¿Está vivo el feminismo en Rusia?

Feminista con un cartel en el que está escrito “Somos mayoría” frente al Kremlin.

Feminista con un cartel en el que está escrito “Somos mayoría” frente al Kremlin.

TASS
El pasado 8 de marzo activistas rusas salieron a las calles de Moscú y San Petersburgo para protestar y exigir la igualdad. Las protestas no estaban legalizadas y fueron detenidas. En Rusia el movimiento feminista carece de la fuerza que tiene en otros países occidentales y latinoamericanos.

“El 8 de marzo es el día de la solidaridad de las mujeres en la lucha contra la desigualdad de género, no el día de la primavera, de la feminidad y de la belleza”, rezaba una pancarta en manos de una joven participante en la manifestación feminista en San Petersburgo. Esta no es una declaración demasiado evidente para Rusia, donde el Día internacional de la mujer se asocia desde hace tiempo a los tulipanes, los productos de cosmética y otros regalos, no a acciones de protesta. Pero en 2017 las feministas han decidido recordar el verdadero sentido del 8 de marzo.

En las dos ciudades principales del país se celebraron actos de protesta. En San Petersburgo unas 50 activistas con pancartas exigiendo igualdad de salarios, protección contra el maltrato y libertad reproductiva se manifestaron por la avenida Nevski, la principal arteria de la ciudad. Este acto no estaba acordado con las autoridades, por lo que 14 participantes acabaron detenidas y actualmente se enfrentan a una multa o a 15 días de arresto. En Moscú, las feministas dirigieron sus protestas contra el Kremlin.

Protesta de feministas junto a las murallas del Kremlin. En la pancarta se lee: "200 años de hombres en el poder. Abajo con ello". Fuente: TASS.Protesta de feministas junto a las murallas del Kremlin. En la pancarta se lee: "200 años de hombres en el poder. Abajo con ello". Fuente: TASS.

“Una mujer como presidenta y una mujer como patriarca”

A las 11 de la mañana del 8 de marzo varias mujeres se acercaron al Kremlin y desplegaron carteles con eslóganes contra el patriarcado. “Los hombres llevan 200 años en el poder. ¡Fuera!”, exigía uno de ellos. En un comunicado de prensa las activistas explican a qué se refieren: “Desde 1796 [tras la muerte de la emperatriz Catalina II]  el país ha sido gobernado siempre por hombres… A juzgar por el estado en el que sigue encontrándose la mujer, no lo han hecho bien”.

Otros carteles exigían cosas similares: “¡Una mujer presidenta”!, “¡Una mujer patriarca!”, “Hombres fuera del Kremlin”. Según explica a Radio Svoboda la activista Leda Gárina: “Los eslóganes tienen que ser vistosos, es únicamente un modo de llamar la atención sobre un problema real”.

En Rusia, según las feministas, existen muchos problemas reales relacionados con la igualdad de sexos: las mujeres cobran menos por el mismo trabajo, en los puestos más prestigiosos “prefieren ver a hombres” y la violencia de género está muy extendida. Según declaran las protestantes, una de cada tres mujeres sufre maltrato en el país.

La policía detuvo a las jóvenes que se manifestaban junto al Kremlin, pero las dejó ir sin seguir el protocolo. “Al fin y al cabo hoy estáis de fiesta”, cita Nóvaya Gazeta que espetaron los policías a las activistas.  

Un intento de devolver el sentido a la fiesta 

Las protestas callejeras con eslóganes a favor de la igualdad son poco habituales en Rusia. Incluso durante la época de las “Marchas de mujeres” que tuvieron lugar en todo el mundo tras la investidura de Donald Trump (y que reunieron a unos 5 millones de personas), Rusia se quedó de brazos cruzados. El politólogo Mijaíl Vinográdov, presidente de la fundación Política de San Petersburgo, opina que el aumento de la actividad de las feministas se debe precisamente al Día internacional de la mujer.

“Las activistas intentan dar vida al 8 de marzo”, declara Vinográdov. El experto recuerda que inicialmente el día de la mujer surgió precisamente como día de solidaridad entre las mujeres en la lucha por la emancipación. Sin embargo, ya en la época soviética en Rusia se convirtió en un día normal y corriente en el que los hombres felicitaban a las mujeres y les regalaban flores, sin hacer ninguna mención a la lucha por la igualdad.

La policía detiene a las activistas que encendieron las bengalas junto al Kremlin. Fuente: TASS.La policía detiene a las activistas que encendieron las bengalas junto al Kremlin. Fuente: TASS.

No existe un movimiento masivo de mujeres

El psicólogo Pável Ponomariov, en una entrevista para RBTH expresa sus dudas de que la sociedad rusa necesite que exista el feminismo. “Para nosotros la idea de que la igualdad en Rusia ya se ha conseguido se ha convertido en un lugar común, de modo que no hay nada por lo que luchar –comenta el experto-. Esto no es cierto, pero el hecho es que no existe una demanda masiva de feminismo”. Ponomariov subraya que el movimiento feminista en Rusia está limitado a pequeños grupos de activistas que provocan por lo general escepticismo en la sociedad.

La activista Leda Gárina comparte la opinión de que el feminismo cuenta con poco apoyo en Rusia: “La mayor parte de las mujeres han asimilado el discurso que les enseñan desde fuera [sobre que en Rusia no hay problemas con la igualdad de género]. Mi trabajo es precisamente abrirles los ojos”. 

Gárina espera que gracias a las protestas del 8 de marzo cada vez más mujeres tomen conciencia de los problemas de género que existen en su país y comiencen a defender sus derechos más activamente.