Kaliningrado, encrucijada de épocas, religión y visiones del mundo

El enclave de Kaliningrado se llamó Königsberg, fue el lugar de coronación de los reyes de Prusia, también es la patria de Immanuel Kant y Hannah Arendt.

Pequeña plaza en la ciudad de Zheleznodorozhni, cerca de la frontera polaca.

Desde el derrumbe de la Unión Soviética la región de Kaliningrado ha sido un enclave de la Federación rusa en el exterior sin fronteras por tierra con el resto del país. Tiene frontera con Polonia al sur, Lituania al norte y al este y el mar Báltico al oeste.

Una pareja en la ciudad de Zheleznodorozhni, cerca de la frontera polaca.

La región de Kaliningrado se encuentra a 1300 kilómetros de Moscú. Durante la mayor parte de su historia (unos 700 años) la ciudad de Kaliningrado fue la capital de Prusia Oriental. Fue conocida como Twangste hasta 1255 y posteriormente Königsberg hasta el 4 de julio de 1946.

Ventanas cegadas en una vieja casa alemana en la aldea de Yásnoe.

A finales de la Segunda Guerra Mundial, en agosto de 1944, Königsberg quedó enormemente dañado con el bombardeo británico, especialmente el centro. Muchos civiles murieron, la antigua ciudad fue arrasada y se perdieron muchos monumentos antiguos.

Una anciana y su perro miran desde un edificio con un cartel en alemán que todavía se puede ver en el umbral, Známensk

A medida que el Ejército Rojo empujaba a los alemanes en 1945, Prusia Oriental se iba quedando separada del resto de Alemania y unos 2 millones de prusianos fueron evacuados de sus ciudades y aldeas. Königsberg fue rodeada por las tropas soviéticas. El 6 de abril de 1945 comenzó el asalto de la ciudad y cuatro días después los defensores se rindieron.

Unas pioneras junto a un edificio que todavía lleva la inscripción en alemán "Oficina de correo imperial", Ozersk

El bombardeo británico y los obuses soviéticos en 1945 dejaron tan solo un 20% de Königsberg en pie, destruyendo no solo los muros de la ciudad sino su historia. Muchos años después, para algunos residentes 1945 señala el nacimiento de la ciudad, para otros la muerte de la misma.

Siluetas de tres jóvenes cadetes, Kaliningrado.

En la Conferencia de Potsdam se decidió que la parte norte de la provincia alemana de Prusia Oriental, junto con su capital, Königsberg, se pondría temporalmente bajo control soviético. Posteriormente la región circundante, la región de Kaliningrado, obtuvo el pleno reconocimiento como territorio dentro de la Unión Soviética.

Bicicleta tuneada con un volante de Mercedes en una estación de trenes abandonada.

El bombardeo británico y los obuses soviéticos en 1945 dejaron tan solo un 20% de Königsberg en pie, destruyendo no solo los muros de la ciudad sino su historia. Muchos años después, para algunos residentes 1945 señala el nacimiento de la ciudad, para otros la muerte de la misma.

Un hombre con una guitarra, Sovetsk (antigua Tilsit).

En la Conferencia de Potsdam se decidió que la parte norte de la provincia alemana de Prusia Oriental, junto con su capital, Königsberg, se pondría temporalmente bajo control soviético. Posteriormente la región circundante, la región de Kaliningrado, obtuvo el pleno reconocimiento como territorio dentro de la Unión Soviética.

Abuela y nieto, Gusev (antigua Gumbinen).

Después de la guerra se tomó la decisión de expulsar a la población alemana y entre junio de 1945 y 1948, más de 500.000 prusianos fueron deportados al oeste a lo que posteriormente se convertiría en Alemania del Este.

Iglesia alemana derruida, Chernishévskoie.

La ciudad de Kaliningrado tuvo un rápido crecimiento en los años posteriores a la guerra gracias a su posición estratégica, la presencia de tropas y una gran llegada de colonos soviéticos. La región estaba cerrada para los extranjeros, a excepción de las poco frecuentes “visitas de amistad” de la vecina Polonia.

Iglesia alemana derruida cerca de la ciudad de Právdinsk.

Por desgracia las autoridades no supieron prestar la suficiente atención al legado cultural alemán de la región y la mayoría de los monumentos se dejaron caer, a pesar de las protestas de los arquitectos, historiadores, expertos regionales y residentes.

Descanso para fumar, Známensk.

Todavía se pueden ver iglesias derruidas de la época del gobierno alemán en muchas aldeas de la región.

Anuncio desvaído de un estudio fotográfico, Gusev (antigua Gumbinen).

Muchas casas del periodo anterior a la guerra en las ciudades de la región se usaron para albergar a los nuevos colonos rusos que llegaron después de 1945.

Antigua inscripción en alemán en el muro de una casa, Ozersk.

En la última parte del s. XX la actitud hacia la arquitectura alemana comenzó a cambiar y varios edificios fueron restaurados en Kaliningrado, entre otros la catedral de la ciudad que estaba en ruinas. A pesar de lo cual gran parte del legado cultural alemán sigue estando en un estado lamentable.

Edificio de la antigua estación de tren, Ozerki (anterior Georgenfelde).

A medida que el periodo soviético está empezando a desaparecer de la memoria de la región, los símbolos de otros periodos y acontecimientos están volviendo a ganar importancia: los 700 años de cultura alemana de la región, las docenas de puntos de encuentro de los destinos históricos de Alemania y Rusia a lo largo de muchos siglos...

Aquí te contamos sobre los cuatro lugares misteriosos de Kaliningrado que deberías visitar.

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