Cuando unidades militares croatas lucharon contra la URSS en la Segunda Guerra Mundial

Foto de archivo
La Legión Croata fue la única unidad extranjera que los alemanes involucraron en la batalla de Stalingrado. Sus miembros lo consideraron un gran honor, sin saber aún la pesadilla que les esperaba allí.

El llamado Estado Independiente de Croacia (NDH) se creó bajo el patrocinio de Alemania e Italia sobre las ruinas del arrasado Reino de Yugoslavia en abril de 1941. Cuando dos meses después Alemania invadió la URSS, el NDH podría haberse mantenido fácilmente al margen de ese conflicto: el Frente Oriental estaba muy lejos y Hitler no necesitaba sus fuerzas armadas para librar aquella guerra.

Sin embargo, el 23 de junio, al día siguiente del inicio de la Operación Barbarroja, Ante Pavelic, el líder de Ustaše, la organización fascista ultranacionalista croata, informó oficialmente al Führer de que la NDH quería unirse a la lucha de "todas las naciones amantes de la libertad contra el comunismo" y estaba dispuesta a enviar sus tropas al Frente Oriental. Hitler aceptó la oferta.

Adolf Hitler se reúne con Ante Pavelis en el Berghof de Baviera.

Sin embargo, la política de Pavelic provocó una división en la sociedad croata, una parte importante de la cual no apoyaba a los nazis que habían llegado al poder en el país. Al enterarse de la invasión alemana de la URSS el 22 de junio de 1941, los comunistas dirigidos por Josip Broz Tito (que era medio croata y medio esloveno) lanzaron un movimiento de resistencia armada a gran escala contra la Ustaše, los nazis alemanes y los fascistas italianos, que rápidamente cobró impulso y en los meses siguientes se extendió a la mayor parte del territorio de Croacia, Bosnia-Herzegovina (que había sido anexionada por la NDH), Montenegro y Serbia, uniendo a serbios de mentalidad antifascista, musulmanes bosnios, montenegrinos, macedonios y eslovenos.

El ejército partisano de Tito se convirtió en el más fuerte y mejor organizado de los movimientos armados de resistencia antifascista en los países europeos ocupados por los nazis. Su número pasó de 80.000 (en 1941) a 800.000 combatientes (en 1945).

Tropas alemanas en Zagreb.

La Legión Croata

Para luchar contra el Ejército Rojo, se creó el 369º Regimiento de Infantería Reforzada, formado por hasta 4.000 hombres, también conocido como la Legión Croata. Su núcleo estaba formado por croatas, pero también había muchos musulmanes bosnios en él.

Legión Croata en 1942

El grueso de las fuerzas armadas de la NDH tuvo que permanecer en el territorio de Croacia para luchar (junto con los invasores alemanes e italianos) contra los partisanos de Tito. Por eso, las unidades del Ustaše enviadas a luchar contra la Unión Soviética estaban formadas por voluntarios.

El regimiento formó parte oficialmente de la 100ª División de Infantería Ligera de la Wehrmacht (desde el 6 de julio de 1942 conocida como 100ª División Jaeger). Los croatas llevaban uniformes alemanes con insignias de cuadros rojos y blancos y la inscripción Hrvatska (Croacia) en la manga superior izquierda de la chaqueta y en el lado izquierdo del casco.

El regimiento se llamaba “reforzado” porque se le había asignado una batería de artillería de 18 cañones de 105 mm.

La pesadilla de Stalingrado

Soldados de la 13ª División de Montaña de las Waffen de la SS Handschar (1ª croata).

A principios de octubre de 1941, los miembros de la Legión Croata llegaron a Ucrania, donde se unieron a la ofensiva del Grupo de Ejércitos Sur. “Los alemanes nos tratan mal”, recuerda Marko Blajkovic, un soldado de una compañía de defensa antitanque que fue hecho prisionero por el ejército soviético. “Cuando llegamos a un pueblo, ocupan todas las literas, mientras que nosotros tenemos que dormir en un campo. Esto suele provocar la indignación de los croatas. Además, en comparación con los alemanes, los croatas reciben raciones de comida más pobres”.

El 27 de septiembre de 1942, como parte de la 100ª División Jaeger, la Legión Croata entró en Stalingrado. Se convirtió en la única unidad extranjera aliada de los alemanes que luchó en las calles de la ciudad en lugar de instalarse en la retaguardia o quedarse atrás para cubrir los flancos del 6º Ejército de Friedrich Paulus, como las tropas italianas y rumanas.

Soldados croatas en el Frente Oriental.

Los miembros de la Legión Croata lo consideraron un gran honor y participaron en encarnizados combates para llegar a las orillas del Volga, donde libraron una sangrienta batalla por la planta metalúrgica Krasni Oktiabr.

Así es como el comandante del 2º Batallón, Iván Koric, describió la participación de su unidad en la batalla de Stalingrado: “Avanzábamos hacia las posiciones del 227º Regimiento, arrastrándonos por enormes zanjas dejadas tras el bombardeo. A la luz de la luna, los aviones soviéticos nos divisaron fácilmente y empezaron a lanzarnos bombas de fósforo, que ardían con una llama brillante después de explotar. Muchos de mis soldados se quemaron vivos. Fue un espectáculo dantesco. Los soldados ilesos y heridos saltaron y corrieron para salvar a sus compañeros en llamas... Mi batallón, ahora adscrito al 227º Regimiento, avanzó con gran dificultad, luchando por cada edificio”. 

Los prisioneros de guerra alemanes en Stalingrado.

Según algunas fuentes, el Estado Mayor alemán, en señal de respeto, iba a cambiar el nombre de la 100ª División Jaeger por el de 100ª División Jaeger germano-croata. Sin embargo, cuando el 19 de noviembre de 1942 comenzó una repentina contraofensiva soviética a gran escala, la cuestión de los nombres dejó de ser prioritaria en la mente de los combatientes.

Tras las duras batallas de invierno, la legión prácticamente dejó de existir. Los que sobrevivieron fueron capturados por los soviéticos y el 17 de julio de 1944 participaron en la llamada “Marcha de los Vencidos” en Moscú, en la que, junto con los soldados alemanes del 6º Ejército, desfilaron por las calles de la ciudad. Unos 1.000 miembros de la Legión Croata fueron evacuados de Stalingrado por vía aérea. Se unieron a la nueva 369ª División de Infantería Croata (bautizada como ‘Diablo’), que luchaba contra los partisanos de Tito en los Balcanes. Nunca regresaron al Frente Oriental.

Messerschmitt Me 109.

Cabe señalar que no todos los soldados de la NDH lucharon como parte de las tropas alemanas. A petición de los italianos, una brigada croata de transporte ligero de unos 1.200 hombres fue desplegada con el 8º Ejército italiano en la URSS. Pereció en las batallas del Don de diciembre de 1942.

Fuerza aérea y legiones navales croatas

A principios de octubre de 1941, al Grupo de Ejércitos Sur se le unió no sólo el 369º Regimiento de Infantería Reforzada, sino también el 4º Escuadrón de Caza, que formaba parte de la Legión de la Fuerza Aérea Croata. Los pilotos croatas, que volaban con aviones Messerschmitt Bf 109, recibieron grandes elogios del mando alemán.

Mato Dukovac

Antes de regresar a los Balcanes en julio de 1944, los croatas habían derribado un total de 283 aviones soviéticos. Catorce pilotos recibieron la categoría de as, que se concedía a los pilotos que derribaban al menos cinco aviones enemigos, mientras que cuatro pilotos croatas recibieron las Cruces de Hierro de primera y segunda clase.

El piloto croata que derribó el mayor número de aviones soviéticos (44) fue Mato Dukovac. Esto no le impidió desertar y pasarse al bando del Ejército Rojo. Lo hizo el 20 de septiembre de 1944, aunque, según otra teoría, en realidad fue hecho prisionero. Más tarde, Dukovac sirvió como instructor en las fuerzas aéreas soviéticas y yugoslavas.

Pilotos de la Luftwaffe con la Cruz de Hierro I.

Otra parte de la Legión de la Fuerza Aérea Croata, el 5º Escuadrón de Bombarderos, operaba más al norte. Equipado con aviones alemanes Dornier Do17, participó en los bombardeos de Leningrado y Moscú.

A partir del otoño de 1941, una legión naval croata, que pasó a formar parte de la marina alemana, la Kriegsmarine, operó en el Mar Negro. Al igual que sus compañeros de las unidades de infantería y de la fuerza aérea, sus miembros llevaban uniformes alemanes con una insignia en la manga que representaba el emblema nacional croata.

Marineros alemanes.

Equipada con dragaminas y lanchas de asalto de alta velocidad, la legión se encargaba de colocar minas, vigilar la costa y buscar submarinos soviéticos. En la primavera de 1944, se disolvió y su personal pasó a luchar en el Adriático.

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