ExoAtlet, el exoesqueleto ruso que quiere abrirse paso en el mercado global

ExoAtlet
ExoAtlet, un exoesqueleto médico diseñado por desarrolladores rusos para la rehabilitación de pacientes con dificultades motoras en las extremidades inferiores, aparecerá en los mercados de EE UU, Japón y China. Esta startup moscovita ha recibido 5 millones de dólares de la coreana Cosmo and Company Co.

Junto con la Inteligencia Artificial y el blockchain, el mercado de avances biónicos va a pegar fuerte. Por ejemplo, se espera que el mercado de exoesqueletos llegue a los 4.650 millones en 2026. Compañías como Ekso Bionics, HAL Cyberdyne, ReWalk e Indigo ya ofrecen productos que permiten andar a personas con lesiones en la espina dorsal.

Aunque los desarrolladores rusos de la empresa ExoAtlet creen que su producto tiene ventajas por cómo se mueven sus pacientes gracias a su creación. La compañía ya ha abierto una oficina en Corea y durante la segunda mitad del año tiene la intención de abrirse camino en otros mercados asiáticos y en EE UU.

“Nuestras soluciones técnicas permiten que un paciente camine con un exoesqueleto de la manera más parecida a lo que hace una persona normal. Esto es muy importante para restablecer las capacidades”, explica a Russia Beyond Ekaterina Berezi, cofundadora de ExoAtlet.

Según ella, el equipo de ExoAtlet, junto con doctores rusos, ha desarrollado nuevos métodos de rehabilitación para pacientes con lesiones en la espina dorsal, con derrame cerebral o con esclerosis múltiple. Es ExoAtlet también competitivo por su coste.

La compañía ya ha tenido una experiencia positiva en Corea. Tras obtener la certificación en mayo, vendió ocho exoesqueletos en un mes. En la segunda mitad del 2018 la startup abrirá nuevas oficinas en Japón y China y comenzará a vender en Singapur, Malasia, Tailandia y Vietnam.

Según Joe Yong, CEO de ExoAtlet Asia, en la próxima década habrá un rápido desarrollo en el mercado de la robótica de rehabilitación. “Planeamos vender exoesqueletos a clínicas y a individuos para uso individual”, dijo Yong.

Además, planea abrir una oficina en Washington DC y comenzar con pruebas clínicas en hospitales locales. ExoAtlet ya está asociada con el departamento de rehabilitación del hospital Med Stars. Una vez que se completen las pruebas clínicas, podrá recibir certificación de la FDA, la agencia del Gobierno de EE UU responsable de la regulación de alimentos, medicamentos, cosméticos, aparatos médicos, productos biológicos y derivados sanguíneos.

Este proceso dura unos dos años. Después el exoesqueleto comenzará a venderse en EE UU y el precio solo se establecerá tras un estudio de mercado y la aprobación de la FDA.

“Hay varios hospitales grandes en EE UU que han mostrado interés. El siguiente paso consiste en encontrar pacientes y en preparar el calendario de investigación”, afirma Berezi. “Hay una gran concentración de nuestros potenciales socios médicos en la Costa Este, en el área de Filadelfia, Boston, Nueva York y Washington. También miramos hacia Texas y California”.

Los desarrolladores del exoesqueleto esperan que la aprobación de la FDA también les abra las puertas al mercado latinoamericano.

ExoAtlet comenzó en 2011 como un proyecto del Ministerio de Emergencias de Rusia. Se creó para trabajar en incendios y para mover grandes pesos. Las primeras versiones se hicieron para que una persona normal pudiera levantar pesos de hasta 200 kg. En 2013 el equipo decidió comenzar a trabajar en el desarrollo de un exoesqueleto médico.

En Rusia también han desarrollado otros exoesqueletos para soldados. Aquí te presentamos uno inspirado en Lego.

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