Svetlana Skóver
Los actores del teatro de marionetas dicen que las marionetas no deben ser tratadas como objetos. Un títere es algo especial.
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Los títeres no se construyen, nacen. Se moldean a sí mismos y desarrollan personajes propios.
Svetlana Skóver
Los títeres no son menos temperamentales y caprichosos que las personas. Es imposible predecir cómo se comportará un títere en el escenario en un momento dado.
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La personalidad de un títere puede incluso alterar el curso de una representación, añadiendo matices al papel que el director no había previsto.
Svetlana Skóver
Los titiriteros no influyen ni pueden influir en el carácter de sus títeres. Todo lo que pueden hacer es sumergirse en el mundo de los títeres, impartirles ciertos parámetros psicofísicos y tratarlos como compañeros, de igual a igual.
Svetlana Skóver
A veces sucede que el títere simplemente deja de obedecer al actor, causando conflictos entre los dos.
Svetlana Skóver
A menudo es el títere el que guía al titiritero, y no al revés. Incluso los más realistas y escépticos empiezan a creer en lo sobrenatural y lo paranormal.
Svetlana Skóver
Esto es especialmente cierto durante una actuación, cuando uno sucumbe a la magia de lo que está sucediendo y deja de ver el mundo a través de la lente de la lógica y la ciencia.
Svetlana Skóver
En el escenario, los títeres demuestran que son algo más que sacos de lana y tela.
Svetlana Skóver
Los que trabajan con títeres ofrecen diferentes explicaciones de la simbiosis entre ellos en el escenario. Pero todos están de acuerdo en un punto: hay que mostrar amor y respeto a los títeres, al igual que a los seres vivos.
Esta es la fotógrafa rusa que parece insuflar vida a las muñecas.