La noche de Iván Kupala, así celebran los rusos la llegada del verano (Fotos)

Alexánder Polegenko/Sputnik
Mucha gente con vestidos tradicionales y coronas de flores saltando sobre una hoguera. Así es la fiesta de origen pagano para conmemorar el solsticio de verano.

En la noche del 6 al 7 de julio, muchos eslavos festejan la noche de Iván Kupala, una antigua fiesta pagana que celebra el renacer de la naturaleza y la llegada del verano. Según las creencias, este día marca el cambio al sol de invierno, cuando los días comienzan a ser más cortos.

Tradicionalmente los jóvenes buscan a su futura pareja en estas fiestas. Actualmente, la noche de Iván Kupala es básicamente una noche de fiesta, aunque algunos todavía mantienen las tradiciones del ritual.

Antes de las celebraciones los creyentes queman ajenjo: se dice que sirve de “purificación ante los espíritus malignos”.

Luego llega el turno de las oraciones: la gente se dirige a los dioses y a sus antepasados. Los antiguos eslavos creían que esta noche, los antepasados podían darles ciertas señales del otro mundo.

Luego se enciende una hoguera y se le echa comida a modo de sacrificio (a menudo bliní), mientras se recitan las oraciones. Luego comienzan los juegos.

Las mujeres solteras, coronadas con ramas de abedul o arce y vestidas con cintas y flores, cantan canciones ceremoniales, mientras que los hombres las “atacan”, es decir, quieren robar esas decoraciones. De esta manera, las mujeres “conocen” a los hombres.

Cuando cae la noche, la gente baila en cadena alrededor del fuego una danza conocida como jorovod. Se trata de un símbolo del sol y del renacimiento eterno. Cuanto más brillante es el fuego, más rápido corre el baile.

Después del baile, los hombres se colocan en fila y las mujeres tocan los hombros de aquellos que les gustan y se van corriendo. El hombre tiene que alcanzar a la “novia”, tomar su mano y saltar con ella sobre el fuego, santificando así su unión.

Cuando se escogen, todas las parejas deben sellar su unión con el rito del “matrimonio” del agua y del fuego. La gente va al río con su corona y su fuego. El río apaga las antorchas, como una alegoría del matrimonio y el agua recibe la corona. Se cree que si la corona se hunde, el matrimonio no tendrá suerte.

La noche termina con un baño de gente desnuda... ¡hasta el amanecer!

Aquí puedes ampliar la información sobre esta celebración.

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