Rusia planea utilizar rompehielos militares en el Ártico

El Iván Papanin contará con más características que sus análogos extranjeros.

El Iván Papanin contará con más características que sus análogos extranjeros.

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Los buques patrulla del proyecto 23550 combinarán las posibilidades de los rompehielos con las de los buques militares. Los nuevos barcos, con los que se espera contar a partir de 2019, ayudarán a la Armada rusa a patrullar el Ártico.

Rusia está desarrollando un programa para consolidar su presencia militar en el Ártico. Se están fabricando vehículos militares que pueden operar en duras condiciones climáticas, se crean brigadas del Ártico y se construyen bases aéreas e infraestructura militar.

Con las ambiciones del país para la región del Ártico en el punto de mira, el Ministerio de Defensa ha encargado a los fabricantes estatales la construcción de rompehielos militares especializados.

Durante muchos años se han utilizado rompehielos de uso civil para despejar el camino a los buques militares. Esto ha supuesto grandes dificultades en la logística de los buques en la zona.

Actualmente, para obtener los rompehielos, los militares deben pasar por un largo procedimiento de contactos con las autoridades civiles. Esto no garantiza que los buques estén disponibles a tiempo cuando se necesitan urgentemente.

Para resolver este problema, el Ministerio de Defensa ha decidido construir sus propios rompehielos, que se dedicarán a satisfacer las necesidades de los militares en el Ártico.

Iliá Múromets

El primer rompehielos moderno construido para el Ministerio de Defensa ruso fue el buque del proyecto 21180 llamado Iliá Múromets.  Este buque, botado en 2016, será modificado a finales de 2017.

Esta nueva generación de rompehielos diésel-eléctricos está diseñada para garantizar el acceso de la Armada rusa a los territorios del Ártico durante todo el año. La Armada continúa restaurando su infraestructura militar en la región.

Sin embargo, el buque Iliá Múromets no dispone de armas a bordo, de modo que no se distingue de los rompehielos de uso civil.

El Ministerio de Defensa ha decidido desarrollar un nuevo tipo de buque que pueda utilizarse como rompehielos y como buque militar al mismo tiempo. Iliá Múromets sería el único buque de este proyecto.

Iván Papanin

La industria militar se ha centrado en el desarrollo y la producción de buques únicos y versátiles de nueva generación: el proyecto 23550.

El buque insignia de este proyecto, llamado Iván Papanin, se botará en 2019. En 2018 se espera iniciar la construcción del segundo buque, que se llamará Nikolái Zúbov.

El experto militar Dmitri Litovkin ha comentado a RBTH que el buque Nikolái Zúbov reúne las cualidades de los rompehielos, los buques de carga y los barcos de rescate con las de los buques militares.

Esta unidad se dedicará a proteger y controlar los recursos en las aguas del Ártico, así como a escoltar a los buques detenidos.

El único rompehielos militar que existe actualmente es el Svalbard, un buque de la guardia costera de Noruega. Canadá también está desarrollando una serie de buques de la clase Harry DeWolf similares al buque noruego.

El Iván Papanin contará con más características que sus análogos extranjeros. Según Litovkin, sus armas podrán atacar a grupos navales y a objetivos terrestres.

Buques con armas pesadas

El buque Iván Papanin estará armado con misiles de crucero Kalibr-NK. Los expertos opinan que estos barcos pueden llevar a bordo hasta ocho lanzamisiles.

Los rompehielos militares tendrán la popa abierta, lo cual significa que en la parte posterior del buque habrá un compartimento con varios módulos extraíbles, comenta Litovkin.

Estos módulos contendrán distintos tipos de armas, como lanzadoras de Kalibr, misiles antibuque X-35 o dragaminas.

El concepto de popa abierta supone que los buques militares no estén demasiado especializados, pero la capacidad militar puede alterarse gracias a los módulos, que se cambian para contener distintos tipos de armas.

Además, los rompehielos militares del proyecto 23550 estarán equipados con cañones navales automáticos AK-176MA.

Este cañón es capaz de lanzar hasta 125 disparos por minuto, alcanzando con gran efectividad objetivos a 16 km de distancia.

El AK-176MA es el primer cañón naval de la Armada rusa y cuenta con tecnología furtiva que le ayuda a reducir la visibilidad del radar de un vehículo enemigo.

El buque estará equipado con un helipuerto para Ka-27 y con un hangar para otros helicópteros y drones. Además, los rompehielos llevarán a bordo dos lanchas de combate de alta velocidad Raptor.

Funciones como rompehielos

Los rompehielos militares del proyecto 23550 tendrán 110 metros de eslora y 20 metros de manga. Podrán romper capas de hielo de hasta 1,5 metros, una profundidad menor de la que son capaces de romper los rompehielos tradicionales (hasta 2,8 metros), aunque, según Dmitri Litovkin, esto no supondrá un problema para el paso de los buques por la ruta marítima del Norte y para cumplir con sus misiones.

El buque podrá romper el hielo mucho más rápido que sus análogos tradicionales, casi a la velocidad de un destructor, añade el experto.