecciones rusas de diferentes museos y otra exposición de una colección de la Pinacoteca en un museo ruso. En un principio se habló de presentar el arte ruso en el Vaticano y al final resultó que la Galería Tretiakov se convirtió en el participante principal del proyecto. Cuando se estaba decidiendo dónde se expondría la exposición romana, no hubo lugar a dudas: tenía que ser en la Galería Tretiakov.

— ¿Qué se va a llevar al Vaticano?

— Un gran número de pinturas rusas de la segunda mitad del siglo XIX y de principios del XX. Principalmente se trata de cuadros que proceden de las Sagradas Escrituras. Cristo en el desierto de Iván Kramskói, El Calvario de Nikolái Gue, bocetos y versiones tempranas de La aparición de Cristo ante el pueblo de Alexander Ivánov…

— El evento principal del verano y el otoño en la galería es la exposición de Aivazovski. ¿Ha superado el récord de visitas?

— Sí, claro. Si en exposición de Serov había una media de 4.850 visitantes al día, a la de Aivazovski vienen unos 6.000. El récord de Serov ha quedado atrás. A día de hoy han visitado la exposición 235.000 personas.

— Últimamente se habla de las grandes colas que se forman en los museos en Rusia. Queda claro que el interés del gran público por la pintura no es nada nuevo. ¿Se podría estar hablando de una tendencia?

— Sí, a los museos va gente que antes no iba. Durante el 2014 acudieron a la Galería Tretiakov de la calle Krymski Val (dedicada al siglo XX) 232.000 personas, es decir, menos que a la exposición de Aivazovski. El año pasado tuvimos 500.000 visitas, y este esperamos 750.000.

La situación está cambiando y eso no solo está ocurriendo en Rusia, sino en todo el mundo. La mayoría de museos actualmente está recibiendo muchísimos visitantes y las cifras no dejan de crecer. Creo que esto es muestra de que la gente se ha cansado de la realidad interactiva y virtual y quiere volver a los orígenes.

Resumen de la entrevista publicada en Izvestia

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