¿Por qué un mecánico ruso está construyendo un ejército de robots en Siberia?

Ciencia y Tecnología
BORÍS YEGÓROV
Serguéi Kulaguin lleva mucho tiempo reparando automóviles, pero un día se levantó con la idea de construir robots. Hoy, su formidable ejército de máquinas cuenta con varios cientos de soldados. ¿Tienen él y sus Terminators tienen planes para dominar el mundo?

Serguéi Kulaguin, que vive en la pequeña ciudad siberiana de Divnogorsk, trabajó muchos años como el mecánico típico hasta un día de 2011, cuando vio una figura metálica humana en una exposición. En ese momento, decidió que podía hacerlo mejor, y así comenzó su extraña afición, que hoy os contamos.

Durante más de seis años, Kulaguin ha fabricado robots con piezas de automóviles. Continúa su trabajo de tiempo completo como mecánico, pero dedica una parte significativa de su tiempo libre a su hobby.

Dinosaurios, bomberos, insectos, atletas y minions... Kulaguin ha realizado más de 300 figuras metálicas diferentes y no se plantea el retirarse.

Todos los materiales que Kulaguin usa para su trabajo están dispersos de forma caótica. No hay un sistema fijo para la creatividad del maestro. Cada robot es único, y no hay dos similares. La improvisación juega un papel importante, y cuando comienza a trabajar en una figura, Kulaguin a menudo no sabe cuál será el resultado final.

Los robots no son máquinas avanzadas con circuitos sofisticados. Y seguro que no tienen inteligencia artificial. Son mucho más simples.

Usando el control remoto, Samurasha Divgor (pequeño samurai Divgor, en español) mueve sus manos, dedos, cabeza e incluso hace guiños con su ojo derecho.

Al principio, los "niños" de Kulaguin se guardaban en su taller. Pero pronto se dio cuenta de que no podía mantener encerrada la creciente colección. Serguéi abrió un museo cerca de Krasnoyarsk que se conoce como el taller-museo “Rise of the Machines”. Aquí, los visitantes pueden ver y tocar los robots, probar cómo se mueven, sentarse en algunos de ellos e incluso crear nombres para los robots. Un enorme centauro gigante de una tonelada protege la entrada del museo.

El museo también funciona como una tienda, y los visitantes pueden comprar cualquier robot que deseen. Cuando se vende una figura, se reemplaza rápidamente por otra.

Este es un vehículo post-apocalíptico de la película Mad Max, hecho de partes de autos Subaru y Zhigulí.

El robot Predator (a la derecha) puede iluminar sus faros delanteros de Mercedes y reproducir música a través de los altavoces incorporados del automóvil. ¡Buena opción cuando tienes una fiesta!