El misterio de la Doncella siberiana del hielo

Reconstrucción artística de la imagen de la "Doncella siberiana del hielo" de Ekaterina Shardakova.

Reconstrucción artística de la imagen de la "Doncella siberiana del hielo" de Ekaterina Shardakova.

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Se cree que la momia de una noble escita encontrada en Siberia y llena de tatuajes tiene poderes sobrenaturales, pero se guarda en un museo por su valor científico.

En 1993, la arqueóloga rusa Natalia Polosmak y su equipo descubrieron una antigua tumba en la meseta de Ukok, en la región rusa de los montes Altái, cerca de la frontera con China. 

La meseta de Ukok

La tumba estaba incrustada en el hielo. Cuando los arqueólogos lo derritieron con cuidado hallaron objetos vinculados al enterramiento de una persona muy importante: seis caballos con arneses completos fueron sacrificados y enterrados cerca de un ataúd de madera hecho con un tronco macizo de alerce. En el interior del ataúd estaba enterrado el cuerpo de una mujer joven, en un estado de conservación asombroso: hasta los tatuajes de su piel podían verse con claridad.

El cadáver de la

Los arqueólogos transportaron el cuerpo a Novosibirsk para hacer las investigaciones. Esto provocó la indignación de los habitantes de Altái. Siguen creyendo que la “Princesa de la meseta de Ukok”, o, como la llamaba la prensa en inglés, “The Siberian Ice Maiden” (la “Doncella siberiana del hielo”) es la guardiana mística de Altái que protege contra los poderes malignos. Los lugareños afirmaban que la “princesa” era la progenitora del pueblo de Altái y que debía ser devuelta a su lugar de enterramiento.

¿Era realmente una princesa?

La reconstrucción del entierro de la

El cuerpo de la mujer, cuidadosamente embalsamado con turba y corteza, fue colocado de lado como si estuviera dormido. Era joven y tenía el pelo rapado, pero llevaba una peluca y un sombrero alto. Medía 167 cm. En su pálida piel quedaban algunos tatuajes tribales de estilo animal: criaturas con cuernos que evolucionaban hacia formas florales. Su ataúd era lo suficientemente grande como para acomodar el tocado de fieltro de 90 cm que llevaba. También llevaba una falda larga de lana con rayas rojas y blancas y medias de fieltro blancas.

La momia pertenecía a la cultura Pazyryk, una agrupación de tribus nómadas escitas que vivieron en las montañas de Altái entre los siglos VI y III a.C. Pero, ¿cómo pudo conservarse tan bien?

Muchos enterramientos Pazyryk de esta región se inundaron, posiblemente con aguas subterráneas, y luego se congelaron, por lo que los restos orgánicos se conservaron casi intactos. Durante los 20 años que la Doncella pasó en Novosibirsk, los científicos estudiaron bastante bien su cadáver y han publicado sus hallazgos.

El cuerpo embalsamado fue enterrado al menos tres meses después de su muerte. Durante todo este tiempo, la misteriosa mujer siguió desempeñando un papel especial en la vida de su tribu; por ejemplo, la colocaron en sillas, lo que se puede ver en las huellas del cuerpo. Al mismo tiempo, una compleja y larga ceremonia de embalsamamiento es un signo del extraordinario estatus de la difunta. Sin embargo, los científicos niegan su condición de “princesa”.

La imagen facial reconstruida de la

“No es exacto llamarla princesa. Era miembro de la capa media de la sociedad de Pazyryk”, declaró en 2012 el arqueólogo Viacheslav Molodin, académico de la Academia de Ciencias de Rusia y marido de Natalia Polosmak, a la revista Expert-Siberia. “El revuelo en torno a nuestro descubrimiento surge cuando se producen algunos acontecimientos en el Altái: ya sean elecciones, o terremotos, o un déficit presupuestario local. Inmediatamente, se saca a relucir esta ‘señora’: [algunas personas afirman que] todos los problemas ocurren porque ella está en Novosibirsk, y no en el Altái”, concluyó Molodin.

La mujer chamán

La tumba de la Doncella de hielo no era tan grande y no estaba tan ricamente decorada como otras tumbas de nobles de Pazyryk, situadas en la misma zona. Además, está situada a cierta distancia de los enterramientos nobles.

En las culturas antiguas, este tipo de entierro a distancia se realizaba con mujeres cuya ocupación profesional implicaba un voto de celibato. Según los científicos, probablemente era una curandera o una chamana. Inhalaba periódicamente humos del cobre y el mercurio (esto se estableció gracias a los análisis químicos), lo que muy probablemente estaba relacionado con algunos ritos. Los vapores eran ciertamente perjudiciales para la salud de la mujer. Pero no podían ser mortales. Entonces, ¿de qué murió la Doncella de Altái?

El misterio no se resolvió hasta la década de 2010, gracias a la ayuda de una tomografía por computador. Se demostró que la Doncella padecía cáncer de mama y falleció tras tres años de enfermedad. Tenía 25 años en el momento de su muerte. La investigación del ADN realizada sobre los restos demostró que la está genéticamente emparentada con los pueblos contemporáneos Selkup y Ket, tribus indígenas siberianas que aún viven en Rusia.

En 2012, la momia regresó a Altai, pero no a su tumba. “Mientras los chamanes realizaban rituales en el lugar donde fue excavada”, escribió Gertjan Plets para Post-Soviet Affairs en 2019, "¡”los líderes indígenas y los ancianos la acompañaron al recién renovado Museo Nacional de la República de Altái en Gorno Altaisk, un museo histórico de última generación comisariado por las élites indígenas que celebra la cultura y la alteridad de Altái frente a Rusia”.

En efecto, Viacheslav Molodin tenía razón al decir que a menudo se utilizaba para desviar la atención. “A veces es difícil hablar abiertamente de política, así que la utilizamos como metáfora para hablar de la difícil posición de los pueblos de Altái en Rusia. Reclamarla es reclamar nuestra tierra”, dijo a Plets una periodista local y esposa de un líder político indígena recientemente fallecido.

Sin embargo, la “Doncella de Hielo” ha vuelto a Altái. En el museo, está colocada en una sala especial, de acuerdo con las creencias de los indígenas, y yace en una copia de un ataúd en el que fue encontrada originalmente. Los visitantes solo pueden ver a la Doncella determinados días, porque la exposición constante puede dañar los restos. Los demás días, los visitantes pueden ver la copia exacta del lugar de enterramiento que muestra el aspecto que podría tener la Doncella cuando dejó este mundo.

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