De Rusia a Chile por amor: una bailarina moscovita a la conquista de América Latina

Anastasia Knyazeva.

Anastasia Knyazeva.

Archivo personal
Anastasia llegó a Chile hace dos años y medio. Se fue al país andino por amor. Conoció a su novio chileno cuando estaba de vacaciones en Tailandia y, según cuenta a Russia Beyond, allí surgió el amor. José la siguió a Rusia, y después pasaron un tiempo viéndose y hablando por Skype. Más tarde, Anastasia viajó a Chile para conocer este lejano país latinoamericano y finalmente tomó la decisión de mudarse.

Dice que siempre quiso saber cómo es vivir en otro lugar y no le asustaba la idea, aunque reconoce que “entonces no sabía lo difícil que es cambiar de país”.

Es muy difícil llegar más tarde que un chileno”

“Aquí siempre florece algo. El sol brilla todo el año, apenas llueve. Para una moscovita es una fiesta”, nos comenta Anastasia. Fascinada por la naturaleza y el clima del país andino, la joven  cuenta que el carácter chileno también le ha sorprendido gratamente. “Me gusta que sean tan simpáticos, es fácil hablar con ellos. Cuando te preguntan: “¿Cómo estás?”, y les respondes que todo va muy bien, siempre se nota que se alegran por ti. Incluso si les comentas algún problema, te responden diciendo “pero luego todo irá bien”. No les gusta hablar de los problemas y a menudo cambian de tema para comentar algo positivo. Y me encanta que sean tan positivos, aunque a veces también me apetece “abrir el alma”, como dicen los rusos, es decir, que me escuchen y que me comprendan”, cuenta la joven moscovita.

La bailarina rusa Anastasia Knyazeva.

“Los chilenos tienen muchísimos amigos. Lo que no es normal aquí es que alguien tenga solo uno o dos, como en Rusia”, confiesa Anastasia. “¡Mi novio tiene 30 amigos! Aquí todo son fiestas sin fin y celebraciones”, comenta la joven.

Otra peculiaridad de los chilenos que sorprende a Anastasia es que “no les gusta que les traten de usted”: “Siempre prefieren tutear, no importa la edad que tengan”, añade.

Anastasia Knyazeva junto a su novio, José Vega.

Sin embargo, hay cosas a las que a la joven moscovita le cuesta acostumbrarse. Una de ellas es la falta de puntualidad de los chilenos:

“Te llaman para una prueba o un ensayo y dicen que tienes que estar a las 8, pero si llegas a las 9, no pasa nada. Entonces, yo siempre les digo: 'Soy rusa, por favor, decidme a qué hora hay que estar exactamente'. De todas formas, es muy difícil llegar más tarde que un chileno”, se ríe Anastasia.

Otra peculiaridad del carácter chileno que divierte a Anastasia, es que, según la joven moscovita, “resulta imposible exigirles algo”: “Siempre tiene que ser con ‘buena onda’, como dicen los chilenos. Incluso si pides que te paguen una deuda no puedes exigirlo, tienes que ser cariñosa y simpática: Hola, querida! ¿Sería posible que me pagaras esto?”, cuenta Anastasia con ironía.

Si no tienes ojos negros, eres guapa por definición”

“Muchas chicas rusas que viven aquí me dicen que dejan de arreglarse porque les da miedo la excesiva atención por parte de los hombres”, cuenta Anastasia. De hecho, ella misma ha dejado de ponerse vestidos por la misma razón: la belleza de las chicas rusas atrae demasiado la atención.

“Si no tienes ojos negros, eres guapa por definición”, afirma la bailarina.

“Muchos se fijan en mí. Cuando pasan a tu lado, dicen a tus espaldas: 'rica', 'bonita', 'bella'. Los taxistas silban. Incluso si alguien solo ve mi espalda y el pelo rubio recogido en una cola, esto llama la atención (aunque en realidad tengo el pelo rubio oscuro). Pero aquí no importan estos detalles. Ni tampoco importa de qué color son tus ojos, si no son ojos negros eres guapa por definición”.

Actriz, bailarina y modelo

Según la joven moscovita, su físico le ha ayudado bastante en su vida laboral en Chile. Anastasia es una bailarina profesional y antes de llegar a América Latina, pasó diez años trabajando en el grupo folclórico “Beriozka” en Moscú. Está acostumbrada a trabajar duro, pero en Chile, según nos cuenta, no hay mucha demanda de baile ruso. Por lo cual, la joven moscovita tuvo que aprender a hacer de todo. Ha participado en diferentes proyectos como modelo, actriz y bailarina. “Trabajo para varias agencias de modelos a la vez, siempre voy a pruebas. He tenido mucha suerte en las pruebas con baile y las campañas de publicidad con baile”, cuenta Anastasia.

“Un aspecto físico exótico y el hecho de ser una mujer rusa me ha ayudado a abrirme paso hasta ahora”, reconoce la joven. Sin embargo, no es un camino de rosas y cada vez le toca pelear por un proyecto nuevo.

Uno de sus mejores recuerdos es la participación en el concurso de televisión “Bailando” organizado por el Canal 13 de Chile en 2016. Durante la competición Anastasia Knyazeva tuvo que enseñar a bailar al actor chileno Gustavo Becerra. Las parejas  estuvieron compuestas por un bailarín profesional y otro no profesional. “Hemos llegado hasta la final. Creo que para mi pareja esto fue un logro increíble”, cuenta Anastasia.  

Siga a Anastasia en su cuenta de Instagram: @imsonasty.

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