Carrera de obstáculos para las mujeres rusas

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Cada vez más mujeres ocupan puestos directivos en Rusia. Sin embargo, los datos revelan que la mayoría son propietarias de pequeñas empresas.

La situación de la mujer en Rusia ofrece datos ambiguos, consideran los expertos. Por una parte, es el primer país del mundo en cuanto al número de mujeres que ocupan puestos de alta responsabilidad. Pero, por otra, generalmente lo hacen en pequeñas empresas, mientras que en las compañías grandes y medianas desempeñan cargos secundarios.

Según el estudio Mujeres y negocios: del aula a la sala de juntas, realizado por la auditoría Grant Thornton de EE UU, las mujeres ocupan un 40% de los puestos de gestión en las compañías rusas, el baremo más alto del mundo. En comparación, en Japón solo hay un 8% de mujeres en puestos directivos, en Alemania un 14% y en India y Brasil un 15%. 

Además, las mujeres rusas tienen éxito en los sectores de la tecnología de la información, comercio, medios de comunicación, producción, transporte y política, mientras que en el metalúrgico, el delgas y el del petróleo, los hombres son líderes, de acuerdo al análisis del documento. 

El número de mujeres en puestos de responsabilidad en todo el mundo ha crecido entre un 19% y un 22% entre 2004 y 2015. 

Una brecha de género

Otras organizaciones evalúan de modo diferente los avances en la igualdad de género en Rusia. Según el Banco Mundial, hay una gran diferencia entre los salarios de hombres y mujeres: ellas cobran un 30% menos de media. 

También la Organización Internacional del Trabajo anunció a principios de 2015 que, en contraposición con los datos de Grant Thornton, Rusia ocupa solo el 25º lugar del planeta en número de mujeres en puestos de responsabilidad. Según esta organización, Jamaica tiene el mayor porcentaje de directivas: un 59,3%.

Valentina Kalédina, socia de Strikitsa Consulting, compañía internacional de recursos humanos que se centra especialmente en los países BRICS.

“Mis amigos extranjeros me suelen preguntar si es difícil para mí, una mujer joven, trabajar en el sector de la energía, donde la gran mayoría de los puestos directivos están ocupa­dos por hombres. A veces, siento que podría estar de acuerdo con la falsa idea de que las mujeres están discriminadas en Rusia. Como no tenemos cuotas femeninas para los puestos directivos, en Rusia se trabaja de acuerdo con los princi­pios de una severa selección,­ en la que hombres y mujeres participan en igualdad de condiciones”.

“Aún no hemos alcanzado una proporción normal de 50%-50% de hombres y mujeres en puestos de gestión empresarial y, si tomamos en consideración que en Rusia hay más mujeres que hombres, los porcentajes no deberían ser equitativos, sino de un 40%-60% a favor de las mujeres”, explica Elena Yájontova, profesora en la Escuela Superior de Negocios del Instituto Presidencial Ruso de Economía Nacional y Administración Pública.
En opinión de Yájontova, un 50% de compañías pequeñas han sido fundadas por mujeres rusas. “Son propietarias de un enorme número de cafeterías, panaderías, granjas, farmacias, clínicas dentales, consultoras, etcétera”, detalla. 

Los orígenes de la discriminación están en la mentalidad. Ahora mismo, prevalece el estereotipo de que los hombres son mejores jefes”, añade. También recuerda que los salarios están regulados por ley y que no permiten discriminación: “En general, los problemas de la gestión empresarial rusa no se hallan en el campo de las diferencias de género”.

Puestos clave

A pesar de las dificultades, cuatro puestos clave en el sistema público ruso están ocupados por mujeres. Según un índice publicado por la radio Eco de Moscú, la mujer más influyente del país es la presidenta del Consejo de la Federación, la Cámara alta del Parlamento ruso, Valentina Matvienko

En segundo lugar se halla la presidenta del Banco Central, Elvira Nabiúllina, que al mismo tiempo es la única rusa que logró entrar en la lista Forbes 2015 de las mujeres más influyentes del mundo. 

La vice primera ministra, Olga Golodéts, y la presidenta de la Cámara de Cuentas de Rusia, Tatiana Gólikova, ocupan la tercera y la cuarta posición respectivamente.

Sus carreras son bastante parecidas. “Hay numerosas subdirectoras en el ranking. En la pequeña y mediana empresa también hay muchas mujeres en posiciones de poder: son a la vez propietarias y directoras”, señala Yájontova. Por ejemplo, Elvira Nabiúllina empezó su carreraa principios de los años 2000 como viceministra de Desarrollo Económico, en el equipo de German Gref, autor de las principales reformas económicas de esos años. Por su parte, Tatiana Gólikova trabajó como asesora de otro estratega de las reformas, el que fuera ministro de Finanzas Alexéi Kudrin.Y Olga Golodéts fue subdirectora general de Norilsk­ Nickel, el mayor productor de níquel y cobre del mundo.

Yájontova cree que una de las mujeres más influyentes en el mundo empresarial ruso es Bella Zlatkis, subdirectora del banco estatal Sberbank, el más grande del país. También está Olga Dergunova, presidenta de Rosimuschestvo, el órgano gubernamental que gestiona la mayor parte de los fondos estatales. Fue presidenta de Microsoft en Rusia y después participó en la administración del segundo banco del país, VTB. En 2002, The Wall Street Journal colocó a Olga Dergunova en la lista de las 25 mujeres de negocios más exitosas e influyentes de Europa.

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