5 descubrimientos arqueológicos de Rusia que asombran al mundo

Estos hallazgos han supuesto una importante contribución al desarrollo científico y cultural de la humanidad. Entre los descubrimientos se encuentran la escultura de madera más antigua del mundo y fabulosos tesoros de oro escita.

El ídolo de Shigir

El ídolo de Shigir, tallado hace unos 11.000 años, es la escultura en madera más antigua del mundo.

Está considerado como uno de los mayores tesoros de Rusia. El ídolo de Shigir se talló hace unos 11.000 años, en el periodo Mesolítico. Se trata de la escultura en madera más antigua del mundo. Fue encontrada en 1890 por un grupo de arqueólogos que excavaban en la cuenca oriental de la región central de los Urales, a uno 100 km de Ekaterimburgo.

La encontraron enterrada a 4 m de profundidad en la turbera de Shigir y de ahí le viene el nombre. Está hecha de alerce siberiano. En 1914 un grupo de académicos trató de reconstruir el ídolo y de darle su forma original, de 5,3 m de altura.

Desafortunadamente, durante la guerra civil rusa (1918-21) se perdió la parte inferior de la escultura. Está ornamentada y decorada con caras pulidas y actualmente tiene 2,8 m de altura. Se encuentra en el Museo Regional de Sverdlovsk de Sabiduría Popular, en Ekaterimburgo.

La princesa de Ukok

La princesa de Ukok es la momia de una mujer de 25 años que pertenecía a la antigua cultura nómada pazyryk, que existió en la república de Altái entre los siglos V y III a. C.

Fue descubierta en 1993 en la meseta de Ukok, en la república de Altái. Esta momia de una mujer de 25 años pertenece a la antigua cultura nómada pazyryk que existió en la región entre los siglos V y III a. C.

La tumba fue cubierta de hielo por lo que se conservó en perfectas condiciones. Llevaba una peluca y el cuerpo estaba cubierto de tatuajes. Lo más probable es que esta mujer perteneciera a la nobleza, un hecho que lo indica es que fuera enterrada con seis arneses para caballos.

La momia se envió al Museo Nacional A.V. Anojin en Gorno-Altáisk, pero los locales creen que en Altái hay terremotos e inundaciones porque la princesa de Ukok no se encuentra en el lugar de descanso eterno que le corresponde. Piden que la momia vuelva al lugar original en la meseta.

Oro escita

El oro desempeñaba un papel importante en el modo de vida de los escitas y simbolizaba la vida eterna.

Los escitas fueron antiguos nómadas que habitaron en las estepas occidentales y centrales de Eurasia entre los siglos IX a.C. y I d.C. En el territorio actual de Rusia y Ucrania dejaron gran cantidad de montículos funerarios, conocidos con el nombre de kurgán.

Estos lugares estaban llenos de objetos de oro, que al parecer formaba un papel importante en el modo de vida de los escitas y simbolizaba la vida eterna. Estas obras maestras de oro son una fuente de orgullo de muchos museos rusos, incluido en el Museo Hermitage de San Petersburgo.

El oro escita es también una fuente de polémica entre Rusia y Holanda. Varios objetos de museos de Crimea que estaban de gira por el país europeo cuando se produjo la reunifiacición de la península con Rusia, en 2014. Holanda se niega a devolver estos tesoros de oro a Rusia y tiene planes para entregárselos a Ucrania.

“El país de los pueblos”

Los arqueólogos soviéticos descubrieron en los Urales del sur una serie de asentamientos del 2.000 a. C., conocidos como el “país de los pueblos”.

Entre las décadas de 1960 y 1980 los arqueólogos soviéticos descubrieron en los Urales del sur una serie de asentamientos del 2.000 a. C., conocidos como el “país de los pueblos”. El área cuenta con decenas de asentamientos en una zona de unos 350 kilómetros cuadrados.

El pueblo más moderno tiene unos 3.700 años. Los asentamientos destacan por su avanzado diseño; cuentan con desagües, presas y canales. Aunque los arqueólogos todavía tienen que excavar y estudiar la mayoría de los pueblos.

Los denisovanos

Un fragmento de un hueso de un dedo y varios molares encontrados en la cueva Denísova de Altái permitieron a los científicos hacer un nuevo descubrimiento del Homo genus.

Un fragmento de un hueso de un dedo y varios molares encontrados en la cueva Denísova de Altái permitieron a los científicos hacer un nuevo descubrimiento de una especie, o subespecie extinta, del Homo genus. Los homínidos de Denísova vivieron hace unos 40.000 años en la zona de las montañas de Altái.

El genoma de los denisovanos difiere del de los humanos actuales y se cree que antes de extinguirse completamente llegaron a mezclarse con el Homo sapiens. En la cueva de Denísova se han estudiado más de 20 capas arqueológicas. Actualmente es un lugar en el que se permite el acceso a turistas.

Si te interesan las ruinas de las civilizaciones antiguas que hay en Rusia, no lo dudes, lee este artículo.

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