5 nuevas caras del ballet ruso que no te puedes perder esta temporada

Iliá Pítalev/RIA Novosti
RBTH presenta a las bailarinas de ballet que darán mucho que hablar esta temporada.

1. Olesia Nóvikova

Olesia Nóvikova / Valentín Baranovski/RIA NovostiOlesia Nóvikova / Valentín Baranovski/RIA Novosti

Legó al Teatro Mariinski cuando Uliana Lopátkina, Svetlana Zajárova y Diana Vishioba estaban en la cima de su popularidad y detrás de ellas había una cola de las bailarinas que aspiraban a ocupar sus puestos. A primera vista Nóvikova no impresionaba por su virtuosismo ni maestría y no se colocó en la primera fila. Durante varios años aprendio a interpretar papeles difíciles y diferentes. Sin embargo, entre sus primeros papeles estuvo  Julieta de Romeo de Julieta y un dificilísimo solo en el ballet La vertiginosa embriaguez de precisión William Forsythe.  

Se destaca por la escrupulosidad y tranquilidad con la que actúa sobre el escenario, donde finalmente se convirtió en una de las líderes. Sin muchos efectos y gestos transmite los sentimientos más íntimos. A sus 33 años se parece a una de las mujeres de Botticelli y representa la generación “mayor” del Mariinski. Su interpretación de los papeles de Giselle y Raymonda se considera clásica en el ballet sanpeterburgués.

2. Oksana Kardash

Oksana Kardash / Stanislav Krasílnikov/TASSOksana Kardash / Stanislav Krasílnikov/TASS

Todo en su carrera y su destino es poco estándar. Oksana no se formó en las escuelas académicas sino que se graduó en una joven escuela de ballet de la Universidad de Natalia Nésterova. Al llegar al Teatro Musical de Stanislavski y Nemeróvich-Dánchenko, su talento fue apreciado inmediatamente. Llegó al teatro en un momento en el que acababa de cambiar el director y las prioridades del teatro eran otras.

Kardash, que no contaba con formación clásica, atraía la atención por su libertad, precisión y energía. La gran mayoría de los ballets se interpretaban en grandes grupos, pero aun así Kardash se convertía en la líder a la que seguía el resto del grupo.

Sin embargo, durante mucho tiempo Kardash no conseguió papeles de protagonista en obras clásicas.  No se puede decir que lo hiciera mal sino que le faltaba la seguridad que a menudo confunden con el estilo clásico.

La aparición en el teatro de los coreógrafos Kenneth MacMillan y Natalia Makárova, que trajeron su versión de Bayaderka, le dio una nueva oportunidad a Kardash. Su solo en Mayerling,Manon y Bayaderka le permitieron mostrar lo mejor de sí. Estas obras le ayudaron a abrirse paso hacia los papeles de Giselle y Odette-Odile, que finalmente la convirtieron en uno de los principales descubrimientos del ballet ruso actual.

3. Polina Buldakova

Polina Budakova / Alexéi Dánichev/RIA NovostiPolina Budakova / Alexéi Dánichev/RIA Novosti

El título de la prima bailarina del Teatro de Perm lo recibió hace tan solo dos meses, pero su camino hasta llegar aquí duró seis largos años. Llegó al famoso teatro después de graduarse en el Instituto de Coreografía de Perm donde era una de las mejores alumnas. Su físico prometía mucho, pero una bailarina necesita tiempo para saber dominar el “instrumento” de su cuerpo.

Además, los mejores bailarines que trabajaron fuera de Moscú y San Petersburgo, nunca duraron mucho tiempo en los teatros provinciales. Y el Teatro de Perm, que perdió varias primas bailarinas en los últimos años, en seguida mostró su interés por Buldakova.  

Polina tuvo la suerte de que en ese momento el director artístico del grupo, Alexéi Miroshnichenko, convirtiera Perm en el centro de la coreografía europea donde Polina triunfo en El lago de los cisnes, La bella durmiente, Apolo y otros ballets.

4.  Ekaterina Sapogova

Ekaterina Sapogova / Elena Léjova/Tatiana AndréievaEkaterina Sapogova / Elena Léjova/Tatiana Andréieva

Esta bailarina participó en el rol de Julieta en el Romeo y Julieta que preparó el año pasado el Teatro de Ekaterimburgo con el coreógrafo Viacheslav Samodúrov. Sapogova ensayó con el cuarto grupo.

Tenía 20 años y todavía no había tenido ningún papel protagonista y ensayaba como parte del equipo del cuerpo de baile y además parecía que no tenía potencial como prima ballerina. Es una chica no muy alta y actualmente no se estilan las que carecen de la languidez del cisne. Pero su naturalidad, la falta de adecuarse a los clichés y el deseo de vencerse a sí misma fueron cualidades que Samodúrov apreció.  Él sacó de ella una prima ballerina, que era su Julieta, una valiente mujer actual. La recién graduada en el Instituto Coreográfico de Novosibirsk fue dondel el coreógrafo y le contagió del deseo de mostrar emociones.

Sapógova fue nomiada al premio nacional Máscara Dorada en la categoría de mejor ballerina por su rol de Julieta, en el mismo listado que las primas ballerinas Ekaterina Krisnova y Ekaterina Shipulina.

5.  Aliona Kovaliova

 / Iliá Pítalev/RIA Novosti / Iliá Pítalev/RIA Novosti

Graduada por la Academia Vagánova el año pasado todavía poca gente la conoce en el Teatro Bolshói aunque este verano ha causado sensación durante la gira por Nueva York durante el festival para celebrar el 50º aniversario de Joyas, el ballet de Balanchine. El coreógrafo creó una obra que reunía tres escuelas diferentes de ballet: la francesa, la estadounidense y la rusa.

Las bailarinas de la Ópera Nacional de París y del Teatro Bolshói fueron invitadas a participar en el espectáculo conmemorativo junto con los artistas del  New York City Ballet. A Kovaliova le tocó el papel principal en la parte rusa. “Aunque en este espectáculo todo quedó eclipsado por el cautivador esplendor de la joven de 18 años Aliona Kovaliova en el papel principal. […] Es alta, morena, grácil y bonita. Impresiona a nivel técnico pero casi no se nota porque es tan cautivadora, tan sutilmente segura y claramente feliz de estar bailando”, escribió Robert Gottlieb, uno de los mayores expertos del mundo en la obra de Balanchine.

En otoño Moscú podrá disfrutar del “Lago de los cisnes” de Kovaliova. Es como si esta chica, con manos y piernas infinitas, de una altura inusual para el ballet pero con un brillo en los ojos cuando supera cualquier dificultad técnica, hubiera sido creada para este ballet.