Una cura electrizante: hombre paralítico vuelve a caminar gracias a un electrodo implantado

Ciencia y Tecnología
VICTORIA ZAVIÁLOVA
La estimulación eléctrica se utiliza a menudo en la fisioterapia para ayudar a controlar el dolor crónico, pero científicos estadounidenses y rusos decidieron aplicar el método para permitir que un hombre de 29 años recuperara el uso de sus piernas después de sufrir un terrible accidente.

Gracias a un nuevo método desarrollado conjuntamente por el Instituto de Fisiología de Pávlov de la Academia de Ciencias de Rusia y la Clínica Mayo de Estados Unidos, un hombre paralizado desde 2013 pudo recuperar su capacidad de caminar. Los investigadores estimularon su médula espinal utilizando un electrodo implantado que permite a las neuronas recibir una señal que indica si quiere ponerse de pie o dar un paso.

Hace unos años, los científicos del Instituto de Fisiología y de la Clínica Mayo probaron el método en ratas y descubrieron que, incluso después de sufrir la lesión más grave de la médula espinal, algunas fibras nerviosas permanecían intactas. Estas cadenas de neuronas normalmente no están involucradas en el funcionamiento del cuerpo, pero pueden ser reprogramadas para llevar a cabo una nueva tarea.

La estimulación eléctrica de estas neuronas, junto con un entrenamiento especial en un exoesqueleto, permitió a las ratas restaurar casi completamente la movilidad de sus patas. Más tarde, los científicos llevaron a cabo experimentos similares con monos.

Su primer paciente fue un hombre de 29 años que había sufrido una lesión en la sección media de su espalda en un accidente de moto de nieve en 2013. No podía moverse ni sentir nada por debajo de la mitad del torso, y se le había diagnosticado una pérdida total de movilidad.

En un estudio, iniciado en 2016, un hombre paralítico participó en terapia física tras la cual se le implantó quirúrgicamente un electrodo en la espalda, por debajo del área lesionada. El electrodo se conecta a un generador de pulsos bajo la piel del abdomen del hombre y se comunica de forma inalámbrica con un controlador externo.

“Lo que esto nos enseña es que esas redes de neuronas que existen por debajo de una lesión de la médula espinal todavía pueden funcionar después de la parálisis”, dijo Kendall Lee, neurocirujano y director de los Laboratorios de Ingeniería Neural de la Clínica Mayo.

En el transcurso de dos años el paciente realizó 113 sesiones de rehabilitación, y pudo moverse usando un andador de ruedas delanteras. Como el hombre no recuperaba la sensibilidad, inicialmente utilizó espejos para ver sus piernas, mientras que los entrenadores describían la posición, el movimiento y el equilibrio de sus piernas. Sin embargo, cuando terminó la estimulación, el hombre seguía paralítico.

El electrodo implantado, según Lee, se había utilizado anteriormente para otros fines, como el tratamiento del dolor crónico durante la fisioterapia.

Los resultados fueron publicados en la revista Nature Medicine.

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