Sylvester Shchedrin (1791-1830)
El precoz Shchedrin ingresó muy joven en la Academia de Artes de San Petersburgo, donde recibió una medalla de oro por su proyecto de fin de carrera y una beca para viajar a Europa. En 1818 viajó a Italia y quedó tan cautivado por el país que pasó allí el resto de su vida. Se sentía cómodo al aire libre: como maestro de este estilo, desarrolló una increíble gama de colores y texturas ligeras. Fue muy innovador para el arte ruso de principios del siglo XIX, y sus paisajes de Roma, Nápoles y Sorrento se encuentran en las principales galerías de arte de Rusia.
“El Coliseo”, 1819
Galería Tretiakov
“Nueva Roma. Castillo de Sant'Angelo”, 1823-25
Galería Tretiakov
“Terraza en Sorrento”, 1825
Galería Tretiakov
“Pequeño puerto en Sorrento con vistas a las islas de Ischia y Procido”, 1826
Galería Tretiakov
“Noche de luna en Nápoles”, 1828
Galería Tretiakov
Karl Briulov (1799-1852)
Briulov vivió en Italia durante muchos años y pintó varios cuadros de temática italiana (“La mañana italiana” fue un regalo para la emperatriz Alexandra Fiódorovna, esposa de Nicolás II). El artista también viajó a Grecia y Turquía, donde creó varios cuadros de género. La pieza más destacada de sus andanzas fue su monumental lienzo “El último día de Pompeya”, donde Briulov intentó captar el caos y el horror que se apoderaron de la ciudad durante la erupción del Vesubio.
“Mañana italiana”, 1823
Kunsthalle Kiel
“Joven recogiendo uvas en los alrededores de Nápoles”, 1827
Museo Ruso
“El último día de Pompeya”, 1833
Museo Ruso
“Confesión de una mujer italiana”, 1830
Museo Ruso
“Paseo por Albano”, 1833
Galería Tretiakov
“Mañana griega en Myraca”, 1835
Museo Pushkin
“Templo de Apolo en Figalia”, 1835
Museo Pushkin
“Paisaje en la isla de Madeira”, 1850
Museo Ruso
Ivan Aivazovski (1817-1900)
El elemento principal de Aivazovski era el mar. Como el mejor pintor de paisajes marinos de Rusia, dedicó cientos de obras a las vías fluviales y a la costa de su país, incluyendo el río Nevá en San Petersburgo, el Mar Negro y Crimea (donde su se nombró en su honor su roca favorita y que aparecía en muchos de sus cuadros). Pero Aivazovski también realizó una docena de cuadros de la costa veneciana y varios paisajes de Nápoles y Constantinopla (Estambul). El artista también viajó a Lisboa.
“Venecia”, 1842
Museo de Peterhof
“La bahía de Nápoles en una noche de luna”, década de 1840
Museo Ruso
“Vista de Constantinopla y el Bósforo”, 1856
Colección privada
“Lisboa. Amanecer”, década de 1860
Colección privada
“Venecia”, 1874
Colección privada
“Constantinopla. Puesta de sol”, 1899
Galería Nacional de Arte Aivazovski en Feodosia
Konstantín Korovin (1861-1939)
Korovin, uno de los principales artistas teatrales de principios del siglo XX, viajó mucho en busca de temas. También decoró el pabellón ruso en la Exposición Universal de 1900, celebrada en París, ciudad que visitó varias veces. El artista estaba muy influenciado por los impresionistas franceses, como se puede ver en sus temas parisinos. En la década de 1920, emigró de la Rusia soviética a su querida París.
“Café parisino”, 1890
Galería Tretiakov
“Hammerfest. Aurora boreal”, 1894-95
Galería Tretiakov
“En el balcón. Las españolas Leonora y Amparo”, 1888-1889
Galería Tretiakov
“París. Café de la Paix”, 1906
Galería Tretiakov
“Venecia. El puente de Rialto”, 1908
Galería de Imágenes Nacional de Kiev
“París. Saint-Denis”, años 30
Museo de Arte de Yaroslavl
Ilyá Repin (1844-1930)
Otro conocedor de París fue el autor de “Barcazas en el Volga”. Repin viajó por Europa con una beca de la Academia Imperial de Artes, pero Roma y Rafael le dejaron frío. Fue en la capital francesa donde sintió una conexión, por lo que decidió instalarse y alquilar un estudio. Durante sus años de estancia en la ciudad del amor, creó la obra maestra “Sadko”, así como varios cuadros famosos con motivos parisinos.
“Vendedor de periódicos en París”, 1873
Galería Tretiakov
“Café parisino”, 1875
Colección privada
“Niño en el muro del jardín. Montmartre”, 1876
Museo de Arte de Radishchev en Saratov
Vasili Súrikov (1848-1916)
Surikov es conocido principalmente por sus lienzos monumentales que representan escenas de la historia rusa: “La mañana de la ejecución de Streltsi”, “Súvorov cruzando los Alpes” y muchos otros. Menos famosas son las impresionantes acuarelas resultantes de sus viajes a Italia y España.
“Milán”, 1884
Colección privada
“Roma”, 1884
Colección privada
“Venecia”, 1900
Galería Tretiakov
“Sevilla”, 1910
Colección privada
“Plaza de San Fernando en Sevilla”, 1910
Colección privada
“Sevilla”, 1910
Colección privada
“Arles. Corrida de toros”, 1910
Colección privada
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