Miass: La ciudad construida sobre oro

Viajes
WILLIAM BRUMFIELD
El historiador y experto en arquitectura William Brumfield nos descubre la ciudad de Miass en los Montes Urales.

La ciudad de Miass en los Montes Urales data de noviembre de 1773, cuando el Ministerio de Minas de Rusia (Bergcollegium) de San Petersburgo emitió un ukaz que autorizaba, con el consentimiento de Catalina II (la Grande), la creación de una fundición de cobre en el río Miass, cerca del monte Ilmen.

En el verano de 1909, el químico y fotógrafo ruso Serguéi Prokudin-Gorski (véase el texto del recuadro abajo) fotografió Miass y el paisaje circundante desde el Monte Ilmen. La visita fue parte de una extensa expedición a los Montes Urales. Viajando con el apoyo logístico del Ministerio de Transportes, tomó imágenes que tocaban desde la naturaleza sin obstáculos hasta las grandes fábricas, en una vasta zona que se extendía desde Perm (en el lado europeo de los Urales) hasta Ekaterimburgo y luego hasta Cheliabinsk en el lado asiático del sur de los Urales.

En el principio

La fundición de cobre original fue creada por Larión Luguinin (1721-86), que provenía de una familia de ricos comerciantes de la ciudad de Tula. Luguinin comenzó la expansión de sus operaciones al sur de los Montes Urales en la década de 1760, con la compra de fábricas y bosques al mayor terrateniente de la zona, el conde Alexánder Stroganov. El centro de las operaciones de Luguinin era la ciudad de Zlatoust, pero las dificultades de transporte hacia el este y la fuente de rico mineral de cobre cerca del río Miass llevaron finalmente a la decisión de crear un nuevo complejo de fábricas en ese lugar.

El éxito de la petición de Luguinin en 1773 representó una nueva fase en el desarrollo de la metalurgia en el sur de los Montes Urales. Sin embargo, las obras del complejo fabril se retrasaron debido a la sublevación de campesinos, siervos de las fábricas, cosacos y bashkires conocida como Levantamiento de Pugachov y que arrasó la cuenca meridional de los Urales y el río Volga en 1773-75. El trauma de esta gran rebelión campesina contra la expansión de la servidumbre durante el reinado de Catalina ha quedado para siempre en la memoria rusa.

Tras la represión del levantamiento, Luguinin reanudó los planes para construir la fundición de cobre en 1776. La mano de obra consistía principalmente en campesinos vasallos traídos de provincias lejanas, pero también aceptó siervos fugitivos de otras fábricas. (Las fábricas de Luguinin estaban mejor gestionadas, y la de Miass tenía un hospital, toda una rareza en aquella época). Los primeros lingotes de cobre se produjeron en agosto de 1777.

Tras la muerte de Luguinin, la fábrica de Miass fue heredada por dos de sus sobrinos en 1787, y una década más tarde la fábrica fue vendida al estado. Sin la capacidad de gestión y la dedicación de Luguinin a la empresa, la producción de cobre disminuyó. A mediados del siglo XIX había cesado por completo.

La fiebre del oro

Sin embargo, Miass cobró nueva vida con el hallazgo de oro a lo largo del río a principios del siglo XIX. El oro se encuentra a menudo cerca del cobre, y los depósitos llegaron al río.

A mediados de la década de 1830, el cercano valle del río Miass se había convertido en un centro de prospección de oro en Rusia, con más de 50 primitivas minas de oro, así como varios emplazamientos de lavado. La operación más rentable fue la mina del zar Alejandro, llamada así en honor a la visita de Alejandro I a la zona como parte de su extenso viaje por el Imperio Ruso en 1824. La pepita de oro más grande, llamada “Gran Triángulo”, fue encontrada allí en 1842 con un peso de poco más de 36 kilogramos. (Las pepitas de oro más grandes conocidas del mundo fueron encontradas en Australia a mediados del siglo XIX y pesaban más del doble).

La consolidación y los avances técnicos impulsaron el auge del oro en la segunda mitad del siglo XIX y se convirtieron en el pilar de la ciudad. El alcance de la prosperidad se reflejó en la proliferación de casas de ladrillo elaboradamente decoradas. Varias de las cuales todavía están en pie, como muestran mis fotografías de 1999.

La más importante de ellas perteneció a Yegor Simonov, quien pasó de ser un simple buscador a convertirse en el minero y comerciante de oro más rico de la ciudad. Su mansión, junto con el complejo y la tienda adjunta, ahora sirven como Museo de Historia Regional.

Un nuevo motivo para el desarrollo de la ciudad apareció en 1891, cuando Miass sirvió como punto de lanzamiento occidental para la construcción de la ruta original (hacia el sur) del Ferrocarril Transiberiano, que se extendía desde Miass unos 7.000 kilómetros hasta Vladivostok.

En el momento de la visita de Prokudin-Gorski, la población de Miass había alcanzado casi 20.000 habitantes. La ciudad tenía tres iglesias, dos de las cuales fueron demolidas en el período soviético. Miass también tenía una mezquita, que también fue demolida, pero cuyo elevado minarete permaneció y aparece en mis fotografías de 1999.

La superviviente  Iglesia de la Trinidad del cementerio, construida en 1886-89 en un estilo festivo de renacimiento ruso, fue cerrada en 1936 pero reabierta en 1944 como parte de un acercamiento en tiempos de guerra entre el régimen soviético y la Iglesia Ortodoxa. Esta política desempeñó un papel particular en las ciudades-fábrica de la zona de Cheliábinsk, donde se observó que una iglesia que funcionaba bien permitía aumentar la productividad de los trabajadores.

Vista desde arriba

En lugar de fotografiar en la ciudad, Prokudin-Gorski y sus asistentes llevaron su engorrosa cámara a una de las alturas de la cordillera de los Ilmen. La vista más informativa muestra la extensa estación de Miass (ahora conocida como Miass III). Grupos de vagones descansan en las vías, a lo largo de las cuales están los almacenes y el edificio de la estación. Parcialmente visible a la izquierda hay una gran torre de agua. En el extremo izquierdo puede verse una pequeña parte del lago Ilmen.

Debido a su estratégica ubicación ferroviaria, Miass sirvió tanto en la Primera como en la Segunda Guerra Mundial como punto de reasentamiento de empresas evacuadas de las zonas occidentales del país. Las fábricas evacuadas a principios de los años 40 proporcionaron la base para la diversificación industrial de la ciudad, especialmente en las áreas de producción de motores y vehículos. La minería del oro también se reactivó en el decenio de 1930.

Con una población actual de unos 150.000 habitantes, Miass también se ha beneficiado de su magnífico entorno natural (fotografiado por Prokudin-Gorski) para convertirse en un centro de turismo de naturaleza. con varias reservas naturales que rodean los lagos y colinas del distrito. Al mismo tiempo, los desafíos ecológicos han llevado a campañas para proteger la belleza natural de la región.

En los primeros años del siglo XX, el fotógrafo ruso Serguéi Prokudin-Gorski ideó un complejo proceso para hacer fotografías en color. Entre 1903 y 1916 viajó a través del Imperio ruso y tomó más de 2.000 fotografías con este proceso, que implicaba tres exposiciones en una placa de vidrio. En agosto de 1918, abandonó Rusia y finalmente se instaló en Francia con gran parte de su colección de negativos de vidrio. Tras su muerte en París en 1944, sus herederos vendieron la colección a la Biblioteca del Congreso. A principios del siglo XXI, la Biblioteca digitalizó la Colección Prokudin-Gorski y la puso gratuitamente a disposición del público mundial. Muchas webs rusas tienen ahora versiones de la colección. En 1986 el historiador arquitectónico y fotógrafo William Brumfield organizó la primera exposición de fotografías de Prokudin-Gorski en la Biblioteca del Congreso. Durante un período de trabajo en Rusia a partir de 1970, Brumfield ha fotografiado la mayoría de los sitios visitados por Prokudin-Gorski. Esta serie de artículos yuxtapondrá las fotos de Prokudin-Gorski de monumentos arquitectónicos con fotografías tomadas por Brumfield décadas más tarde.

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