¿Cómo fueron las primeras carreras de automóviles en Rusia?

Historia
KSENIA ZUBACHOVA
Poco después de que aparecieran los primeros coches en la carretera, comenzaron las competiciones.

Actualmente las carreras de coches son un deporte de alcance internacional, pero pocas personas son conscientes de su gloriosa historia y de que Rusia estuvo a la vanguardia de esta peligrosa y estimulante competición.

Los primeros días de este deporte en Rusia fueron en 1898, cuando se celebraron una serie de carreras en las afueras de San Petersburgo. En 1902 se fundó la primera y más influyente asociación automovilística del país, el Club del Automóvil de San Petersburgo (SPAK). Promovió la cultura del automóvil mediante la celebración de carreras, exposiciones y la cooperación con periódicos dedicados a esta industria.

En la vanguardia

Andréi Naguel, el periodista de coches más famoso del país además de piloto durante la época de la Rusia imperial, fue uno de los fundadores de SPAK. Algunos se referían a él como “una persona que come distancias y toma neumáticos de aperitivo”. En 1902, fundó la primera revista dedicada a la industria en Rusia y le dio el simple nombre de Automóvil.

“La idea de publicar una revista especializada en Rusia, donde se pueden contar decenas de coches, puede parecer extraña y sin éxito”, admitió Naguel. Sin embargo, se distribuyó gratuitamente y en poco tiempo tuvo seguidores en Rusia, Francia y Alemania.

En aquella época los automóviles eran todavía un espectáculo poco común en Rusia y la industria automovilística estaba en sus albores. En 1902 solo se habían importado unos 40 coches del extranjero, y el público todavía era escéptico.

“El 23 de junio de 1912 viajé en coche desde Moscú a Járkov a través de la aldea de Afanásievka en la región de Oboiansk de la gobernación de Kursk. Algunas personas se pararon cerca de la fragua y uno de ellos me lanzó un hacha... El hacha golpeó contra el coche con fuerza y provocó que las partes de hierro de la carrocería del coche se doblaran. Si me hubiera golpeado a mí o a cualquiera de los pasajeros, la herida habría sido fatal”, escribió Naguel en una de sus columnas de la revista, para demostrar lo mal vistos que estaban los coches.

Naguel no solo organizó y participó en carreras de coches y exposiciones, sino que también participó en competiciones internacionales celebradas en Europa. En 1911 ganó un rally que iba desde San Petersburgo hasta Mónaco. Se impuso a los 87 competidores en su Russo-Balt. Recorrió 3.257 km en 195 horas y 23 minutos. Naguel recibió un premio estatal del emperador Nicolás II.

Además, realizó otros viajes de larga distancia en su Russo-Balt. Uno de los más memorables fue el que hizo 1913 desde Europa a África, en el que recorrió casi 20.000 km.

A las carreras

SPAK tenía sus propias instalaciones en la avenida Nevski, la calle más importante de San Petersburgo. También contaba con su propio centro de servicio donde cualquiera podía comprar piezas de automóviles y hablar con un agente sobre la venta de automóviles y motocicletas. En el punto álgido de su popularidad fue 1914, el club contaba con unos 200 socios, lo que no es poco, dado que el número de propietarios de coches era bastante limitado en aquel momento.

En la agenda del club estaba la organización de carreras de coches, que a menudo tenían lugar en la autopista de Voljonka, situada al suroeste de San Petersburgo, y que conectaba con Tsárskoie Seló y Peterhof. La distancia se limitaba a un kilómetro, pero cada carrera era un evento importante, al que a menudo asistían miembros de la familia imperial.

La velocidad en ese momento era mucho menor que lo que es en la actualidad. En 1904 el piloto ruso, Alexánder Korovin, alcanzó los 100 km/h, y hasta 1913 no se superaron los 200 km/h. El que realizó esta hazaña fue el piloto alemán, Franz Herner.

Además de las carreras en Voljonka, hubo rallys de larga distancia. En 1910 hubo uno de 3.200 km que iba desde Tsárskoie Seló a Pskov, Vítebsk, Moguiliov, Kiev, Gómel, Roslavl, Moscú, Tver, Nóvgorod y luego de vuelta a Tsárskoie Seló. Sólo podían participar los conductores y vehículos que pudieran demostrar que podían soportar un viaje tan largo.

En 1913 tuvo lugar la primera carrera seria en Rusia. Se celebró en San Petersburgo y consistió en siete vueltas, cada una de 30 km. Tal vez fuera el primer Gran Premio importante con 21 equipos, de los cuales solo ocho cruzaron la línea de meta. El ganador fue Grigori Suvorin, que terminó en 2 horas y 23 minutos en su Benz 29/60 CV.

El siguiente Gran Premio tuvo lugar un año más tarde en el mismo lugar, pero no fue un momento propicio, ya que coincidió con un Gran Premio en Francia, por lo que el número de participantes fue mucho menor de lo esperado. De los 15 equipos, solo siete coches cruzaron la línea de meta. El piloto alemán, Willie Scholl, se llevó el primer premio.

“Su Benz –un coche grande, exclusivo para las carreras aguantó bien el camino y pasó de manera impresionante por las tribunas”, escribió la revista Automóvil sobre el ganador.

Las carreras fueron muy populares en la Rusia imperial y atrajeron la atención internacional. Sin embargo, con el inicio de la Primera Guerra Mundial en 1914, acabaron por desaparecer casi por completo. El Club del Automóvil de San Petersburgo se reorientó a proporcionar vehículos al Ejército ruso. Luego vino la Revolución, y no fue hasta la década de 1930 cuando el deporte tuvo una nueva vida. Aunque esto ya es otra historia.

En la actualidad se pueden adquirir coches muy diferentes en Rusia y estos son los más extravagantes.