El portaaviones Almirante Kuznetsov se renovará para portar nuevas armas

RIA Novosti
La reforma del único portaviones de Rusia costará 40.000 millones de rublos (708 millones de dólares). Gracias a ella, además de transportar aviones este buque podrá llevar a cabo ataques independientes contra el enemigo con misiles de crucero Kalibr-NK.

Durante el proceso de modernización del buque, el sistema de misiles Granit, obsoleto física y moralmente, será sustituido por los sistemas de lanzamiento universales 3S14, en los que los militares pueden decidir instalar misiles de crucero del tipo Kalibr-NK, misiles de crucero antibuque supersónicos Onix o los futuros misiles hipersónicos Tsirkon. Se renovará también toda la electromecánica y los motores del Almirante Kuznetsov.

“Además, se modernizará el sistema de despegue y aterrizaje para garantizar la seguridad de los vuelos de los cazas”, informa la agencia de información TASS citando fuentes propias.

Entre los aviones que formarán el grupo aéreo del portaaviones seguirán contándose los cazas marítimos MiG-29K/KUB y Su-33.

Cabe recordar que a finales del año pasado la flotilla del Almirante Kuznetsov perdió dos cazas durante un aterrizaje tras llevar a cabo bombardeos en Siria. En ambas ocasiones la causa del accidente fue la ruptura de los cables de parada a los que se aferran los cazas de cubierta durante sus aterrizajes.

El problema principal del Almirante Kuznetsov

El mayor dolor de cabeza de los militares y los ingenieros de la industria armamentística se debe al motor del portaaviones, que según los expertos, está obsoleto.

“Solo Dios sabe qué descubrirán los técnicos durante su diagnóstico. La cuestión es qué hacer con el motor, si modificarlo para que aguante unos cuantos años más antes de morir definitivamente, o bien sustituirlo por otro nuevo, lo cual requerirá una reforma general de todo el buque”, comenta a RBTH el jefe de redacción de la revista Arsenal de la Patria, Víktor Murajovski.

Según el experto, si se opta por la segunda opción, el buque permanecerá varado muchos años, y el presupuesto se incrementará considerablemente. Aun así, Murajovski opina que el país todavía no se puede permitir construir un nuevo portaaviones del tipo del proyecto Shtorm.

“El Shtorm cuesta diez veces más que la reparación del Kuznetsov. No hay ningún sitio de donde sacar este dinero, y tampoco existe demasiada necesidad de este tipo de buque”, añade Murajovski.

Los expertos aprueban la decisión de equipar el Almirante Kuznetsov con sistemas de lanzamiento universales 3S14 en los que poder instalar misiles de crucero Kalibr, misiles de crucero antibuque supersónicos Oniks y misiles hipersónicos Tsirkon.

“En Rusia, a diferencia de EE UU, existen muchos menos buques capaces de formar un grupo de apoyo para un portaviones y garantizar su seguridad. Por eso se ha tomado la decisión de instalar armamento ofensivo en el propio portaaviones”, opina el analista militar de TASS, Víktor Litovkin.