Iván Kupala: la fiesta para celebrar el sol de verano

Es una de las celebraciones más coloridas de Rusia y hunde sus raíces en el pasado pagano del país. Fuente: Mijaíl Mordásov

Es una de las celebraciones más coloridas de Rusia y hunde sus raíces en el pasado pagano del país. Fuente: Mijaíl Mordásov

En Rusia, los días empiezan a acortarse después del solsticio de verano, pero existe una fiesta de orígenes paganos que se celebra el 7 de julio (24 de junio según el calendario ortodoxo), con diferentes grados de entusiasmo en las diversas partes del país: el día de Iván Kupala (San Juan Bautista).

Originariamente, esta fiesta estaba relacionada con el solsticio de verano, pero cuando Rusia abrazó el cristianismo, fue dedicada a San Juan Bautista, cuyo supuesto nacimiento se celebraba ese día. Tengo muchos amigos que adoran los rituales precristianos rusos y se aferran a las superticiones antiguas; así pues, participé en una de las muchas celebraciones del festival. Mi día de Iván Kupala más memorable fue festejado en 2005, en el campo, cerca del río Amur, en el territorio de Jabarovsk.

Tradicionalmente, se cree que la víspera de la fiesta el agua queda bendecida y tiene poderes especiales que sanan muchas dolencias. Nuestra fiesta al lado del río, que nace en China, se celebró antes de que las explosiones en la planta química de Jilin contaminasen el Amur y apartasen definitivamente a la gente de sus aguas. Las leyendas aseguran que el vital líquido permanece puro y tiene propiedades medicinales hasta el Día de Iliá (en honor del profeta Elías), a principios de agosto.

En el festival se celebran también diversos rituales relacionados con el fuego y se danza alrededor de hogueras. Se cree que estos bailes alejan a los espíritus malignos que vagan durante la noche más corta del año. También hay un precioso rito en el que las parejas saltan una hoguera cogidas de la mano. Si siguen agarrados tras el salto, es señal de que permanecerán juntos para siempre.

Fuente: Ria Novosti

Otro hermoso ritual de esta fiesta es echar al río coronas de flores con una vela y dejarlas que se alejen flotando. La muchacha cuya vela arda durante más tiempo tendrá la vida más larga y aquella cuya corona llegue más lejos, será la más feliz. No sé muy bien qué consecuencias tiene esto, pero afortunadamente todas las chicas están vivas y parecen felices.

Se dice que durante la noche de Iván Kupala los hechizos son más poderosos y duran más tiempo. Junto con otras muchas prácticas new age, el interés por la Wicca, una religión neopagana, ha revivido por todo el mundo. Muchos creen que la magia negra usada para una buena causa puede ser muy efectiva en esta noche.

El verano ruso, relativamente corto, es una época maravillosa para apreciar los amplios y hermosos parajes naturales del país. La gente toma el sol y disfruta pequeños placeres, como llevar ropa ligera, que nosotros, en los países latinos, damos por sentados. Es un momento fantástico para viajar por Rusia y verla espléndidamente vestida de verde. Pero es cierto que en algunas partes del país puede hacer un calor incómodo durante julio y agosto.

Los que prefieren no estar en sitios muy cálidos sin la comodidad de ventiladores y aire acondicionado deben pensar que las tormentas de verano nunca andan muy lejos en Rusia. Las temperaturas descienden bruscamente con la lluvia estival y pueden bajar de los 20 grados. Un chiste popular afirma que un típico día frío de invierno en el Caribe es como un típico día cálido de verano en Moscú.

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