Empresa rusa aspira a convertirse en el piloto automático de Tesla

Members of the media tour the Tesla Gigafactory which will produce batteries for the electric carmaker in Sparks, Nevada, U.S.

Members of the media tour the Tesla Gigafactory which will produce batteries for the electric carmaker in Sparks, Nevada, U.S.

Reuters
Cognitive Technologies ha creado un sistema inteligente de conducción autónoma. Este sistema llegará al mercado internacional en 2017. El último accidente de un vehículo Tesla ha dado nuevas posibilidades a los desarrolladores rusos, según opinan en la empresa.

El nuevo sistema inteligente de conducción autónoma S-Pilot, desarrollado por la empresa rusa Cognitive Technologies, se puede instalar en cualquier tipo de automóvil. Según informan sus desarrolladores a RBTH, en 2017 se empezará a implementar esta tecnología en sistemas de fabricantes internacionales. Las ventas al por mayor del C-Pilot comenzarán en 2019.

Según los desarrolladores, la entrada en los mercados internacionales de su producto se ha vuelto posible tras el accidente mortal de un coche Tesla que circulaba con un piloto automático creado por la startup israelí Mobileye. Tesla ha anunciado recientemente que ha dejado de cooperar con este fabricante.

“Los mayores fabricantes de automóviles que antes trabajaban con Mobileye están buscando ofertas alternativas para equipar sus vehículos con sistemas inteligentes de asistencia a la conducción. Nosotros planeamos ocupar entre un 3% y un 5 % del mercado mundial de sistemas de conducción autónoma en 2022” informa Olga Uskova, presidenta de Cognitive Technologies.

C-Pilot incluye un sistema de sensores que detectan los objetos de la infraestructura de tráfico en distintos rangos espectrales. El sistema también cuenta con un sensor de posicionamiento de alta precisión a través de GLONASS y GPS. Las pruebas de este sistema se realizan en coches Nissan X-Trail.

“La principal ventaja respecto a nuestros competidores internacionales consiste en una inteligencia artificial más versátil que permite al sistema de conducción autónoma un rendimiento mucho más estable en malas condiciones atmosféricas y circulando por carreteras sin señalización y con el pavimento en mal estado”. Comenta el director del departamento de desarrollo de sistemas de transporte no tripulados de Cognitive Technologies, Yuri Minkin.

La inversión total en el proyecto durante los próximos tres años será de unos 750 millones de rublos (11,6 millones de dólares), de los cuales la empresa ha invertido a día de hoy 360 millones (5,6 millones de dólares) de capital propio. El gobierno ruso ha invertido en el proyecto 45 millones de rublos (697.000 dólares).

Hasta el año 2017 la empresa planea terminar la creación de un sistema que permitirá advertir al conductor en caso de que el vehículo se salga del carril (Line departure warning), reconocer señales de tráfico (Traffic sign recognition) y avisar sobre el peligro de colisión (Forward collision warning), entre otras funciones.

En una segunda fase, en 2018, se desarrollará el sistema de asistencia activa a la conducción, que permitirá interferir en el sistema del automóvil.

En una tercera fase, que se extenderá hasta 2022, los desarrolladores planean terminar la creación de componentes tecnológicos para ofrecer funciones de conducción autónoma en distintos regímenes (como por ejemplo en atascos o en autopistas). El último estadio del proyecto será la automatización total de la conducción.

Todos los derechos reservados por Rossíiskaia Gazeta.

Más historias fascinantes en la página de Facebook de Russia Beyond.

Esta página web utiliza cookies. Haz click aquí para más información.

Aceptar cookies