¿Qué supone para Europa el Turkish Stream, el nuevo gasoducto que une Rusia y el Viejo Continente?

Economía
KSENIA ZUBACHOVA
Gracias a la nueva ruta construida a través de Turquía, el gas ruso será más asequible para los consumidores europeos.

Parece que el año nuevo ha empezado con fuerza para las ambiciones energéticas rusas. Tras la apertura en diciembre del gasoducto Fuerza de Siberia, que llegará a China, el 8 de enero, los jefes de Rusia, Turquía, Serbia y Bulgaria inauguraron oficialmente el gasoducto Turkish Stream. Un proyecto largamente esperado proyecto de infraestructura para llevar gas al sur y sureste de Europa a través de Turquía.

Sin embargo, la gran ceremonia en Estambul no fue inicio de las entregas de gas. Algunos socios europeos obtuvieron antes los primeros suministros: Bulgaria lo hizo el 1 de enero, mientras que el gas llegó a Grecia y el norte de Macedonia, el 5 de enero.

Aunque ha sido objeto de la última ronda de sanciones de EE UU, el Turkish Stream se quita de encima a Ucrania de sus antiguos socios europeos. Pero, ¿qué puede aportar a los posibles clientes europeos?

Cifras clave

El Turkish Stream consiste cuenta con dos líneas que tienen una capacidad anual de 15.750 millones de metros cúbicos (bcm) de gas cada una. La primera transportará gas ruso a Turquía, mientras que la segunda, a los países balcánicos.

El oleoducto de 930 km se extiende desde la estación de compresores de Rússkaia, cerca de la ciudad de Anapa, hasta el pueblo turco de Kiyikoy, a 20 km de la frontera búlgara. Por su parte, Bulgaria, Grecia y Macedonia del Norte ya conectadas a la línea y se espera que Serbia se una a mediados del 2020, mientras que Hungría y Eslovaquia lo harán en algún momento del 2021 y 2022, respectivamente.

El director de Gazprom, Alexéi Miller, asegura que las reservas de gas del país son suficientes para abastecer a sus socios de Turkish Stream durante al menos 110 años.

¿Mejores precios, menos riesgos?

“El suministro de gas ruso a través del Turkish Stream será sin duda de gran importancia no solo para la economía turca y la región del mar Negro, sino que también tendrá un impacto positivo en el desarrollo de muchos países del sur de Europa, y contribuirá a mejorar la seguridad energética general de Europa”, dijo Vladímir Putin, en la apertura oficial en Estambul. Los expertos parecen hacerse eco de esta opinión.

El analista principal del Centro de Analítica y Tecnologías Financieras, Antón Bikov, cree que la demanda mundial de gas natural seguirá creciendo en las próximas décadas, y el gas que fluirá a través del gasoducto recién inaugurado resultará ser más barato para el sur de Europa que el que pasa por Ucrania. “Obtendrán combustible más barato, lo que también les permitirá teóricamente ser más competitivos, y aumentar su productividad económica, además de los beneficios del tránsito”, argumenta. 

Bulgaria y Serbia ya han expresado su potencial ganancia financiera al redirigir la ruta de tránsito de Ucrania hacia Turkish Stream. El presidente serbio Alexánder Vucic dijo que el país podría ganar 185 millones de dólares anuales, gracias al tránsito de gas a través de su territorio, Bulgargaz, la mayor empresa búlgara de distribución de gas natural, estima que la nueva ruta le permitirá ahorrar alrededor de 46,5 millones de dólares anuales en los costos de tránsito, y reducir el precio total para los consumidores promedio en un 5%.

Además, los socios europeos también evitarán los riesgos de cualquier posible “bloqueo de gas” entre Rusia y Ucrania, añadió Mijaíl Kogan, jefe del Departamento de Análisis de la Escuela Superior de Gestión Financiera. “Incluso a pesar de poder prolongar su contrato con Gazprom en el tránsito hacia Europa durante los próximos cinco años, Kiev tendrá que sufrir pérdidas directas”, dice. Con la excepción de Rumania y Moldavia, Ucrania ya está perdiendo a sus antiguos clientes en favor de Turkish Stream, lo que supone 450 millones de dólares de pérdidas anuales.

Rusia fue el país de origen del 20% del gas natural licuado importado en Europa en 2019.