Qué consecuencias tiene un rublo excesivamente fuerte

La moneda rusa recupera más de un 10% frente al dólar este año.

La moneda rusa recupera más de un 10% frente al dólar este año.

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La moneda rusa se ha recuperado en más de un 10% frente al rublo y el dólar este año. Esto supone una amenaza para los planes exportadores aunque el Banco Central no intervendrá directamente en la estabilización de la divisa.

Puede parecer paradójico, pero hay políticos rusos que no están satisfechos con el fuerte crecimiento del rublo. A finales de julio, el influyente economista Alexéi Beloúsov habló de un “fortalecimiento excesivo que implicaba pérdidas” y apelaba al Banco Central a tomar medidas urgentemente”.

En Banco Central reaccionó con firmeza a la propuesta de Beloúsov y declaró que no modificará su curso, es decir, descarta influir en el tipo de cambio de la divisa rusa. “Una tasa de cambio a la deriva supone un estabilizador integrado de la economía, el cual deja patente su eficacia”, comunicó un representante del organismo.

A finales de 2014 el Banco Central cambió de estrategia y abandonó el rublo a la deriva: dejó de hacer acopio de dólares en un caso de depreciación y de vender rublos cuando era un periodo de crecimiento. La consecuencia inmediata fue que el rublo perdió un 60% de su valor en relación con el euro y el dólar.

Aunque según datos del propio Banco Central, en el primer semestre de este año el rublo se ha recuperado frente a estas monedas; un 12,0% con respecto al dólar y 10,5% con respecto al euro. Esto provocó una seria inquietud en las compañías orientadas a la exportación. Un rublo débil les beneficia ya que aprovechan la situación para aumentar su productividad en rublos, explica el analista Andréi Kochetkov. Esto también es ventajoso para los fabricantes de productos agrícolas.

“Los exportadores que afrontan los gastos en rublos y obtienen beneficios en una divisa extranjera están interesados en que la tasa de cambio del rublo sea baja”, explica el analista Mijaíl Poddubski.

“Las crisis de 1998, 2008 y 2014 se produjeron cuando el rublo estaba exageradamente fortalecido”, explica Konstantín Korischenko de la Academia Presidencial Rusa de Economía Nacional y de Administración Pública (RPANERA). Es cierto que la población se beneficia cuando el rublo está fuerte ya que se reduce la inflación y se abaratan la importación y los viajes al extranjero, pero también hay una contraprestación y es que disminuyen los gastos presupuestarios. “El precio del petróleo ha empezado a crecer poco a poco y las tasas de interés en Rusia permanecen altas, lo que  crea buenas condiciones para especulaciones a corto plazo”, explica Korischenko. El experto afirma que esta situación conduce a un crecimiento periódico del rublo.

El ministro de Finanzas, Antón Siluánov, informó ya en 2013 de que los ingresos del petróleo habían dejado de cubrir el déficit del presupuestario y propuso como solución la devaluación del rublo, explica Andréi Kochetkov. Según él, la fuerte vinculación que hay entre el rublo y el precio del petróleo permite al Ministerio de Finanzas recibir un presupuesto más manejable ya que embolsa más rublos por la misma cantidad de dólares.

No obstante, los objetivos del Banco Central y del Ministerio de Finanzas se contradicen parcialmente, explica Kochetkov. El Banco Central propone reducir al máximo la inflación mientras que para el Ministerio de Finanzas, la principal cuestión son los precios del petróleo.

En la coyuntura actual el Banco Central apenas tiene influencia en el precio del rublo. La lucha contra la inflación no se hace ahora con la compra de divisas sino con los tipos de interés.  Kochetkov considera que el Banco Central ha llegado casi a rechazar las intervenciones de divisas, pero no descarta su uso y en caso de que haya un fortalecimiento excesivo del rublo, el regulador puede empezar a acumular divisas.

Según opina el analista financiero de Finam, Timura Nigmatullina, el gobierno y Banco Central no están interesados en que la fortaleza o debilidad del rublo en sí sino en que en el propio curso flotante sea capaz de absorber los impactos externos y que ayude a reducir la inflación.

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