Cómo el tanque Iósif Stalin acabó con la Alemania nazi

Historia
BORÍS YEGÓROV
Uno de los tanques más poderosos de la Segunda Guerra Mundial, el IS-2 tuvo tanto éxito que no sólo acabó con los nazis en 1945, sino que sirvió a los Ejércitos soviético y ruso durante medio siglo más.

Cuando a principios de 1943, los alemanes desplegaron en masa el nuevo tanque pesado Tiger en el frente oriental, los soviéticos se dieron cuenta de que se enfrentaban a grandes problemas. El blindado medio T-34 y el pesado KV-1S no podían enfrentarse a ellos eficazmente sin acercarse peligrosamente. El Ejército Rojo necesitaba desesperadamente un nuevo tanque capaz de luchar a larga distancia contra estos monstruos nazis.

El IS-1 (iniciales de Iósif Stalin) se creó apresuradamente y fue enviado a la batalla en agosto de 1943. Armado con un cañón de 85 mm, podía luchar contra el Tiger a medio alcance. Sin embargo, se consideraba una solución temporal, ya que se necesitaba algo más potente.

El IS-2, el tanque pesado aliado más blindado y mortífero de la Segunda Guerra Mundial, se unió a las filas del Ejército Rojo el 31 de octubre de 1943. Su cañón de 122 mm podía convertir hacer trizas al enemigo a una distancia de hasta 1,5-2 km. Penetraba con efectos letales el blindaje del Tiger estando a un alcance de 1 km.

El IS-2 era el único tanque de la coalición anti-Hitler capaz de resistir el fuego de la mítica Flak 18/36/37/41 alemana de 88 mm, una de las mejores armas antiaéreas y antitanque de la Segunda Guerra Mundial. Cualquier otro tanque soviético, británico o americano fracasaba en el intento de proteger a su tripulación contra estos cañones.

El IS-2 se convirtió en un verdadero dolor de cabeza para los alemanes. Para intentar batir este poderoso tanque soviético, el Tiger tenía que acercarse a él a una distancia de no menos de 800 metros, lo que reducía significativamente sus posibilidades de victoria. Por esta razón, el comando de la Wehrmacht ordenó a sus tripulaciones de tanques que evitaran los enfrentamientos contra carros IS-2.

“El tanque Iósif Stalin, con el que nos encontramos en 1944, era al menos igual al Tiger. Significativamente mejor en términos de forma (como el T-34)”, escribió el as tanquista germano Otto Carius en sus memorias Tigres en el Barro.

El propio Iósif Stalin estaba muy satisfecho con su “propio” tanque. Después de examinar el IS-2, consta que dijo: “Con este tanque ganaremos la guerra”.

El IS-2 fue diseñado no sólo como un cazador de blindados Tiger. En 1944, el Ejército Rojo abandonó las vastas llanuras de la Unión Soviética y entró en numerosas ciudades europeas fortificadas, donde sus tanques “de avanzada” vivieron sus mejores momentos.

El IS-2 avanzaba rápidamente por las estrechas calles, destrozando fortificaciones enemigas y barricadas en su camino. Al llegar a la plaza central, grupos de asalto soviéticos de ametralladoras, francotiradores y lanzallamas saltaban de los tanques y tomaban posiciones defensivas. De esta manera, fue el IS-2 el primer tanque que abrió fuego contra el Reichstag en Berlín.

Antes de que la guerra terminara, se construyeron un total de 3.395 tanques IS-2. Sin embargo, el servicio militar para estos tanques no terminó en 1945. Modernizados, permanecieron en las filas del Ejército soviético (y más tarde ruso) hasta 1995, y también fueron utilizados por los Ejércitos de Checoslovaquia, Polonia, China, Vietnam y Corea del Norte. A principios de los años 2000, estos tanques o sus torretas podían encontrarse ejerciendo de puntos fijos de disparo en la defensa costera cubana.

Pincha aquí para ver fotos del IS-3, el tanque con el nombre de Stalin que combatió en Oriente Medio