Una mujer rusa volará a la EEI por primera vez en ocho años. ¿Qué se sabe de ella?

Ciencia y Tecnología
VICTORIA RIÁBIKOVA
Roscosmos, la agencia espacial rusa, planea enviar a Anna Kikina, la única cosmonauta femenina de Rusia en la actualidad, a la Estación Espacial Internacional (EEI) en otoño de 2022. Os contamos quién es y cómo pasó el proceso de selección.

Anna Kikina tiene 35 años, nació el 27 de agosto de 1984 en Novosibirsk. Cuando estaba en la escuela destacó en el deporte. En 2005 asistió a un curso de instructor de primeros auxilios en el Ministerio de Emergencias y en 2006 se graduó en ingeniería en  la Academia Estatal de Transporte Acuático de Novosibirsk, en la especialización de Protección en Situaciones de Emergencia. Dos años más tarde, en 2008, recibió otro título de la misma universidad, esta vez en Economía y Gestión (Industria del Transporte).

Posteriormente Anna decidió dedicarse al periodismo y se convirtió en locutora de Radio Siberia. En su tiempo libre compitió en eventos multideportivos e hizo ráfting en aguas bravas, incluso recibió algunos títulos. Otro de sus pasatiempos es el paracaidismo, de hecho, Kikina ya tiene 151 saltos en su haber. Según el periódico Lenta.ru, le encantan los libros y las películas, especialmente El Señor de los Anillos y Avatar.

En 2012, al enterarse de que Roscosmos buscaba cosmonautas en prácticas, Anna decidió presentar una solicitud.

“Fue como si me diese un rayo. Estaba viviendo tranquilamente mi vida cuando un colega de la estación de radio me dijo que el cuerpo de cosmonautas estaba buscando candidatos. Bromeé: ‘Claro, volaremos al espacio dentro de nada’. Cuando me di cuenta de que lo que me había dicho era verdad, la idea de convertirme en cosmonauta se me quedó grabada en la cabeza”, comenta Kikina sobre su decisión de aspirar al puesto.

El proceso de selección duró alrededor de un año, durante el cual el número de solicitantes se redujo a 304, incluyendo 43 mujeres. Entre los ocho candidatos finalmente seleccionados, Anna fue la única mujer.

Anna fue escogida como cosmonauta de prueba en 2014 y desde entonces se ha estado preparando para volar al espacio. Una de las pruebas más difíciles a las que se ha enfrentado fue el experimento de aislamiento SIRIUS, en noviembre de 2017, que simuló un vuelo a la Luna.

El 27 de junio de 2020, apareció un mensaje en la cuenta oficial de Twitter de Roscosmos que decía que Kikina se dirigiría dentro de dos años a la EII, como parte de una tripulación rusa. El jefe del cuerpo de cosmonauta ruso, Oleg Kononenko, en directo durante el popular programa de entrevistas ruso Noche con Urgant, anunció que el vuelo tendría lugar en otoño.

En una entrevista con la revista Glamor, Kikina admite que no tiene tiempo para el amor debido a los viajes espaciales.

“El lanzamiento, la aproximación y el acoplamiento son fases cruciales del vuelo. No hay lugar para las emociones. Solo después de acoplarte a la EEI puedes relajarte un poco, observar la Tierra y darte cuenta de que tu sueño se ha hecho realidad”, explica Anna.

Ella espera que, en el futuro, más mujeres se unan al cuerpo de cosmonauta ruso.

“Claro que no es aburrido para mí [formar parte del cuerpo de cosmonautas], pero estaría mejor si hubiera más mujeres. La Tierra es el hogar de tantas mujeres y hombres, pero por alguna razón solo hay una mujer en el cuerpo. Espero y creo que en la próxima selección, que ya está en marcha, seleccionen más mujeres”, dijo.

La última mujer rusa que voló al espacio fue Elena Serova, que pasó 167 días a bordo de la EEI,  desde septiembre de 2014 hasta marzo de 2015. Fue la cuarta cosmonauta femenina soviética/rusa de la historia.

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